miércoles, 19 de noviembre de 2008

Marcos Aguinis y Hugo Chavez

Viernes 9 de marzo de 2007
Misterioso socialismo del siglo XXI
Por Marcos Aguinis 
Para LA NACION
 
Hugo Chávez, que ahora se viste de "rojo rojito", como si su rechoncho cuerpo estuviera envuelto en la heroica bandera de los proletarios que iban a redimir el mundo, se propone inaugurar el socialismo del siglo XXI. 

¿Qué es eso? Difícil saberlo. El vacío teórico desespera al propio Chávez. Con su narcisismo bravucón, anduvo cambiando de maestros para escribir un nuevo evangelio. Ese vacío habría causado dolor de cabeza a Karl Marx, por un lado, y a Benito Mussolini, por el otro. Por ahora, Chávez coquetea con el comunismo y con la teocracia islámica fascista, porque son dos herramientas que le permiten usar el megáfono del extendido odio a Estados Unidos, como una forma de conseguir prensa y arrastrar a millones de ignorantes que poco saben de democracia, pluralismo, tolerancia, libertad y progreso genuino. 

La visita que le hizo Néstor Kirchner -con ausencia, a último momento, de su esposa, súbitamente iluminada- compromete a nuestro país con un amigo impresentable y peligroso. Su viaje a Buenos Aires para provocar a Bush tensionará nuestros vínculos con Uruguay, Brasil, México y otros países de la gira norteamericana, sin darnos rédito alguno. 

Los vaivenes no caen bien. Revelan incoherencia y generan desconfianza para quienes proyectan emprendimientos sólidos. Parecería que Néstor Kirchner no se hubiera dado cuenta de que Caracas ha instalado una bomba de tiempo que rechaza casi la mitad de su población, renuente a caer en otra dictadura, se llame como se llame y aunque use algún tipo de sacarina para disimular su amargo despotismo, en aumento. 

A Chávez primero lo asesoró el argentino Norberto Ceresole, indefinible entre la extrema derecha y la extrema izquierda, un "facho-bolche" pintoresco, seductor e irresponsable, como no podría ser de otra forma. Después le dio abundantes lecciones Fidel Castro, basadas en su medio siglo de ininterrumpida experiencia en el Alcatraz del Caribe. Ahora le sopla al oído Haiman El Trudi. ¿Quién es? No un personaje de historieta, sino un representante de Muamar Khadafi en Venezuela, desde antes de que Chávez fuera presidente. 

Haiman dirigió durante años un centro comunitario en el estado de Barinas, a imagen y semejanza de los que existen en Libia, que permiten realizar exitosos lavados de cerebro. Ahora acompaña al teniente coronel como intérprete y asesor en sus giras por Medio Oriente y Africa, y se ha convertido en su representante frente a miembros de la banca privada, industriales y empresarios ricos (y corruptos) para explicarles la dirección del gobierno en la transición hacia un edén llamado socialismo siglo XXI, donde seguro que no disminuirán sus ganancias. 

Gracias a Haiman El Trudi no sorprenden los lazos que viene tejiendo Caracas con el régimen ultrarreaccionario de Teherán. Esos lazos hubieran provocado infartos masivos a Marx, Engels y Lenin. 

¿Cómo podemos entender ese régimen mesiánico, unipersonal y autoritario, que vomita sobre las instituciones de la república venezolana mientras aumenta la asfixia de la prensa y la oposición? No es aún el comunismo real que existió en la URSS y sobrevive en Cuba y Corea del Norte. Tampoco, el fascismo de Hitler y Mussolini. Por supuesto que no se parece al socialismo moderno y democrático de Europa, Chile o Brasil. No se parece a nada donde prevalezcan la seguridad jurídica, la libertad individual y el derecho a la crítica. 

Es, por el contrario, una autocracia arcaica, sumida en un caos conceptual que no resiste el análisis serio, con abuso de poder, incompetencia y corrupción desenfadada. Su fuerza no reside en ninguna innovación estructural progresista, sino en los ingresos de petrodólares, que hubieran hecho desmayar de envidia a Creso, y en el soborno a los militares, que han pasado de ser su guardia pretoriana a una tropa que invade todos los resquicios de la sociedad para mantenerlo atornillado en el Palacio de Miraflores, como tropas semejantes a las que mantuvieron en el trono a Somoza, Trujillo, Pérez Jiménez, Duvalier, Idi Amin y otros monstruos. 

