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lunes, 26 de enero de 2009

Henning Mankell. El Chino II



















La imágen que Mankell ofrece (en  "El Chino") del Presidente de Zimbawe, Robert Mugabe, contrasta radicalmente con la que tenemos por estas tierras ¿Dónde está la verdad? Es algo que me gustaria saber.

Henning Mankel. El Chino






En la última novela de H.Mankell "El Chino"
se desarrolla una información inquietante que según su autor (ver el "Colofón" del mismo texto) tiene cierta probabilidad de ser cierta (aunque no la afirma taxativamente).
En estas páginas escaneadas, se habla de este asunto: la posibilidad de desplazar millones de campesinos chinos a tierras africanas de acogida.

domingo, 7 de diciembre de 2008

J. K. Galbraith. Con nombre propio






















J.K.G. 1908-2006. Economista famoso y asesor de varios presidentes norteamericanos. En estas páginas escaneadas de su libro, Galbraith recuerda a John F. Kennedy.
Sobre otro libro de Galbraith "La economía del fraude inocente", Crítica, 2004, ver

miércoles, 15 de octubre de 2008

Condena de la UE al Comunismo

Unión Europea
Comisión de las cuestiones políticas 
Ponente: Sr. Lindblad, Suecia, PPE / DC 
I. Proyecto de Resolución 
II. Proyecto de Recomendación 
III. Exposición de los motivos I. 

Proyecto de Resolución 

1. La Asamblea reenvía se remite a su Resolución 1096 (1996) sobre las medidas de desmantelamiento de la herencia de los antiguos regímenes totalitarios comunistas. 

2. Los regímenes comunistas totalitarios que funcionaban en Europa central y oriental el siglo pasado, y que aún existen en varios países del mundo, han estado marcados sin excepción por violaciones masivas de los derechos del hombre. Estas violaciones, que variaban según la cultura, el país y el período histórico, incluían asesinatos y ejecuciones, sean individuales o colectivas, defunciones en campos de concentración, la muerte por el hambre, deportaciones, tortura, el trabajo forzoso y otras formas de terror físico colectivo. 

3. Los crímenes han sido justificados en nombre de la teoría de la lucha de las clases y del principio de la dictadura del proletariado. La interpretación de estos dos principios hacía legítima " la eliminación " de las categorías de personas consideradas como perjudiciales para la construcción de una sociedad nueva y, por consiguiente, como enemigas de los regímenes comunistas totalitarios. En cada país, las víctimas eran en gran parte minorías nacionales. Era el caso particularmente de las poblaciones de la ex-URSS quienes tuvieron, en número, muchas más víctimas que otras nacionalidades. 

4. La Asamblea reconoce que a pesar de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios, ciertos partidos comunistas europeos trabajaron en la realización de la democracia. 

5. La caída de los regímenes comunistas totalitarios de Europa central y oriental no ha sido seguida por una investigación internacional exhaustiva y profunda, ni por un debate sobre los crímenes cometidos por estos regímenes. Además, los crímenes en cuestión no han sido condenados por la comunidad internacional, como fue el caso para los crímenes horribles cometidos en nombre del Socialismo Nacional (nazismo). 

6. En consecuencia, el gran público es muy poco conciente de los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios. Los partidos comunistas son legales y todavía activos en ciertos países, incluso a veces no han tomado distancias con relación a los crímenes cometidos en el pasado por regímenes comunistas totalitarios. 7. La Asamblea está convencida de que la toma conciencia de la historia es una de las condiciones que hay que cumplir para evitar para que crímenes similares se reproduzcan de ahora en adelante. Además, el juicio moral y la condena de los crímenes cometidos desempeñan un papel importante en la educación consagrada a las jóvenes generaciones. Una posición clara de la comunidad internacional sobre este pasado podría servir para ellos de referencia para su acción futura.

8. Además, la Asamblea es del parecer que las víctimas de crímenes cometidos por regímenes comunistas totalitarios, todavía en vida o sus familias, apelan a la compasión, la comprensión y el reconocimiento de sus sufrimientos.

9. Quedan regímenes comunistas totalitarios en ciertos países del mundo, y continúan cometiéndose crímenes. Los intereses nacionales no deben impedir a los países criticar los regímenes comunistas totalitarios actuales cuando éstos merecen ser criticados. La Asamblea condena vivamente todas estas violaciones de los derechos del hombre.

10. Los debates y las condenas que se efectuaron hasta ahora a nivel nacional en ciertos Estados miembros del Consejo de Europa no pueden dispensar a la comunidad internacional de tomar claramente posición sobre los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios. Tiene la obligación moral de hacerlo sin esperar más.

11. El Consejo de Europa está bien colocado para lanzar tal debate al nivel internacional. Todos los antiguos países comunistas de Europa, a excepción de Bielorrusia, son hoy miembros del Consejo, y la protección de los derechos del hombre y el Estado de derecho son los valores fundamentales que defiende este organismo.

12. En consecuencia, la Asamblea parlamentaria condena con vigor las violaciones masivas de los derechos de hombre cometidas por los regímenes comunistas totalitarios y rinde homenaje a las víctimas de estos crímenes.

13. Además, invita todos los partidos comunistas o post-comunistas de sus estados miembros que todavía no lo hicieron a reexaminar la historia del comunismo y su propio pasado, a distanciarse claramente con relación a los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios y a condenarlos sin ambigüedad.

14. La Asamblea considera que la claridad de esta posición adoptada por la comunidad internacional favorecerá que se consiga la reconciliación. Además, hay que esperar que anime a los historiadores del mundo entero a continuar sus búsquedas que pretendan establecer y verificar objetivamente el desarrollo de los hechos.


II. Proyecto de Recomendación

1. La Asamblea parlamentaria se remite a su Resolución 1096 (1996) sobre las medidas de desmantelamiento de la herencia de los antiguos regímenes totalitarios comunistas y su Resolución sobre la necesidad de una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios.

2. La Asamblea es del parecer que es urgente organizar un debate internacional profundo y exhaustivo sobre los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios con vistas a suscitar la compasión, la comprensión y el reconocimiento para todos los que han sido afectados por estos crímenes.

3. Está convencida que el Consejo de Europa, la organización que encarna el Estado de derecho y la protección de los derechos del hombre, debería tomar claramente posición sobre los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios.

4. En consecuencia, la Asamblea le pide insistentemente al Comité de los Ministros:

I -. Que cree un comité compuesto de expertos independientes encargado de recoger y de analizar informaciones y la legislación relativas a las violaciones de los derechos del hombre cometidas bajo diferentes regímenes comunistas totalitarios;

II -Que adopte una declaración oficial a favor de la condena internacional de los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios, y rendir homenaje a las víctimas de estos crímenes, cualquiera que sea su nacionalidad;

III - Que organice una campaña pública de sensibilización con los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios a nivel europeo;

IV-. Que organice una conferencia internacional sobre los crímenes cometidos por los regímenes comunistas totalitarios con la participación de representantes de los gobiernos, los parlamentarios, los catedráticos de universidad, los expertos y las ONG.

