viernes, 25 de julio de 2014

Hace ya tiempo que no he vuelto a colocar nada en ese blog, ya que la misma evolución de la Red lo ha hecho obsoleto, o parcialmente obsoleto por lo menos. Ahora utilizo más Facebook que los distintos blogs que he ido creando en el transcurso de los años; pero he caído en la cuenta que lo que allí escribo no está al alcance de todos, y me gusta que las ideas que pienso tengan oportunidad de diseminarse, aunque se fragmenten en minúsculas partes. Al fin de cuentas todo lo que pensamos nos viene dado por nuestra convivencia en sociedad; fuera de ella pocas cosas seríamos capaces de pensar. Así que lo importante, creo, es facilitar la circulación de las ideas para que la gran mente que constituye la humanidad siga su proceso de análisis y conocimiento.

Aqui, entonces, iré poniendo aquellas intervenciones en FB que me parezcan dignas de polémica, de discusión, de contradicción y reflexión. No aspiro a la originalidad, lo diré una vez más, sino a participar (mientras viva) en este proceso magnifico de comprender la realidad en sus múltiples y poliedricas facetas.

Dicho y hecho. Transcribo, copio y pego, aquí, una de mis reflexiones:

Me gustaría dejar por escrito unas modestas reflexiones que espero no provoquen la ira de ningún ocasional lector.
Respeto al pueblo palestino que considero que ha sufrido y sufre de una manera injusta el conflicto que hay en su tierra, pero me parece, insisto en mi opinión y con la información que manejo, que este pueblo ha sido y es más utilizado por sus aparentes defensores que por sus evidentes enemigos.
Ahora presenciamos otro capítulo de la historia de siempre: la utilización de los civiles palestinos como escudo y argumento para luchar contra el ejercito de Israel.
Las naciones árabes que rodean la zona de guerra han utilizado siempre al pueblo palestino como lanza para su política interna e internacional. Los incitaron a irse cuando se declaró el Estado de Israel, con la promesa de volver en alas de los vencedores, y cuando fracasaron, los mantuvieron en ghetos para mantener permanentemente la herida abierta, evitando cualquier clase de ayuda que permitiera integrarlos en sus sociedades. Esta es una historia larga y compleja, que no se cuenta en la televisión española por ejemplo, que tiene diversas interpretaciones (no lo dudo) pero que, en cualquier caso, muestra los reditos políticos y propagandísticos de usar a los civiles inocentes para luchar contra Israel.

Ahora mismo podemos asistir a la desenfrenada actuación de HAMAS, escondiéndose en mezquitas, ambulancias, escuelas, casas particulares, para desde allí atacar sin pausa. No les interesa para nada el estado real de "su" pueblo (y lo pongo entrecomillado porque a veces pienso que ellos mismos se consideran aparte de "ese" pueblo, como el pastor es de naturaleza diferente a las ovejas), sólo el resultado obvio: la masacre inevitable de civiles que no pueden escapar y que se convierten en los convidados de piedra que obstaculizan, como una barrera más, la lucha del ejército enemigo.

Pienso que los medios de comunicación, sobre todo los españoles, le hacen el juego a HAMAS cuando muestran niños "asesinados" por los judíos, sin hablar, simultáneamente, de los musulmanes radicales que los usan para cubrirse. Quizá haya otra manera de resolver el conflicto palestino, pero seguro que usarlos como escudo no es la mejor ni la más humanitaria de las soluciones racionales.