CITAS Y FRAGMENTOS FAMOSOS EN LA LITERATURA UNIVERSAL
Date: Tue, 25 Nov 2003 08:03:22 GMT
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* Fuente:
http://usuarios.lycos.es/club_miraflores/poemas/citas_y_fragmentos_famosos.htm
En la Literatura mundial son muchísimos los textos que ejemplifican, con el ajedrez y sus circunstancias, temas de importancia que grandes personajes del pensamiento humano encontraron en los símbolos o modelos del ajedrez las mejores representaciones para exponer ideas y pensamientos. Es el ajedrez un lenguaje esotérico. Sus claves han querido ser desentrañadas desde la antigüedad. Reconociendo a estos autores podremos, quizá, comprenderlo mejor y darle un sentido aun poco descubierto.
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Buscando en diccionarios encontrado una definición de la palabra Ajedrez, la cual hace referencia a su significado.
Viene del árabe as-sitrany, que a su vez procede del sánscrito chaturanga, que significa el de cuatro cuerpos, simbolizando los cuatro cuerpos del ejercito indio antiguo: carros de guerra, infantería, caballería y elefantes.
El ajedrez inventado hace unos 1500 años, al principio se jugaba entre cuatro personas, pasados unos siglos los árabes lo modernizaron con nuevas reglas y lo empezaron a jugar entre dos personas.
Una leyenda nos dice que cierto soberano indio tiranizaba cruelmente a su pueblo, y un sabio brahmán inventó el chaturanga con el fin de enseñarle a tratar debidamente a sus súbditos. En el juego el rey nada podía hacer sin la ayuda de las otras piezas, no obstante era la pieza principal.
Sorprendido por la ingeniosidad de chaturanga, el soberano dio palabra al brahmán de no tiranizar más a su pueblo y se comprometió a concederle lo que pidiese, y éste, queriendo darle una nueva lección, pidió que le recompensase con la cantidad de trigo que resultara de poner un grano en la primera casilla, dos en la segunda, cuatro en la tercera, ocho en la cuarta y así sucesivamente siempre doblando la cantidad. El soberano, estimando que el tablero tenía sesenta y cuatro casillas y que la recompensa no montaría un saco de trigo, le concedió la petición que tan modesta parecía a primera vista. Pero, después de haber hecho los cálculos, resultó que todo el trigo de la India no era suficiente para recompensar al brahmán. ¡Pues se necesitaban nada menos que 18.446.744.073.709.551.615 granos! Para producir tal cantidad de trigo, habría que sembrar setenta y siete veces todos los continentes de la tierra.
Calcular todas las combinaciones que se pueden producir en cada movimiento, en una partida, son increíblemente infinitas.
El primer movimiento de las blancas produce veinte posibles movimientos, después de la respuesta de las negras, se producen cuatrocientas posibles movimientos.
Las que producen los diez primeros movimientos son la increíble cifra de:
165.518.829.100.544.000.000.000.000 de posibles movimientos.
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El ex campeón del mundo Euwe calculo lo siguiente: Si doce mil ajedrecistas estuvieran ocupados constantemente en la búsqueda de las mejores jugadas en todas las posiciones imaginables y en cada una de ellas invirtiera una décima de segundo, necesitarían más de un trillón de siglos para analizarlas.
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En el siglo XVI el obispo español Ruy López de Segura (1530-1580), fue el autor del primer libro de ajedrez en el se estudia la teoría del juego, y unas de las aperturas más fuertes y utilizadas por todos los maestros en todas las épocas lleva su nombre, o el de su país de origen (Apertura Ruy López ó Apertura Española).
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El campeón mundial Capablanca, sin duda uno de los jugadores más seguros de todos los tiempos, era plenamente consciente de su maestría. Cuando recibió el reto de Alekhine por el título mundial lo enseñó, naturalmente, a sus amigos. Uno de ellos, excitado, le dijo:
- Más vale un título de campeón mundial sin lucha que un ex campeón mundial con mucha honra.