V. Que exhorte a los Estados miembros del Consejo de Europa que hayan sido gobernados por regímenes comunistas totalitarios a:

A. crear comités compuestos de expertos independientes encargados de recoger y de analizar informaciones sobre las violaciones de los derechos de hombre cometidas bajo el régimen comunista totalitario a nivel nacional con vistas a colaborar estrechamente con un comité de expertos del Consejo de Europa;

B. revisar la legislación nacional con el fin de hacerla plenamente conforme con la Recomendación (2000) 13 del Comité de los Ministros sobre una política europea de comunicación de los archivos;

C. lanzar una campaña nacional de sensibilización a los crímenes cometidos en nombre de la ideología comunista, incluyendo la revisión de los manuales escolares y la introducción de un día conmemorativo para las víctimas del comunismo y la apertura de museos;

D. animar a las colectividades locales a erigir monumentos conmemorativos que rindan homenaje a las víctimas de los regímenes comunistas totalitarios.


III. Exposición de motivos

I. INTRODUCCIÓN

1. La caída de los regímenes comunistas de Europa central y oriental, al principio de los años 90, puso en marcha numerosas discusiones sobre la evaluación política y jurídica de los actos y los crímenes cometidos en nombre de la ideología comunista. La responsabilidad de los autores de estos actos y las eventuales persecuciones en contra de ellos son en lo sucesivo unos temas públicamente tratados. En todos los países antiguamente comunistas, se efectuaron debates sobre este tema en el plano nacional y en varios de ellos se adoptaron leyes específicas sobre la "descomunistización" y/o la depuración.

2. En todos los países concernidos, este aspecto ha sido considerado como uno de los elementos de un proceso más amplio de desmantelamiento del sistema anteriormente existente y de la transición hacia a la democracia. Este tema fue percibido como una cuestión de orden interno, y las orientaciones dadas por la comunidad internacional, y en particular por el Consejo de Europa, fueron centradas sobre la prevención de violaciones eventuales de los derechos del hombre.

3. (...) Desmantelamiento de los regímenes totalitarios comunistas han sido elaborados por Sr. Espersen y Sr. Severin por cuenta de la comisión de las cuestiones jurídicas y de los derechos del hombre, respectivamente en 1995 y 1996. El primero ha sido reenviado a la Comisión después de un debate en la Asamblea, el segundo condujo a la adopción de la Resolución 1096 (1996).

4. No obstante, el Consejo de Europa, no más que alguna otra organización intergubernamental internacional, se propuso hasta aquí proceder a una evaluación general de los regímenes comunistas, examinar seriamente los crímenes cometidos en su nombre y condenarlos públicamente. De hecho, por más difícil de comprender que sea, no hubo un debate serio y profundo, sobre la ideología que estaba en el origen de un terrorismo generalizado, de violaciones masivas de los derechos de hombre, de la muerte de millones de personas y que rigió la suerte de naciones enteras. Mientras que otro régimen totalitario del siglo 20, el nazismo, fue objeto de encuestas, ha sido condenado internacionalmente, que los autores de los crímenes han sido juzgados, crímenes similares cometidos en nombre del comunismo jamás fueron objeto de encuestas ni de alguna condena internacional.

5. La ausencia de condena internacional puede explicarse en parte por la existencia de países cuyos gobiernos aún se adhieren a la ideología comunista. El deseo de mantener buenas relaciones con algunos de ellos puede disuadir a ciertos actores políticos de tratar este difícil tema. Además, numerosas personalidades políticas todavía en actividad sostuvieron, de una manera o de otra, a los regímenes comunistas. Por razones evidentes, preferirían que la cuestión de la responsabilidad no fuera tratada. Existen, en muchos países europeos, partidos comunistas que no condenaron categóricamente los crímenes del comunismo. Por fin, y este punto no es el menos importante, elementos de la ideología comunista, como la igualdad o la justicia social, continúan seduciendo a numerosos miembros de la clase política, que temen que la condena de los crímenes del comunismo sea asimilada a una condena de la ideología comunista.

6. Su Ponente está totalmente convencido, no obstante, de la urgente necesidad de un debate público sobre los crímenes del comunismo y de su condena a nivel internacional. Este debate y esta condena deberían intervenir sin tardar más, por varias razones. En primer lugar, en cuanto a la percepción en el público, debería ser claro que todos los crímenes, incluidos los cometidos en nombre de una ideología que predica los ideales más respetables tales como la igualdad y la justicia, tienen que ser condenados, y que este principio no debe sufrir ninguna excepción. Este aspecto es particularmente importante para las jóvenes generaciones que no tienen experiencia personal de los regímenes comunistas. Una posición clara de la comunidad internacional sobre este pasado podría servir para ellos de referencia para su acción futura.

7. Parecería que una suerte de nostalgia del comunismo esté todavía presente en ciertos países, con el peligro de que los comunistas vuelvan el poder en uno u otro de estos países. El informe presente debería contribuir a una conciencia general de la historia de esta ideología.

8. Por otro lado, mientras víctimas de los regímenes comunistas o los miembros de sus familias todavía viven, no es demasiado tarde para concederles reparación moral de sus sufrimientos.

9. Última razón y no la menor: aún existen regímenes comunistas en ciertos países y aún se cometen crímenes en nombre del comunismo. Desde mi punto de vista, el

derecho a permanecer indiferente y en silencio aunque estos países no figuren entre sus miembros. La condena internacional reforzará los argumentos y la credibilidad de la oposición interna en estos países y podría contribuir a evoluciones positivas. Es lo mínimo que Europa, que fue la cuna de la ideología comunista, puede hacer por esos países.

10. Conviene subrayar que de ningún modo se preconiza en este informe, el otorgamiento de una compensación financiera a las víctimas de los crímenes comunistas, y que la única reparación que se preconiza es de naturaleza moral.

11. El decimoquinto aniversario de la caída de los regímenes comunistas en numerosos países depara una ocasión favorable para tal iniciativa. El Consejo de Europa está bien colocado para hacerlo, ya que cerca de la mitad de los Estados miembros tuvo la experiencia de un régimen comunista.

12. En el marco de la elaboración del informe presente la Comisión organizó una audición con la participación de personalidades eminentes cuyos profundos conocimientos en la materia aportaron una contribución importante a este trabajo. (Ver el programa de la audición adjunta (1). También hice una misión de información en Bulgaria (16 de mayo de 2005), en Letonia (3 de junio de 2005), y en Rusia (16-17 de junio de 2005) (Ver adjunto los programas de las visitas ( Anexos 2-4). Deseo expresar mi gratitud hacia las delegaciones parlamentarias de estos países por la ayuda aportada a la preparación de estas visitas.

13. Quiero subrayar que el informe presente no pretende de ningún modo trazar un cuadro completo de los crímenes comunistas. La investigación histórica debe ser dejada a los historiadores y ya existe abundante literatura sobre este tema de la que me serví para establecer el informe presente, concibiéndolo como una evaluación política de los crímenes del comunismo.

II. PRESENTACIÓN BREVE Y GENERAL DE LOS REGÍMENES COMUNISTAS
14. Los regímenes comunistas, tales como los estudiados en este informe, se definen por un cierto número de características, particularmente la dominación de un partido único de masas vinculado, por lo menos verbalmente, a la ideología comunista. El poder se concentra en manos de un pequeño número de dirigentes del partido, que no considera necesario rendir cuentas ni respetar la primacía del derecho.

15. El partido ejerce sobre el Estado un control tal que la separación entre estas dos nociones desaparece, y este control se extiende, además, a todos los aspectos de la vida diaria de la población, a un nivel sin precedentes.

