martes, 1 de julio de 2008

Redes neuronales. 2

Las redes neuronales (...) hallaron su inspiración en la biología. Las redes están compuestas de unidades, sencillos procesadores electrónicos a menudo llamados neuronas en homenaje a sus predecesoras biológicas, conectadas entre sí mediante cables que imitan, no sólo las fibras nerviosas que unen las neuronas, llamadas dendritas y neuritas o axonas, sino también las sinapsis, o mecanismos de transmisión de impulsos nerviosos entre neuronas. Al igual que el cerebro, las redes neuronales tienen gran número de procesadores, a menudo miles, conectados entre sí en paralelo de modo que puedan trabajar todos en un mismo problema al mismo tiempo. Por el contgrario, los ordenadores tradicionales son dispositivos en série y su único procesador se ocupa tan sólo de un problema cada vez, paso a paso.
(...)
Las redes neuronales no comparten la división tradicional entre software (el programa que dice al ordenador lo que debe hacer) y hardware (la máquina que ejecuta las instrucciones). Según los que investigan sobre redes neuronales, el cerebro no hace tal distinción. En el cerebro y en las redes neuronales el esquema de conexiones entre entre las neuronas es a la vez software y hardware: la estructura de la red y la importancia relativa de todas las conexiones individuales produce la respuesta calculada. En una red neuronal artificial, bien se puede diseñar previamente la estructura de la red para adptarla al problema en cuestión, o bien puede construirse la red con conexiones que ella misma modificará al adquirir experiencia sobre el problema. En este último caso la red aprende de la experiencia cómo modificar las conexiones para producir la respuesta correcta. Entonces, por analogía con el sistema biológico, los científicos de redes neuronales dicen que su sistema aprende. Y si el aprendizaje se extiende a lo largo de generaciones, dicen que evoluciona.
Las redes neuronales reemplazan la lógica y la programación de los ordenadores tradicionales por el aprendizaje y la evolución.

Jim Jubak
La Máquina Pensante. El cerebro humano y la inteligencia artificial.
Ediciones B. Documentos.
Barcelona, febrero 1993
Pag. 24