Capablanca, que afirmaba de sí mismo que sería capaz de empatar, por lo menos, frente a cualquier jugador del mundo, se enfureció:
- Ni dentro de mil años será capaz de vencerme este hombre. Me haría enterrar.
Después de que Capablanca hubiese perdido su título, se encontró un día en su club con aquel amigo que le había avisado, y trató de ignorarlo. Pero el amigo no se dejó acallar y gritó de manera que todos los presentes pudieran oírlo:
- Ya han pasado mil años, y Quién sabe!, quizá vendrá pronto el sepulturero.
Se impuso un silencio horrorizado. Todos temían un terrible escándalo. Pero cuando Capablanca miró, rojo de ira, a la cara atemorizada de su antiguo amigo, se operó en él un curioso cambio. La mueca tragicómica del otro le hizo caer en una repentina e incontenible carcajada, y antes de que los demás hubiesen comprendido lo que pasaba, los dos explotaron en una atronadora y liberadora risa.
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Durante uno de los torneos anuales de ajedrez en Hastings, Inglaterra, el inglés Parker venció mediante graves sacrificios una difícil partida. Sus amigos lo felicitaron calurosamente.
Finalmente, el campeón mundial Alekhine se lo llevó a un rincón:
- Una cosa debo decirle, amigo, si hubiese jugado con lógica no habría ganado nunca esta partida.
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" Me parece decisivamente importante experimentar la vida en miniatura a temprana edad. Aquí, en el ajedrez, es posible experimentar y probar varias veces, mientras que en la vida real solo se puede hacerlo una vez. En el ajedrez se aprende el valor pleno de la combatividad, la perseverancia, la diligencia, la precisión y el trabajo". Dr. Milan Vidmar, Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Ljubljana (Yugoslavia). Gran Maestro de Ajedrez (1885-1962).
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"Todo el mundo cree que los juegos de los niños no son más que juegos, pero se equivocan, el juego infantil es el factor determinante en la formación del perfecto ciudadano" Platón.
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"El ajedrez es una forma de producción intelectual que tiene su encanto peculiar. La producción intelectual es una de las grandes satisfacciones -si no la mayor- al alcance del hombre. No todos pueden componer una pieza musical inspirada o construir un puente; sin embargo, en el ajedrez todo el mundo es intelectualmente productivo y, por consiguiente, cada persona que lo practica puede experimentar una satisfacción. Siempre he sentido un poco de lástima hacia aquellas personas que no han conocido el ajedrez. Justamente lo mismo que siento por quien no ha sido embriagado por el amor. El ajedrez, como el amor, como la música, tiene la virtud de hacer feliz al hombre " Dr. Siegbert Tarrasch. (1862-1934). Dr. especializado en la terapia del hipnotismo. Gran Maestro de ajedrez.
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"En el ajedrez, un maestro debe jugar en la apertura, como un libro; en el medio juego, como un mago y en el final, como una máquina" Irving Chernev, escritor y maestro de ajedrez.
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"El ajedrez es el arte de la razón humana" Gustavus Selenus, Duque de Brunswick (1616).
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"Los peones son el alma del juego del ajedrez" André Danican Philidor, Músico francés y campeón mundial durante la época de la Revolución Francesa.(1726-1795).
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"Las cualidades físicas y psicológicas que requiere un maestro de ajedrez y, por lo tanto, que desarrolla el juego en las personas son: 1) Buen estado de salud. 2) nervios sólidos. 3) dominio de sí mismo. 4) Facultad de distribuir la atención entre objetos sin nexo aparente. 5) sensibilidad para captar situaciones dinámicas. 6) espíritu contemplativo. 7) alto grado de desarrollo intelectual. 8) carácter lógico del pensamiento, pero en el dominio experimental. 9) objetividad y realismo. 10) memoria especializada. 11) poder de pensamiento sintético y 'sentido posicional'. 12) facultad de combinar. 13) voluntad disciplinada. 14) gran actividad de los procesos intelectuales. 15) disciplina de las emociones y de la afectividad. 16) confianza en sí mismo. Estudio de los doctores Petrov, Diakovsky y Rudik, Moscú 1926.