16. El derecho de asociación no existe, el pluralismo político es abolido y toda oposición, así como toda tentativa de organización independiente, son severamente reprimidas. Por otro lado, la movilización de masas por parte del partido o de sus organizaciones satélites es animada, y a veces hasta impuesta.

17. Para asegurar su imposición sobre la esfera pública y prevenir toda acción que escapa de su control, estos regímenes desarrollan las fuerzas de policía a un punto jamás alcanzado, establecen redes de informadores y animan la delación. La amplitud de las formaciones de policía y el número de informadores secretos variaron según las épocas y los países, pero siempre sobrepasaron de lejos las cifras de los Estados democráticos.

18. Los medios de comunicación de masas son monopolizados y/o supervisados por el Estado. Se aplica generalmente una censura estricta y previa. En consecuencia, el derecho a la información es violado y no existe prensa libre.

19. La nacionalización de la economía, característica permanente del comunismo directamente atado vinculado a su ideología, impone restricciones a la propiedad privada y la actividad económica individual. Debido a ello, los ciudadanos son más vulnerables frente al Estado que tiene el monopolio del empleo y representa la sola fuente posible de rentas.

20. El sistema de poder comunista duró más de ochenta años en el país dónde vio la luz, a saber Rusia rebautizada Unión Soviética. En otros países europeos, su duración fue de cerca de cuarenta y cinco años. Fuera de Europa los partidos comunistas están en el poder desde más de cincuenta años en China, en Corea del Norte y en Vietnam, más de cuarenta años en Cuba y treinta años en Laos. Varios Estados de África, de Asia y de América del Sur entonces bajo influencia soviética tuvieron durante cierto tiempo gobiernos comunistas.

21. Más de veinte países, en cuatro continentes, pueden decir haber sido comunistas o haber estado bajo régimen comunista durante un cierto periodo. Además de la Unión Soviética y sus seis satélites europeos, la lista comprende Afganistán, Albania, Angola, Benin, Camboya (Kampuchea), China, el Congo, Cuba, Etiopía, Corea del Norte, Laos, Mongolia, Mozambique, Vietnam, Yemen del sur y Yugoslavia.

22. Antes de 1989 el número de personas que vivía bajo régimen comunista ascendía a más de mil millones.

23. Su longevidad y su expansión geográfica comportaron diferencias y modificaciones en las prácticas de estos regímenes con arreglo a los países, culturas y épocas. Los regímenes comunistas evolucionaron, bajo el efecto de su dinámica interna o en reacción a la situación internacional. Es difícil de comparar los gobiernos comunistas con poder en Rusia de 1930, Hungría de 1960 o Polonia de 1980.

24. No obstante, a pesar de esta diversidad, podemos sin ningún género de dudas desprender características comunes a los regímenes comunistas históricos, cualesquiera que sean el país, la cultura o el período. Una de las más manifiestas de estas características es la violación flagrante de los derechos del hombre.

III. LOS CRÍMENES DEL COMUNISMO

25. Los regímenes comunistas han estado marcados por una violación masiva de los derechos del hombre, desde el origen. Para llegar al poder y mantenerse en el, los regímenes comunistas fueron más allá de los asesinatos individuales y de matanzas a la escala local e integraron los procedimientos criminales en el sistema de gobierno. Es verdad que algunos años después del establecimiento del régimen en la inmensa mayoría de los países europeos, y al cabo de diez años en la Unión Soviética y en China, el terrorismo perdió un poco su violencia inicial. No obstante, la " memoria del terror» desempeñó un papel importante en las sociedades, la amenaza potencial reemplazaba a las atrocidades efectivas. Además, si la necesidad se hacía sentir estos regímenes recurrían al espanto{*terrorismo*} como pudimos verlo en Checoslovaquia en 1968, en Polonia en 1971, 1976 y 1981 o en China en 1989. Esta regla es válida para todos los regímenes comunistas, históricos y actuales, cualquiera que sea el país.

personas muertas por los regímenes comunistas repartidos en países o regiones se
establece como sigue:
- Unión Soviética: 20 millones de víctimas
- China: 65 millones
- Vietnam: 1 millón
- Corea del Norte: 2 millones
- Camboya: 2 millones
- Europa oriental: 1 millón
- América latina 150 000 personas
- África: 1,7 millones
- Afganistán: 1,5 millones

Estas cifras recubren situaciones muy diversas: ejecuciones individuales y colectivas, defunción en los campos de concentración, las víctimas del hambre y de las deportaciones.

27. Las cifras más arriba se apoyan en documentos históricos y si se trata sólo de una estimación es porque se tienen buenas razones para pensar que son mucho más elevadas de hecho. Desgraciadamente las restricciones impuestas el acceso a los archivos, en Rusia en particular, no permiten alcanzar una comprobación más exacta de las cifras.

28. Una característica superior de los crímenes del comunismo fue la represión que se refería a categorías enteras de inocentes cuyo único "crimen" precisamente era pertenecer a estas categorías. Así es como en nombre de la ideología estos regímenes asesinaron decenas de millones de campesinos 'ricos' (kulaks), aristócratas, burgueses, cosacos, ucranianos y otros grupos.

29. Estos crímenes son el resultado directo de la teoría de la lucha de las clases que imponía la necesidad de " la eliminación " de las categorías de personas consideradas como inútiles para la construcción de una sociedad nueva. Las víctimas eran en gran parte miembros de minorías nacionales.

30. A finales de los años 20 en Unión Soviética la OGPU (la antigua Chéka) instauró cuotas: cada distrito debía entregar un número dado de « enemigos de clase ». Las cifras fueron fijadas centralmente por la dirección del partido comunista. Las autoridades locales debían pues parar detener, deportar o ejecutar a un número fijo de personas, en caso de no obtener ese número ellas mismas se transformaban en objeto de persecuciones.

