martes, 1 de julio de 2008

Alcanzar lo que nos proponemos

From germanh@orionsa.com.mx
Wed Jan 05 01:28:03 2000

Para todos aquellos que se proponen cambiar al principio de año en una o varias cosas personales (propósitos de año nuevo) y que terminan el año con muy pocos resultados favorables, aquí les presento unas ideas sencillas que quizá les sirvan.


Ciertas fechas marcan de forma clara ciclos en nuestra vida: cumpleaños, fines de año, nacimientos, comienzos de años escolares, etc., esos ciclos pueden ser comienzos o finales. Hemos terminado las fiestas navideñas y de fin de año, y muchas personas se llenan de sus mejores deseos para llevar a cabo cambios positivos en sus vidas, comenzar un nuevo año, con renovada fe y energía para lograr nuevas metas y propósitos.

La realidad es que al transcurrir del tiempo se va diluyendo ese "impulso" inicial que nos animó a emprender ese esfuerzo y al final del año son muy pocos los que pueden decir que cumplieron sus deseos y alcanzaron las metas propuestas. ¿Cómo poder perseverar y vencer el lastre de volver a una vida cómoda y dejar de hacer el esfuerzo?. ¿Cómo conservar el "impulso" inicial de nuestros propósitos y sostenerlo a lo largo de los meses?.

"El valor de la perseverancia radica en tener la disciplina para realizar sistemáticamente pequeñas acciones por un determinado período de tiempo para alcanzar un objetivo claro".

El secreto anterior tiene tres elementos clave:

1) Pequeñas acciones 2) Sistemáticamente 3) Objetivo claro

Analicemos una por una:

PEQUEÑAS ACCIONES:

Este es quizás el cincuenta por ciento del valor de la perseverancia. No son los actos espectaculares los que logran alcanzar las metas, sino pequeñas dosis de un trabajo más sistemático lo que nos permite alcanzar nuestro objetivo. Recordemos el refrán "más vale paso que dure, que trote que canse". Es precisamente eso, el esfuerzo diario, dosificado, que puedo realizar y que está a mi alcance.

Ejemplos de lo anterior podrían ser los siguientes: En las relaciones inter-personales ya sean de amistad, conyugales, con los hijos, es la frecuente comunicación para conocer qué pasa en sus vidas, lo que fortalece los lazos de unión, y esto a su vez genera una mutua confianza haciendo el proceso comunicativo más sencillo y fluido. En el deporte por ejemplo comenzar realizando una actividad que no me fatigue mucho, esto sirve para disciplinarme y encontrarle el gusto, además de generar la condición física necesaria, para de allí incrementar la intensidad y alcanzar el nivel de desempeño deseado.

SISTEMATICAMENTE:

Es el veinticinco por ciento del valor de la perseverancia. Sistemáticamente significa hacer lo que se tiene que hacer en el momento en el que se necesita y consiste en no fallar en la ejecución de las acciones necesarias. Las acciones realizadas de vez en cuando, o aquellas que no llevan como fin un objetivo claro, no logran los resultados esperados. Es muy importante destacar que un elemento indispensable para tener éxito es el que encontremos en nuestra vida el momento adecuado para dedicarle a la ejecución de la actividad, si no designamos un espacio de tiempo determinado será muy difícil mantener una constancia. Como la mayoría de las metas no se alcanzan de la noche a la mañana, sino que requieren de un tiempo para realizarse, es importante distinguir el tiempo en dos aspectos:

a) Tiempo Espacial: Esta es la medida de tiempo a lo largo de días, meses o años que voy a tardar en alcanzar mi meta. Por ejemplo, para correr tres kilómetros necesito dos meses de entrenamiento. b) Tiempo Temporal: Es el tiempo que debo dedicarle a la actividad regularmente, puede ser una hora al día, o todos los sábados, o tres veces por semana o una vez al mes, dependiendo de la actividad y del objetivo de que se trate. Si le dedico más tiempo a una actividad determinada, más rápido voy a alcanzar mi meta. Por ejemplo voy a dedicar a mi entrenamiento una hora tres veces por semana.

OBJETIVOS CLAROS:

Si no sabes a dónde vas, nunca vas a llegar. Este es el tercer elemento y el restante veinticinco por ciento del valor de la perseverancia. El objetivo es la meta y responde a la pregunta ¿a donde quiero llegar? ¿Qué es lo que quiero lograr?. El objetivo es claro, concreto y preciso. El objetivo no admite ambigüedades o dudas. Es recomendable escribir los objetivos en papel. Un objetivo que se escribe y se coloca en algún lugar visible en donde lo pueda ver todos los días, tiene un poder 10 veces mayor que aquellos que sólo los pienso (¿como protector de pantalla en tu computadora?). Es importante tener cuidado de que el objetivo se encuentre, a través de un esfuerzo, a mi alcance y el de mis posibilidades. No soñar demasiado, el objetivo claro y bien definido evita que algo o alguien nos desvíe del camino para alcanzarlo. Ejemplos de objetivos claros, concretos y precisos: correr 5 Kilómetros diarios, adelgazar 10 kilos, tomar un curso de desarrollo personal, mantener mi cuarto ordenado todos los días, tener un promedio mínimo de 8.5 en la escuela, hacer media hora de ejercicio 3 veces por semana, rezar todas las noches antes de dormirme, dar gracias a Dios por los alimentos antes de comer, rezar todas las mañanas al salir de casa o abordar el auto, etc.

Si se siguen estas sencillas reglas, se podrán lograr los objetivos propuestos.