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En la literatura universal el ajedrez está presente con obras de significación, desde los manuscritos árabes del siglo VII, las citas de Confucio (200 d.J.C.), de Omar Khayyam o del papa Inocencio II y Benjamín Franklin. Las obras más famosas por su influencia en el pensamiento de distintas épocas y por la develación de profundos análisis sobre la relación con el juego del ajedrez son: los manuscritos de Gottingen, de Lucena (1485). El libro de la Invención Liberal y Arte del Juego de Ajedrez ", de Alfonso el Sabio, España (S. XVI). "El autómata de Maelzel" de Edgar Allan Poe, "Alicia en el país de las maravillas y "Del otro lado del espejo" de Lewis Carroll, "La defensa Loujine", de V. Nabokov, "Murphy", de Beckett, "El jugador de ajedrez" de Stefan Zweig, "El arte y la literatura carcomidos por el ajedrez" de Marcel Duchamp y R. Roussel. "El adversario", Ellery Queen. "El hacedor" Jorge Luis Borges. "Ciudadela" Antoine de Saint-Exupéry.
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viernes, 29 de agosto de 2008
martes, 15 de abril de 2008
Borges y el ajedrez
JORGE LUIS BORGES (1899-1986) Y EL AJEDREZ
Por: Javier Vargas
El ajedrez es un juego de variaciones infinitas. Si las jugadas que se hacen sobre el tablero correspondieran a la realidad, las variantes imaginadas, pero no hechas, equivaldrían a ficciones literarias. Pero ocurre que en los laberintos del juego, igual confluyen espíritu y materia, idea y acción. Táctica y estrategia conforman una dialéctica que lleva a las cimas más altas del pensamiento o a sus peores hondonadas. Quizá por eso Jorge Luis Borges, como en su tiempo Cervantes,Dante Alighieri, Shakespeare o Goethe, alude con frecuencia al ajedrez tanto en ensayos como en ficciones y poemas.
En estas alusiones, Borges no pretende descifrar variantes ni aclarar paradojas; se limita a mostrar y a preguntar. En el poema "Ajedrez", por ejemplo, que consta de dos sonetos, primero menciona a los protagonistas: "En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas"; luego califica las formas: "torre homérica, ligero caballo, armada reina, rey postrero, oblicuo alfil y peones agresores"; y por último recuerda sus orígenes: "en el oriente se encendió esta guerra/cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra".
El segundo soneto está inspirado en el pensamiento del poeta y matemático persa Omar Khayyam, quien también vio en el ajedrez una clara alegoría del destino humano. Dice Borges: "Sobre lo negro y blanco del camino/ buscan y libran su batalla armada", después hace una precisión determinista: "No saben que la mano señalada/ del jugador gobierna su destino..." y más adelante agrega: "También el jugador es prisionero/ (la sentencia es de Omar) de otro tablero/ De negras noches y de blancos días". Y al final formula la pregunta más fascinante que hayan concebido tanto la poesía, como la filosofía y la teología juntas: "Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. / ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza/ de polvo y tiempo y sueño y agonías?"
Es evidente que su padre lo introdujo tanto en la filosofía como en el ajedrez. En el prólogo a "El oro de los tigres", 1972, dice: "Mi lector notará en algunas páginas la preocupación filosófica. Fue mía desde niño, cuando mi padre me reveló, con ayuda del tablero del ajedrez (que era, lo recuerdo, de cedro) la carrera de Aquiles y la tortuga".