31. En términos de número de víctimas, la lista de los crímenes más graves y comunistas se establece como sigue:

-políticos, sin juicio o después de un juicio sumario, represiones sangrientas de manifestaciones y de huelgas, ejecución de rehenes y prisioneros de guerra en Rusia del 1918 al 1922. Por falta de acceso a los archivos (y también a causa de la ausencia de rastros documentales de numerosas ejecuciones) es imposible dar cifras precisas, pero las víctimas se cuentan en decenas de millares.
- Muerte por hambre de cerca de 5 millones de personas a causa de los requisas,
principalmente en Ucrania en 1921-1923. El hambre ha sido utilizada como arma
política por varios regímenes comunistas y no únicamente por la Unión Soviética.
- Exterminio de 300 000 o 500 000 cosacos entre 1919 y 1920.
- Defunción de centenas de millares de personas en los campos de concentración. En
esto, la imposibilidad de acceder a los archivos también bloquea la búsqueda.
- 690 000 personas arbitrariamente han sido condenadas a muerte y ejecutadas en el momento de la ola de "purgas" del partido comunista de 1937-38. Millares de otros han sido deportados o enviados a campos. En resumen entre el 1 de octubre de 1936 y 1 de noviembre de 1938 cerca de 1.565.000 personas fueron detenidas y 668.305 de ellas han sido ejecutadas. Según numerosos investigadores estas cifras son infravaloradas y deberán ser verificadas cuando todos los archivos hayan sido hechos accesibles.
- Asesinatos masivos de aproximadamente 30.000 kulaks (campesinos ' ricos ') en el momento de la colectivización forzada de 1929-33. Por otro lado, dos millones fueron deportados entre 1930 y 1932.
- Millares de ciudadanos ordinarios, acusados de mantener relaciones con el "enemigo" han sido ejecutados en el período que precede a la segunda guerra mundial. En 1937, por ejemplo, unas 144 000 personas, acusadas de tener contactos con polacos que vivían en la Unión Soviética, fueron ejecutadas. En 1937 también, 42 000 personas fueron ejecutadas con motivo de mantener relaciones con trabajadores alemanes en la URSS.
- 6 millones de ucranianos murieron de hambre bajo el efecto de una política
deliberada en los años 1932-33.
- Asesinatos y deportaciones de centenas de millares de Polacos, ucranianos, lituanos, letones, estonios, moldavos y habitantes de la Besarabia en 1939-41 y en 1944-45;
- Deportaciones de los alemanes del Volga en 1941, Tártaros de Criméa en 1943, los
Chechenos e Ingushes en 1944;
- Deportaciones y exterminios de un cuarto de la población de Camboya entre 1975 y
1978;
- Millones de víctimas de las políticas criminales de Mao Zedong en China y Kim Il Sun en Corea del Norte. En este caso también la ausencia de documentos no permite dar cifras precisas;
- Numerosas víctimas en otros continentes, África, Asia y América latina, en países que se dicen comunistas y explícitamente se refieren a la ideología comunista. Esta lista no es absolutamente exhaustiva. Literalmente no hay un país (o una región) bajo régimen comunista que no pueda elaborar su propia lista de sufrimientos. 32. Los campos de concentración establecidos por el primer régimen comunista desde septiembre de 1918 se transformaron en uno de los símbolos más vergonzosos de los regímenes comunistas. En 1921 eran ya 107 y más de 50 000 personas fueron detenidas allí. El índice de mortalidad extremadamente elevado que los caracterizaba puede ser ilustrado por el ejemplo del campo de Kronstadt: sobre 6 500 detenidos internados en marzo de 1921, 1 500 solo vivía un año más tarde. 33. En 1940, el número de presos alcanzaba 2 350 000 repartidos en 53 campos de concentración, 425 colonias especiales, 50 colonias para menores y 90 casas para niños.
34. Durante los años 40, la media de los detenidos era permanentemente de 2,5 millones. Fijándonos en la fuerte mortalidad, esta cifra significa que el número de las personas que han sido internadas fue mucho más elevado.

35. En resumen, de 15 a 20 millones de personas pasaron por los campos entre 1930 y 1953.

36. El sistema de los campos también ha sido adoptado por otros regímenes comunistas, en particular por China, Corea del Norte, Camboya y Vietnam.

37. La invasión de varios países por el ejército soviético durante la segunda guerra mundial fue seguida sistemáticamente por un terrorismo masivo: detenciones, deportaciones, asesinatos a gran escala . Entre los países más afectados hay que citar Polonia (según las estimaciones 440 000 víctimas en 1939, entre las que están los oficiales polacos prisioneros de guerra, en Katyn en 1940), Estonia (175 000 víctimas, entre las que están 800 oficiales, lo que representa un 17,5 de la población total), Lituania, Letonia (119 000 víctimas), Besarabia y Bucovina del norte.

38. La deportación de poblaciones enteras era una medida política corriente, en particular durante la segunda guerra mundial. En 1940-41, cerca de 330 000 naturales polacos que habitan las zonas ocupadas por el ejército soviético fueron trasladados por fuerza al este de la Unión Soviética, principalmente en Kazajstán. 900 000 alemanes de la región del Volga fueron deportados en otoño de 1941; 93 000 calmucos en diciembre de 1943; 521 000 chechenos e ingushes en febrero de 1944; 180 000 Tártaros de Crimea en 1944. Para que la lista sea completa, también hay que mencionar a los letones, los lituanos, los estonios, griegos, los Búlgaros, los armenios de Crimea, los turcos mesjetas, y las kurdos del Cáucaso.

39. La deportación también afectó a los opositores políticos. A partir de 1920, los opositores políticos de Rusia fueron enviados a las islas Solovki. En 1927, el campo construido en estas islas albergaba a 13.000 detenidos, de 48 nacionalidades diferentes.

40. Los crímenes más violentos de los regímenes comunistas, tales como el homicidio de masa y el genocidio, la tortura, el trabajo forzoso y otras formas de terrorismo físico colectivo, continuaron en Unión Soviética y, a un grado menor, en otros países europeos, hasta la muerte de Stalin.

41. A partir de mediados de los años 50, el terrorismo disminuyó considerablemente en los países comunistas pero la persecución selectiva de diversos grupos e individuos prosiguió. Consistía en vigilancia policíaca, en detenciones, encarcelamientos, multas, tratamientos psiquiátricos forzados, diversas restricciones de la libertad de movimiento, discriminaciones en el empleo que a menudo llevaban a la pobreza y a la exclusión profesional, a la humillación y a la difamación públicas. Los regímenes comunistas europeos post estalinistas explotaron el temor de las persecuciones potenciales, muy extendidas y muy presentes en la memoria colectiva. A largo plazo, no obstante, la memoria de los horrores pasados gradualmente se atenuó, perdiendo de su influencia sobre las jóvenes generaciones.

42. Sin embargo, hasta durante estos períodos relativamente tranquilos, los regímenes comunistas se mostraron capaces de recurrir a una violencia masiva si lo consideraban necesario, como lo mostraron los acontecimientos de Hungría en 1956,
de Checoslovaquia en 1968 o de Polonia en 1956, 1968, 1970 y 1981.

43. La caída de los gobiernos comunistas en la Unión Soviética y en otros países europeos facilitó el acceso a ciertos archivos que atestiguaban los crímenes comunistas. Antes de 1990, estos archivos eran totalmente inaccesibles. Los documentos que se encuentran constituyen allí una fuente de información importante sobre los mecanismos de gobierno y de toma de decisiones, y completan los conocimientos históricos relativos al funcionamiento de los sistemas comunistas.

IV. CONCLUSIONES

44. Parece que se pueda valorar como confirmado que la dimensión criminal de los regímenes comunistas no fue el fruto de las circunstancias, sino más bien la consecuencia de políticas deliberadas concebidas por los fundadores de estos regímenes hasta antes de alcanzar el poder. Los dirigentes comunistas históricos jamás escondieron sus objetivos, que eran la dictadura del proletariado y la eliminación de los opositores políticos y de las categorías de población incompatibles con el nuevo modelo de sociedad.

45. La ideología comunista, por todas partes y en cada época cuando ha sido puesta en ejecución, esté en Europa o en otro lugar, siempre acabó en un terrorismo masivo, crímenes y violaciones de los derechos del hombre a gran escala. Quienquiera que analice las consecuencias de la aplicación de esta ideología puede sólo comprobar analogías con los efectos de la puesta en práctica de otra ideología del siglo 20, el nazismo. A pesar de su hostilidad mutua, estos dos regímenes tienen en común un cierto número de características. 46. No obstante, si el carácter criminal y condenable del régimen nazi permaneció indiscutible, por lo menos durante medio siglo, y si sus dirigentes así como muchos autores de crímenes debieron rendir cuentas, los regímenes comunistas no suscitaron reacción comparable. Sus crímenes raramente fueron objeto de persecuciones y muchos de sus autores jamás ha sido llamados ante la justicia. Partidos comunistas están aún activos en ciertos países y nunca se han distanciado, en relación al período pasado durante el cual apoyaron y colaboraron con los regímenes comunistas criminales.

