domingo, 28 de diciembre de 2008

Foto de Calvo Sotelo.
El oficial implicado de la G.C.
El vehículo donde se cometió el asesinato



En Julio de 1936 había indicios más que suficientes para creer que la guerra civil estaba a punto de irrumpir en la España republicana. Sin embargo tanto Manuel Azaña como Sebastian Casares Quiroga, su jefe de gobierno, no prestaban atención a lo que se les venía encima. El asesinato del diputado de la derecha José Calvo Sotelo el 13 de julio realizado por una unidad gubernamental (los Guardias de Asalto, con apoyo de un oficial de la Guardia Civil) fue determinante en el estallido, al demostrar que el gobierno ni siquiera era capaz de controlar sus propias fuerzas.