De alguna manera Borges ve en el anigma de la poesía un ajedrez de orden onírico. En su prólogo a "El otro, el mismo", 1964, dice: "Ajedrez misterioso la poesía, cuyo tablero y cuyas piezas cambian como en un sueño y sobre el cual me inclinaré después de haber muerto". También lo compara con la novela policial inglesa: "En Inglaterra el género policial es como un ajedrez gobernado por leyes inevitables". Al comentar un cuento de G. K. Chesterton para la revista "El hogar", mayo de 1937, de Argentina, dice: "No es menos arduo y elegante que un severo problema de ajedrez o que una contre rimé de Toulet". En una reseña sobre Brighton Rock, novela de Graham Greene publicada en 1939, Borges dice: "Tiene la intensidad de un tigre y la variedad que puede lograr un duelo de ajedrez". En la primera pieza de "Ficciones", evoca la escena de un ingeniero inglés, amigo de su padre: "Solían ejercer un intercambio de libros y de periódicos; solían batirse al ajedrez, taciturnamente...".
Más adelante alude a Tlön, un laberinto urdido por hombres: "El contacto y hábito de Tlön han desintegrado este mundo. Encantada por su rigor, la humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecistas, no de ángeles". Y en un diálogo de "El jardín de los senderos que se bifurcan", dice: "-En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez ¿cuál es la única palabra prohibida? Reflexioné un momento y repuse: -La palabra ajedrez".
Harold Alvarado Tenorio, en "La Jornada Semanal", México, noviembre de 1993, publica cinco sonetos transcritos por María Panero mientras Borges se los recita: En uno de ellos éste improvisa: "El pasado está hecho de jardines, los amantes, las naves, la curiosa enciclopedia que nos brinda ayeres, los ángeles del gnóstico, los seres que soñó Blake, el ajedrez, la rosa".
En "El milagro secreto", cuenta que la noche del 14 de marzo de 1939, en un departamento de la Zeltnergasse de Praga, el escritor Jaromir Hladik, soñó con un largo ajedrez. "No lo disputaban dos individuos sino dos familias ilustres; la partida había sido entablada hace muchos siglos; nadie era capaz de nombrar el olvidado premio, pero se murmuraba que era enorme y quizá infinito; las piezas y el tablero estaban en una torre secreta; Jaromir (en el sueño) era el primogénito de una de las familias más hostiles; en los relojes resonaba la hora de la impostergable jugada; el soñador corría por las arenas de un desierto lluvioso y no lograba recordar las figuras ni las leyes del ajedrez. En ese punto se despertó. Cesaron los estruendos de la lluvia y los terribles relojes. Un ruido acompasado y unánime, cortado por algunas voces de mando, subía de la Zeltnergasse. Era el amanecer, las blindadas vanguardias del Tercer Reich entraban en Praga".
En "Cuentos breves y extraordinarios" compilados con Bioy Casares, citan una leyenda celta, "La sombra de las jugadas": Dos reyes enemigos juegan ajedrez mientras en un valle cercano sus ejércitos luchan y se destrozan. "Llegan mensajeros con noticias de la batalla; los reyes no parecen oirlos e, inclinados sobre el tablero de plata, mueven las piezas de oro... Hacia el atardecer, uno de los reyes derriba el tablero porque le han dado jaque mate y poco después un jinete ensangrentado le anuncia: tu ejército huye, has perdido el reino"
"Literaturas germánicas medievales" fue escrita en colaboración con María Esther Vázquez en 1966. Ahí está "La Edda mayor" que trata de héroes y dioses. La escena ocurre durante una batalla: "Los dioses combaten contra los gigantes glaciales. Los gigantes quieren escalar el cielo subiendo por el arco iris, que se rompe. El sol se oscurece, la tierra se anega en el mar, del firmamento caen las claras estrellas.