47. Los símbolos comunistas son abiertamente utilizados y el público es muy poco consciente de los crímenes comunistas. Este grado débil de conciencia es particularmente sorprendente en comparación con el conocimiento que el público tiene países ciertamente no contribuye a reducir esta desviación.

48. Los intereses políticos y económicos de un cierto número de países influyen en el nivel de las críticas con respecto a ciertos regímenes comunistas existentes todavía. Es particularmente flagrante en el caso de China.

49. Como Ponente, soy del parecer que la condena internacional de la ideología y de los regímenes comunistas no debería ya sufrir nuevos retrasos. Debería ser el objetivo a la vez de la Asamblea al nivel parlamentario y del Comité de los Ministros al nivel intergubernamental. Personalmente, no comparto la opinión de ciertos colegas que una distinción nítida debe ser hecha entre la ideología y la práctica. La última emana de la primera y tarde o temprano las buenas resoluciones iniciales son superadas por el sistema totalitario de partido único y sus abusos.

50. Debería no obstante quedar claro que son los crímenes cometidos en nombre de la ideología comunista los que son condenados, y no un determinado país. Los rusos mismos fueron las primeras y más numerosas víctimas de la ideología comunista. En cada país dónde los comunistas tomaron el poder, los crímenes eran comparables. Hay que esperar que el informe presente contribuya en persecución de una reconciliación fundada sobre la verdad histórica y la comprensión de la historia. 51. La Asamblea debería recomendarle al Comité de los Ministros la creación de un comité encargado de desarrollar amplias investigaciones en lo que concierne a los crímenes comunistas en los Estados miembros del Consejo de Europa. Al mismo tiempo, los Estados miembros que todavía no lo hicieron deberían insistentemente ser interpelados para que se creen a nivel nacional comités análogos que trabajarían en cooperación estrecha con el comité del Consejo de Europa.

52. El último fin de los trabajos del comité del Consejo de Europa y de los comités nacionales sería establecer los hechos y proponer medidas concretas destinadas a permitir una justicia y reparaciones rápidas y a rendir homenaje a la memoria de las víctimas.

53. El éxito de los trabajos del comité depende evidentemente del acceso a los archivos, particularmente en Rusia. Es por eso que, la legislación pertinente de los países concernidos, y más particularmente Rusia, debería respetar la Recomendación (2000) 13 del Comité de los Ministros sobre una política europea de comunicación de los archivos.

54. Último punto, pero no el menor, el Comité de los Ministros debería lanzar en los estados miembro del Consejo de Europa una campaña de sensibilización sobre los crímenes del comunismo que debería incluir una revisión de los manuales escolares. Los Estados miembros del Consejo de Europa debería ser animados a hacer lo mismo al nivel nacional.

ANEXO 1

Audiencia parlamentaria sobre la Necesidad de una condena internacional de los
Crímenes del comunismo
París - 14 de diciembre de 2004
Nota introductoria
El comunismo totalitario pertenece en lo sucesivo a la historia. Se hizo un lugar común que de decir sobre eso: « las ideas eran buenas, son los hombres quienes suspendieron». Quedan muchos regímenes y partidos comunistas en el mundo, entre los que algunos escogieron la vía democrática. Pero es el tiempo, ahora, de hacer el balance de los numerosos crímenes del comunismo totalitario en el pasado, y de condenarlo solemnemente. Si nos abstuviéramos de eso, una nostalgia ilusoria se podría instalar en el espíritu de las jóvenes generaciones, que verían en este régimen a un sustituto eventual a la democracia liberal. La acción que llevamos para el fortalecimiento de la ciudadanía democrática y el rechazo de toda idea de régimen autoritario se encontraría de allí gravemente comprometida.

viernes, 29 de agosto de 2008

Madeleine Albright

Thu, 24 Jun 2004 15:12:03 -0400
Subject: Critica Madeleine Albright a George Bush
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* Fuente:
http://www.mural.com/internacional/articulo/391116/

Aborda la ex Secretaria de Estado en 'Memorias, la mujer más poderosa de Estados Unidos', temas espinosos como el caso Lewinsky

Por Luis Méndez
Grupo Reforma

Madrid, España (22 junio 2004).- Estados Unidos no debe ver como adversarios a los países de América Latina, sino como socios, y apoyar sus democracias y sus sistemas de mercado, señaló la ex Secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright.

En la presentación de su libro "Memorias, la mujer más poderosa de Estados Unidos", editado por Planeta, Albright dijo que el Gobierno de George W. Bush no ha prestado la suficiente atención al común denominador de la región.

"Los países de América Latina son diferentes entre sí, eso hay que entenderlo, pero lo que procede es reconocer esas diferencias y tratar de brindar apoyo a sus democracias y a sus mercados con el fin de actuar como un solo bloque en América", agregó.

La mujer que estuvo a cargo de la política exterior estadounidense durante el segundo mandato de Bill Clinton, alabó a éste al asegurar que en su Gobierno se produjeron cambios positivos en la relación con América Latina.

La ex funcionaria, que promovió la desclasificación de documentos secretos que pusieron en evidencia la complicidad de Estados Unidos con algunas dictaduras sudamericanas, subrayó la necesidad de sacar a la luz esos documentos y se mostró satisfecha por haberlos dado a conocer.

Al abordar la guerra en Iraq, Albright calificó de "caótica" la situación en el país árabe y que constituye una amenaza a nivel internacional.

Su receta: una transferencia ordenada de poder a los iraquíes con ayuda internacional para controlar la seguridad.

"No estaba a favor de la guerra, comprendía el por qué de la misma, pero no entendía porque empezarla en este momento. La guerra se hizo por elección y no por necesidad. La situación en Iraq es horrible y una amenaza para Estados Unidos y Europa".

Sobre el conflicto entre Israel y Palestina, la ex funcionaria manifestó que el camino a Jerusalén no pasa por Bagdad, descartando así cualquier postura de fuerza en una región en la que son necesarias muchas reformas.

En su libro de memorias, Albright aborda con naturalidad temas tan espinosos como la huida de su Checoslovaquia natal tras la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, su divorcio que la condujo indirectamente a la política y el caso Lewinsky, que estuvo a punto de costarle la Presidencia a Clinton.

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Madeleine Korbel Albright was nominated by President Clinton on December 5, 1996 as Secretary of State. After being unanimously confirmed by the U.S. Senate, she was sworn in as the 64th Secretary of State on January 23, 1997.

Prior to her appointment, Secretary Albright served as the United States Permanent Representative to the United Nations (presenting her credentials at the UN on February 6, 1993) and as a member of President Clinton's Cabinet and National Security Council.

Research Professor of International Affairs and Director of Women in Foreign Service Program at Georgetown University's School of Foreign Service

Secretary Albright is fluent in French and Czech, with good speaking and reading abilities in Russian and Polish. Más en: ["explorer.exe" "F:\Base11\Proxy\BiographyMadeleineKorbelAlbright-64.htm"]

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*Reportaje:
Date: Wed, 23 Jun 2004 09:22:59 -0400
Subject: MADELEINE ALBRIGHT, FUE SECRETARIA DE ESTADO DURANTE LA ERA CLINTON
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* Fuente:
http://www.lavanguardia.es/web/20040623/51157245159.html

Su presencia impone respeto. Es de cuerpo pequeño, pero su rostro es el de la determinación. Ojos muy azules, zapatos muy rojos. Mirada fuerte y tierna a la vez. Ninguna mujer ha llegado tan alto en la política de Estados Unidos. Preserva su apellido paterno (Korbel) en sus documentos, "pero Albright suena bien, es buena marca".
Al alcanzar el cargo, Kissinger le reprochó: "Ya no seré el único secretario de Estado no nacido en el país". Ella replicó: "Pero sí seguirá siendo el que peor inglés habla". Rápida, punzante... y muy sincera: desnuda su vida más personal en sus memorias (Planeta).

Le pregunto por Condoleezza Rice: "Con ella, para no discutir, sólo hablo de zapatos"... Es que Rice fue alumna de su padre, Josef Korbel, y Madeleine no puede aceptar que saliese republicana

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MADELEINE ALBRIGHT, FUE SECRETARIA DE ESTADO DURANTE LA ERA CLINTON
"Mi matrimonio ha sido mi único fracaso"

Tengo 67 años. Nací en Praga (Checoslovaquia) y llegué con 11 años a Estados Unidos. Estoy divorciada desde hace 20 años y tengo tres hijas: Alice y Anne (23 años, gemelas) y Katie (37). Soy del Partido Demócrata, y me siento socialdemócrata. Fui educada como católica, soy cristiana y ahora descubro mis orígenes judíos: estoy confusa...

VÍCTOR-M. AMELA - 23/06/2004

-¿Por qué sus padres no le revelaron que eran judíos?

-No puedo saberlo. Me enteré con 56 años y mis padres habían muerto: no pude preguntarles...

-¿Qué pensó usted al enterarse de eso?

-Que mis padres me lo ocultaron para evitarme sufrimientos. Para que no supiera que mi abuela materna y mis dos abuelos paternos murieron en campos de exterminio nazi.

-¿Y cómo lograron salvarse su padre, su madre y usted misma?

-Mi padre era activista político antinazi en Checoslovaquia. Al entrar los nazis, temió por su vida... Y decidió que saliéramos del país: nos exiliamos a Inglaterra.

-¿Por qué no sacó también a sus padres?

-Ignoro la respuesta. Mi padre no temía por judío, ¡sino por político!: los judíos checos no temían por entonces nada terrible...

-La historia de su pasado familiar se publicó estando ya usted en el gobierno Clinton...

-Sí, y algunos la utilizaron para acusarme de que yo lo sabía y lo oculté, de avergonzarme de mis orígenes, de ser una mentirosa...

-Enterarse de esa manera ¿no la alteró?

-Sí, pero confirmé el amor de mis padres, que me dieron dos veces la vida: ¡de quedarnos en Praga, hubiéramos muerto los tres!

-¿Pensó en eso el día en que Clinton la designó secretaria de Estado, en 1997?

-Pensé en mi llegada a Estados Unidos, con 11 años, en 1948... ¡Qué inverosímil resultaba que una niña inmigrante checa estuviera allí, en aquel despacho!

-¿Y cómo se consigue algo así?

-De niña, en una nota del colegio, el profesor escribió: "Madeleine se desanima fácilmente a la primera contrariedad". ¡Mi padre me pidió que nadie pudiera volver a decir jamás eso de mí...!

-Y lo logró: llegar tan alto y, a la vez, ser madre de familia... ¿Cuál es el secreto?

-No hay una fórmula para eso. Mi marido me animaba y respaldaba... Y una cosa llevó a la otra: ¡yo empecé recaudando fondos para la escuela de mis niñas! Lo hice bien. Algunos padres de otros niños eran políticos y me pidieron colaborar en las campañas de alguno, recaudando fondos, asesorándoles...

-Superior al suyo, sólo queda ya un cargo pendiente para una mujer: ¡el de presidenta!

-Hillary Clinton sería una gran presidenta de Estados Unidos. Pero todavía hay prejuicios... ¡Ella sugirió a Bill que me nombrase!

-¿Qué tenía usted que no tuviesen otros?

-Mi visión: yo viví la Segunda Guerra Mundial, tenía seis años cuando las bombas nazis caían sobre nosotros en Inglaterra y mi padre compró una mesa de acero para meternos bajo ella cuando sonaban las sirenas... ¡Vivíamos alrededor de aquella mesa!

-¿Es su recuerdo de infancia más vivo?

-Eso y la llegada a Estados Unidos: me convertí en norteamericana sin olvidar que era europea. Lamento los desencuentros entre Europa y Estados Unidos, porque lo mejor del siglo XX lo ha dado su cooperación.

-Ahora parece que hay recelos mutuos.

-Eso es fatal: ni entiendo a los estadounidenses que recelan de una Europa pujante, ni que europeos recelen de Estados Unidos.

-¿Está pensando ahora en Zapatero?

-Yo estoy cerca de Zapatero como socialdemócrata, y deseo una Europa integrada, ¡pero con una buena política transatlántica!

-¿Fue buena la que hizo Aznar?

-Yo discreparía de políticas nacionales de Aznar..., pero su acercamiento a Estados Unidos fue muy valioso para ambos países.

-¿Qué opina de nuestra retirada de Iraq?

-Esa fue una guerra por elección, no por necesidad. Por eso critiqué a Bush, y rechazo su política: ¡ha deshecho todo lo que hicimos con Clinton, todo! Pero... ahora en Iraq ya no hay elección, hay necesidad: debemos estar para ayudar. ¡Ojalá Zapatero hubiese hallado otra fórmula para estar y cooperar...!

-Aparece ahora también el libro de memorias de Bill Clinton: competirá con el suyo...

-¡Nadie puede competir con Bill Clinton!

-Durante el caso Lewinsky, ¿qué le decía usted a Clinton? ¿Y qué le decía él?

-Nada. Era un asunto personal suyo. Y no interfería en nuestro trabajo en absoluto.

-¿Es partidaria usted del aborto?

-Yo quise abortar de un hijo que venía mal, pero era tarde. Al final, nació muerto... Por eso sé que es una decisión siempre dura para una mujer, ¡y debe poder tomarla ella!

-Usted, mujer poderosa..., ¿en qué momento de su vida se ha sentido más vulnerable?

-Cuando me abandonó mi marido, Joe Albright, tras 24 años de matrimonio... Me sentí tan desamparada, y también tan culpable... Pensé que algo había hecho yo mal...

-¿Se sintió... fracasada?

-¡Eso, muy fracasada! Y aún lo siento así: ése ha sido el único gran fracaso de mi vida.

-¿Qué sucedió?

-Me dijo que se había enamorado de una mujer más joven, más guapa... ¡Me hizo sentir tan vieja y tan fea...! Me quedé sola y me sentí como una vetusta virgen de 45 años...

-Era usted muy dura consigo misma, ¿no?

-¡Sentía pena por mí! Hasta que en una cena con amigas todas se quejaban de sus problemas y una me dijo: "¡Tú sí lo tienes todo: unas hijas estupendas, un trabajo fabuloso...!" Y comprendí que debía fijarme más en lo que tenía que en lo que había perdido.

-¿Hubiese sacrificado usted su cargo a cambio de un amoroso marido?

-¿Cuando era secretaria de Estado? Dura pregunta... Yo ya había aprendido a vivir sola, me apasionaba mi trabajo... Creo que no.

-¿Qué sintió al tener que dejar ese cargo?

-Me apenó: quedaba tanto por hacer...

-¿Sigue usted sin marido?