La sibila hace un esfuerzo último y ve la tierra que resurge y los dioses que vuelven a la pradera, como al principio, y encuentran las piezas de ajedrez en el pasto y hablan de las batallas que fueron". Vida, literatura y ajedrez: juegos de un juego que Borges convierte en poesía. "Pensar, analizar, inventar no son actos anómalos, dice uno de sus personajes, son la normal respiración de la inteligencia... Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será".
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Javier Vargas Pereira es columnista de ajedrez y temas culturales en el periódico Reforma, de México. En Chile, su país natal, fue dirigente estudiantil universitario en la década de los 60, profesor de Filosofía en el Liceo Coeducacional de Parral y Consejero de Asuntos Juveniles del presidente Salvador Allende Gossens (1970 1973). En México, donde reside desde 1975, ha sido vendedor de libros, editor y ajedrecista por afición.
Date: Thu, 12 Jun 2003 21:16:48 +0200 (tomado de http://www.ajedrezencolombia.com/)
Por: Javier Vargas
El ajedrez es un juego de variaciones infinitas. Si las jugadas que se hacen sobre el tablero correspondieran a la realidad, las variantes imaginadas, pero no hechas, equivaldrían a ficciones literarias. Pero ocurre que en los laberintos del juego, igual confluyen espíritu y materia, idea y acción. Táctica y estrategia conforman una dialéctica que lleva a las cimas más altas del pensamiento o a sus peores hondonadas. Quizá por eso Jorge Luis Borges, como en su tiempo Cervantes,Dante Alighieri, Shakespeare o Goethe, alude con frecuencia al ajedrez tanto en ensayos como en ficciones y poemas.
En estas alusiones, Borges no pretende descifrar variantes ni aclarar paradojas; se limita a mostrar y a preguntar. En el poema "Ajedrez", por ejemplo, que consta de dos sonetos, primero menciona a los protagonistas: "En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas"; luego califica las formas: "torre homérica, ligero caballo, armada reina, rey postrero, oblicuo alfil y peones agresores"; y por último recuerda sus orígenes: "en el oriente se encendió esta guerra/cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra".
El segundo soneto está inspirado en el pensamiento del poeta y matemático persa Omar Khayyam, quien también vio en el ajedrez una clara alegoría del destino humano. Dice Borges: "Sobre lo negro y blanco del camino/ buscan y libran su batalla armada", después hace una precisión determinista: "No saben que la mano señalada/ del jugador gobierna su destino..." y más adelante agrega: "También el jugador es prisionero/ (la sentencia es de Omar) de otro tablero/ De negras noches y de blancos días". Y al final formula la pregunta más fascinante que hayan concebido tanto la poesía, como la filosofía y la teología juntas: "Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. / ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza/ de polvo y tiempo y sueño y agonías?"
Es evidente que su padre lo introdujo tanto en la filosofía como en el ajedrez. En el prólogo a "El oro de los tigres", 1972, dice: "Mi lector notará en algunas páginas la preocupación filosófica. Fue mía desde niño, cuando mi padre me reveló, con ayuda del tablero del ajedrez (que era, lo recuerdo, de cedro) la carrera de Aquiles y la tortuga".
De alguna manera Borges ve en el anigma de la poesía un ajedrez de orden onírico. En su prólogo a "El otro, el mismo", 1964, dice: "Ajedrez misterioso la poesía, cuyo tablero y cuyas piezas cambian como en un sueño y sobre el cual me inclinaré después de haber muerto". También lo compara con la novela policial inglesa: "En Inglaterra el género policial es como un ajedrez gobernado por leyes inevitables". Al comentar un cuento de G. K. Chesterton para la revista "El hogar", mayo de 1937, de Argentina, dice: "No es menos arduo y elegante que un severo problema de ajedrez o que una contre rimé de Toulet". En una reseña sobre Brighton Rock, novela de Graham Greene publicada en 1939, Borges dice: "Tiene la intensidad de un tigre y la variedad que puede lograr un duelo de ajedrez". En la primera pieza de "Ficciones", evoca la escena de un ingeniero inglés, amigo de su padre: "Solían ejercer un intercambio de libros y de periódicos; solían batirse al ajedrez, taciturnamente...".