-Sí, y ya no me veo casada. Aunque si apareciese un buen hombre..., no estaría mal.

jueves, 14 de agosto de 2008

APEC en Chile 2004

Date: Sat, 20 Nov 2004 12:31:33 -0500
* Fuente:
http://www.dw-world.de/dw/article/0,1564,1402307,00.html
APEC como telón de fondo

La importancia de la actual Cumbre del APEC en Santiago de Chile rebasa el espacio de los acuerdos comerciales. Ofrece más bien un escenario propicio para múltiples partidas bilaterales de diversa índole. A pesar de un amplio despliegue de seguridad, miles de manifestantes han salido a las calles de Santiago de Chile para protestar en contra de la XVI cumbre del "Asian Pacific Economic Cooperation" (APEC), sobre todo por la presencia del recién reelecto presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

En esta cumbre, más allá de tratarse temas económicos y de intentar concretar los acuerdos alcanzados en ocasiones anteriores entre sus 21 miembros, se llevará a cabo un intenso programa de negociaciones y conversaciones bilaterales tanto entre los líderes del Foro Económico Asia Pacífico, como entre ellos y gobiernos del continente americano.

Las diversas partidas de Bush

Tras su reelección como jefe de la Casa Blanca, Bush reafirmará en Santiago, en diálogos directos con Vladimir Putin, Hu Jintao, el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, y el presidente de Corea del Sur,

Moo-Hyun Roo, los ejes de su política exterior, que son la seguridad internacional y la lucha contra el terrorismo. Tanto el programa nuclear de Corea del Norte y la necesidad de que retorne a la mesa de negociaciones como el desarrollo atómico de Irán serán otros de los puntos centrales de los diálogos de Bush con sus colegas. Por el lado nipón, el mandatario estadounidense espera abordar el tema de la redistribución de las tropas norteamericanas en el Pacífico.

Encuentro chino-nipón

Santiago será el escenario en que tendrá lugar el primer diálogo directo en tres años entre los gobernantes de Hu Jintao, de China y Junichiro Koizumi , de Japón. Considerada como esencial en las relaciones entre ambas potencias asiáticas, de esta conversación se espera una mejora en los vínculos diplomáticos, según informan fuentes oficiales. Temas más conflictivos como la reciente incursión de un submarino nuclear chino en aguas japonesas y la visita de Koizumi a un templo en el que se venera a criminales de guerra japoneses se pondrán también sobre el mantel.

Los temas de Japón

La búsqueda de nuevos lazos de cooperación con Latinoamérica y el sudeste asiático y la reafirmación de las relaciones con Estados Unidos están además entre los objetivos de Koizumi durante su estancia en Santiago. El problema de la devolución de las islas Kuriles, ocupadas por Rusia desde finales de la II Guerra Mundial, será el tema principal que el primer ministro de Japón pondrá sobre la mesa en su encuentro con el mandatario ruso, Vladimir Putin. Para Japón, la devolución de las cuatro "islas septentrionales", es una condición indispensable para firmar el tratado de paz, pendiente desde entonces.

China y América Latina

Entre China y varios países de América Latina, algunos no pertenecientes a APEC, se trata de negociaciones ajenas al Foro. Así, antes de su arribo a Santiago, Hu Jintao pasó por Argentina, país en donde el país del dragón dormido, planearía invertir 20.000 millones de dólares en los próximos diez años. Argentina, que después de su colapso económico no ha sido atractiva para inversionistas europeos y norteamericanos, recibió con beneplácito al mandatario. Brasil, así mismo, ve con optimismo las futuras millonarias inversiones chinas en su infraestructura.

mb
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Date: Sat, 20 Nov 2004 14:46:19 -0500
* Fuente:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4028000/4028589.stm
APEC: Bush y Hu Jintao a solas

China y Estados Unidos participan junto a Rusia, Japón y Corea del Norte en las discusiones con el gobierno norcoreano. Los presidentes de Estados Unidos y China mantuvieron este sábado un encuentro paralelo al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) para discutir sobre el programa nuclear de Corea del Norte.

Tras la reunión, Bush señaló que deseaba trabajar con el gobierno chino durante los próximos cuatro años para continuar juntos en el esfuerzo de mantener la paz en la península coreana. Por su parte, el presidente Hu expresó su esperanza de que las diferencias puedan superarse pacíficamente, a través del diálogo.

Funcionarios estadounidenses dijeron que Bush espera poder utilizar la cumbre de la APEC para encaminar su estrategia de forzar al gobierno norcoreano a retomar las negociaciones sobre sus ambiciones nucleares. El mandatario también ha mantenido reuniones paralelas con los líderes de Rusia, Japón y Corea del Sur, países involucrados en las conversaciones multilaterales con Corea del Norte.

Preocupación común

Tras su encuentro con el premier japonés, Junichiro Koizumi, Bush aseguró que Corea del Norte oiría una sola voz. "Es muy importante que el líder norcoreano entienda que nuestra meta y la de nuestros aliados es liberar a la península coreana de armamento nuclear", aseguró.

George W. Bush

Este es el primer viaje del presidente estadounidense al exterior desde que consiguiera su reelección el 2 de noviembre pasado. El viernes, decenas de miles de personas repudiaron su llegada con manifestaciones en las calles de Santiago, la capital de Chile, donde se celebra la cumbre de la APEC. Otros veinte líderes de países pertenecientes a la organización asisten a los tres días de reuniones, donde los temas centrales son la liberalización del comercio y la lucha contra el terrorismo.

jueves, 29 de mayo de 2008

Argentina 2001

Date: Sat, 24 Mar 2001 12:47:14 -0300
Argentina: las cuentas pendientes
TOMÁS ELOY MARTÍNEZ
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Tomás Eloy Martínez es escritor argentino. Su último libro es la colección
de ensayos El sueño argentino.
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Veinticinco años después del golpe militar que cambió la historia de la Argentina, un vasto coro de voces oficiales -que incluye a ministros, gobernadores, obispos y las páginas editoriales de los grandes diarios-insiste en que es preciso 'reconciliar los espíritus' para disipar los desencuentros del pasado y avanzar hacia una comunidad nueva y mejor. Pero no hay reconciliación posible si antes no se entiende por qué le pasó a ese país lo que le pasó, qué clase de comunidad era la argentina en 1976 y qué residuos de aquella comunidad sobreviven en la de ahora.

Casi todos los debates librados durante la democracia pusieron el acento en la indignidad y enormidad de los crímenes cometidos por el Estado dictatorial de 1976-1983. Con menos frecuencia se ha subrayado que esos crímenes no podrían haberse cometido sin el consentimiento y hasta la aprobación entusiasta de casi toda la sociedad. Los debates han disimulado o soslayado el hecho de que en la Argentina cotidiana había algo perverso, enfermo, y que esa perversión puede seguir ahora, larvada bajo otros signos.

Si todavía siguen discutiéndose con encono la dictadura de Juan Manuel de Rosas (1829- 1852), la conquista de la pampa desértica que decidió en 1879 el exterminio de miles de indígenas, los bombardeos a la plaza de Mayo y los incendios de iglesias en junio de 1955, ¿por qué habría de esperarse una reconciliación obligatoria sobre lo que sucedió hace apenas un cuarto de siglo? Los crímenes de 1976- 1983 afectaron demasiadas vidas, desbarataron demasiados principios morales, corrompieron a la sociedad, pero, sobre todo, hicieron de la Argentina un país peor. Los males de ese pasado son, en buena medida, causa de los males de este presente. Quedan todavía demasiadas cosas por aclarar y por discutir antes de alcanzar la reconciliación. Nadie niega que sea necesaria, pero, sin un franco debate previo, es prematura.