Más adelante alude a Tlön, un laberinto urdido por hombres: "El contacto y hábito de Tlön han desintegrado este mundo. Encantada por su rigor, la humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecistas, no de ángeles". Y en un diálogo de "El jardín de los senderos que se bifurcan", dice: "-En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez ¿cuál es la única palabra prohibida? Reflexioné un momento y repuse: -La palabra ajedrez".
Harold Alvarado Tenorio, en "La Jornada Semanal", México, noviembre de 1993, publica cinco sonetos transcritos por María Panero mientras Borges se los recita: En uno de ellos éste improvisa: "El pasado está hecho de jardines, los amantes, las naves, la curiosa enciclopedia que nos brinda ayeres, los ángeles del gnóstico, los seres que soñó Blake, el ajedrez, la rosa".
En "El milagro secreto", cuenta que la noche del 14 de marzo de 1939, en un departamento de la Zeltnergasse de Praga, el escritor Jaromir Hladik, soñó con un largo ajedrez. "No lo disputaban dos individuos sino dos familias ilustres; la partida había sido entablada hace muchos siglos; nadie era capaz de nombrar el olvidado premio, pero se murmuraba que era enorme y quizá infinito; las piezas y el tablero estaban en una torre secreta; Jaromir (en el sueño) era el primogénito de una de las familias más hostiles; en los relojes resonaba la hora de la impostergable jugada; el soñador corría por las arenas de un desierto lluvioso y no lograba recordar las figuras ni las leyes del ajedrez. En ese punto se despertó. Cesaron los estruendos de la lluvia y los terribles relojes. Un ruido acompasado y unánime, cortado por algunas voces de mando, subía de la Zeltnergasse. Era el amanecer, las blindadas vanguardias del Tercer Reich entraban en Praga".
En "Cuentos breves y extraordinarios" compilados con Bioy Casares, citan una leyenda celta, "La sombra de las jugadas": Dos reyes enemigos juegan ajedrez mientras en un valle cercano sus ejércitos luchan y se destrozan. "Llegan mensajeros con noticias de la batalla; los reyes no parecen oirlos e, inclinados sobre el tablero de plata, mueven las piezas de oro... Hacia el atardecer, uno de los reyes derriba el tablero porque le han dado jaque mate y poco después un jinete ensangrentado le anuncia: tu ejército huye, has perdido el reino"
"Literaturas germánicas medievales" fue escrita en colaboración con María Esther Vázquez en 1966. Ahí está "La Edda mayor" que trata de héroes y dioses. La escena ocurre durante una batalla: "Los dioses combaten contra los gigantes glaciales. Los gigantes quieren escalar el cielo subiendo por el arco iris, que se rompe. El sol se oscurece, la tierra se anega en el mar, del firmamento caen las claras estrellas.
La sibila hace un esfuerzo último y ve la tierra que resurge y los dioses que vuelven a la pradera, como al principio, y encuentran las piezas de ajedrez en el pasto y hablan de las batallas que fueron". Vida, literatura y ajedrez: juegos de un juego que Borges convierte en poesía. "Pensar, analizar, inventar no son actos anómalos, dice uno de sus personajes, son la normal respiración de la inteligencia... Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será".
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Javier Vargas Pereira es columnista de ajedrez y temas culturales en el periódico Reforma, de México. En Chile, su país natal, fue dirigente estudiantil universitario en la década de los 60, profesor de Filosofía en el Liceo Coeducacional de Parral y Consejero de Asuntos Juveniles del presidente Salvador Allende Gossens (1970 1973). En México, donde reside desde 1975, ha sido vendedor de libros, editor y ajedrecista por afición.
Date: Thu, 12 Jun 2003 21:16:48 +0200 (tomado de http://www.ajedrezencolombia.com/)
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