Algunos de los defensores de la reconciliación señalan que la 'guerra sucia' -como la bautizó uno de sus protagonistas, el comandante de la primera junta dictatorial, Jorge Rafael Videla- fue desencadenada por la agresión previa de la guerrilla contra las instituciones del Estado. Ciertos adversarios de las leyes de obediencia debida, punto final y amnistía -gracias a las cuales cientos de saqueadores, criminales y torturadores se salvaron de la cárcel- señalan que la guerrilla nació de las injusticias creadas por un poder ilegal. Ambas posiciones parecen no tomar en cuenta que también esas violencias fueron consentidas por una mayoría de la población: que había una caudalosa simpatía por los Montoneros y todo lo que ellos simbolizaban entre marzo y junio de 1973, poco antes de que Juan Perón regresara a Buenos Aires de su exilio madrileño; que el país celebró como héroes a los generales grises que asaltaron el Estado en 1966 y 1976, y que no reaccionó, por pasividad o por temor, contra los abusos y las ridiculeces del siniestro José López Rega, que ejerció un poder casi absoluto durante las presidencias consecutivas de Juan Perón y de su viuda, Isabel.

La celebración del autoritarismo -aun por dos de los intelectuales más ilustres de la Argentina: Jorge Luis Borges en 1956 y 1976, y Ernesto Sábato en 1966-, los signos de intolerancia y de resentimiento que se multiplicaron desde 1930, y la sumisión ciega a poderes tan perversos como extremos, todas esas cualidades que estaban en 'el espíritu de la comunidad' argentina, son las que abrieron paso a las aberraciones cometidas por los comandantes de las juntas militares y por sus cómplices. Aunque a escala menor, y dentro de un contexto menos explosivo, la sociedad argentina de 1976 no difería demasiado de la sociedad alemana de 1933, el año en que surgió el nazismo.

Si la Alemania del siglo XXI ha empezado a reconstruirse como una comunidad moderna y diversa es, precisamente, porque allí se libra todos los días, y en todos los tonos, un debate sobre el pasado autoritario. Desde la ex comunista Christa Wolf hasta el escéptico Gunther Grass -un incrédulo de la unificación-, nadie se calla la boca. La reconciliación se construye a partir de la discusión, y no al revés. Aun así, los alemanes están todavía lejos de haberse reconciliado. En un libro ya clásico, Los verdugos voluntarios de Hitler, el historiador norteamericano D. J. Goldhagen conjeturó que los fermentos antisemitas instalados en la conciencia de toda Alemania desde hace siglos fueron el inequívoco origen de los abusos del nazismo. En una obra más reciente, El Tercer Reich: una nueva historia, el académico inglés Michael Burleigh supone que la intolerancia y el odio crecieron lentamente, alimentados a la vez por un poder mesiánico y por un pueblo frustrado, ávido de un poder providencial que le devolviera el orgullo. Esa interpretación me parece más correcta y se asemeja, creo, a lo que le sucedió a los argentinos.

El dictador, una biografía de Jorge Rafael Videla, que suma 640 páginas apretadas, con abrumadora abundancia de documentos, acaba de aportar una serie de elementos útiles para entender lo que pasó en Argentina entre 1976 y 1983, y por qué allí es más necesario un debate autocrítico que involucre a toda la sociedad antes que una reconciliación impuesta desde arriba. El libro, escrito por María Seoane y Vicente Muleiro y publicado en Buenos Aires por Sudamericana, incluye declaraciones que incriminan al ex dictador y que éste ha negado 'en forma absoluta'. No hay grabaciones de esas entrevistas, no hay pruebas formales. ¿A quién creer, entonces? Se podría, por ejemplo, creer en las leyes de la semántica: lo que Videla narra en el libro de manera privada se parece, de muchas maneras, a lo que ha dicho y ha hecho en sus actos públicos. Sólo difiere en la franqueza de algunas afirmaciones, lo que es inusual en un personaje tan elusivo y penumbroso.

Soldado hasta la exageración, hasta los extremos más obtusos, celoso de los reglamentos y de la misión redentora del ejército, Videla sin embargo violó esos modelos al mentirle al Supremo Tribunal Militar que lo interrogó en 1984: dijo que no sabía de la existencia de campos clandestinos de concentración e insistió en que, cuando se detenía a una persona durante su gobierno, se la ponía a disposición de los jueces. Mintió muchas otras veces, antes y después. ¿Cómo creer, entonces, que dice la verdad cuando se dirige a civiles -a los que respeta mucho menos-, para negar 'en forma absoluta' que hizo las declaraciones que se le atribuyen en el libro de Seoane y Muleiro?

Del cúmulo de informaciones que aporta la biografía, hay dos que definen al personaje y también a su época. Una de ellas es asombrosa. Videla conocía a las monjas Alice Domon y Léonie Duquet, porque ambas habían cuidado con extrema solicitud y ternura a su tercer hijo, Alejandro, que tuvo el infortunio de nacer con deficiencias mentales. Cuando ambas monjas fueron secuestradas por un comando conjunto del Ejército y la Marina, vejadas, torturadas y asesinadas, Videla no hizo nada para impedirlo. Nada. Vivía en el perpetuo presente de los reglamentos, o en el limbo del Fin Mayor que justifica cualquier medio.

La otra es la obsesión de Videla por la disciplina y los límites, lo que también indica poca fe en su propio juicio. Según uno de los hijos del dictador, 'es el tipo de persona al que, si se le prohíbe salir fuera del hogar, por las dudas no va a salir ni al balcón; más aún, va a dejar una franja sin pisar, varios centímetros antes de la puerta, para no incurrir en el riesgo de incumplimiento'.

Durante décadas, la Argentina sucumbió a la seducción de seres sin imaginación alguna: Onganía gobernaba a través de organigramas escrupulosos; Isabel Perón, cuando no sabía qué hacer, tenía ataques de histeria; Videla, impasible, siguió los dictámenes de terror que otros declaraban imprescindibles y que él mismo, en nombre de la disciplina, aprobaba y encabezaba. Como los grises ejecutores del Holocausto, como Himmler, como Eichmann, como Hoess, Videla forma parte de esa estirpe que ha revelado la mediocridad del Mal y ha demostrado que el demonio puede encarnarse en un hombre cualquiera.

Mientras no se entiendan las razones por las cuales la mayoría de los argentinos vivió con los ojos cerrados el terror cotidiano, como si fuera algo natural y necesario, la reconciliación es una empresa de fracaso. No hay futuro en paz sin una comprensión clara y franca del pasado. En La vida de la razón, George Santayana escribió, hacia 1905, una frase que ahora es un lugar común: 'Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo'. Después del nazismo, después de las dictaduras latinoamericanas de los años setenta, después de Videla, la sentencia podría formularse de otra manera: 'Quienes se niegan a discutir el terror del pasado y a recordar lo que hicieron bajo ese terror siguen viviéndolo todos los días, de otra manera'.

Historia Natural del Cristianismo. Cap. 3.LAS PRIMERAS HEREJÍAS. I.

ÍNDICE 0. Palabras iniciales 1. ¿Cuando aparecen? 2. Qué tenían en común los gnósticos 3. Marción 3.1. Su importancia 3.2. Su historia ...