The Food and Agricultural Organization de las Naciones Unidas brinda estadísticas que refutan la propaganda de Caracas. En Venezuela, desde que Chávez se hizo del poder, aumentó la pobreza, aumentó la indigencia, bajó el índice de consumo calórico, bajó la exportación de alimentos y aumentó de forma significativa la urgencia de importarlos. En otras palabras: el acceso a la comida de millones de venezolanos se ha tornado más difícil, pese al programa oficial, llamado Mercal, que provee de subsidios y hace intensa propaganda, pero que también es una fuente inagotable de corrupción, mediante cadenas cada vez más largas de intermediarios. En ellas hacen su agosto militares de los que en otras partes del mundo la izquierda abominaría, pero que allí celebra. En algunas regiones suele faltar carne, azúcar y otros insumos básicos. Insisto: son datos de las Naciones Unidas. 

Esta situación contrasta con una loca adquisición de armas. Recordemos que las diversas formas del socialismo autoritario no han escapado a esa tentación, aunque el pueblo se muriese de hambre: la Unión Soviética, la China de Mao, la Camboya de Pol Pot, Cuba, Corea del Norte. 

En los últimos cuatro años, Venezuela ha gastado más de 6000 millones de dólares en armas adquiridas a Rusia, China, Irán, Brasil y España. Las compras incluyen radares, helicópteros de artillería MI-24, helicópteros para el transporte de tropas, cien mil fusiles Kalashnikov, barcos patrulleros, corbetas, tanques y cazabombarderos Sukhoi. Negocia por misiles tierra-aire rusos, llamados Tor-M1, que cuestan 290 millones de dólares. Irán se ha comprometido a modernizar doce aviones VF-5A Grifo y NF-5B, producidos anteriormente por Canadá. Chávez también desea comprar submarinos que puedan permanecer sumergidos por largos períodos de tiempo y construir fábricas de fusiles y municiones. 

Los esfuerzos para adquirir material de guerra en Alemania, España, Francia e Italia están chocando con la renuencia que provoca en estos países la fiebre de Chávez, cargada de feroz agresividad, que convertirá a América latina en una región en la que se podría desatar una competencia armamentista que haga las delicias de los mercaderes que ahora ya han agotado mucha clientela en Africa y parte de Asia tras provocar mares de sangre inútil. El resultado será una Venezuela parecida a Corea del Norte, donde aumentan en forma directamente proporcional el armamento y el hambre, el armamento y la falta de democracia. Aunque es muy diplomático y reservado, el presidente Lula ya ha tomado conciencia de la víbora que se agita en su frontera norte. 

Pero, como saben los expertos, no sólo se trata de llenarse de armas de última sofisticación, sino de tener personal bien entrenado para manejarlas. Por ahora, Venezuela es un país del cual huyen miles de cerebros por persecución política. Los científicos y los técnicos se van en masa, de modo que en un primer período -y hasta que adiestre a sus expertos- el fabuloso arsenal que compra le servirá para meter miedo, sacar pecho ante los idiotas latinoamericanos que aplauden sus groserías y llenar de ruido y color algunos desfiles. 

Si la pobreza, el hambre y las obras de infraestructura son los principales problemas de un país que dispone de una cordillera de dinero gracias al inédito precio del petróleo, ¿por qué su alocado presidente se empeña en armarse como si fuera una potencia mundial? ¿Quiere ser una potencia mundial en serio? ¿Quiere ser la superpotencia de América latina? ¿Supone que barrerá a Estados Unidos cuando Irán le regale algunas bombas atómicas? ¿O cree aún posible el hermoso sueño bolivariano de todo un continente unido, pero bajo su mando "rojo rojito", con un llamado socialismo siglo XXI que uno ya no sabe qué significa? 

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1 comentario:

parapiti pora dijo...

UN GOBIERNO INSTALADA POR LA CIA:
Todo el andamiaje de la CIA y sus extensiones y derivados, como USAID, la National Endowment for Democracy y la prensa adicta al imperio, se jugó por el obispo Fernando Lugo el 20 de abril.
En Paraguay, llamó la atención que las ONGs recibieran fuertes donaciones a partir de la llegada al país del embajador James Cason, un conocido desestabilizador apadrinado por Otto Reich. El objetivo de la operación encubierta era sufragar la alternancia en el poder, ubicando al obispo Fernando Lugo en la presidencia de Paraguay.
Entre las numerosas organizaciones beneficiarias de estos dólares distribuidos por la administración de George W. Bush que apoyaron a la campaña del obispo, sobresalieron Gestión Local y la Casa de la Juventud, que financiaron con fondos de USAID e IAF a los movimientos Tekojoja y Pmas, como en Nicaragua la NED y otros organismos alternativos de la CIA propiciaron la elección de Violeta Chamorro en 1989.
Las organizaciones no gubernamentales y voluntarias –lo que hoy conocemos por sociedad civil— son conocidas como una extensión de las políticas neoliberales de EE UU en todo el mundo.
La CIA y la US Agency for International Development (USAID ó AID) tienen un protagonismo central en el esquema de promover las ideas y hechos políticos favorables al imperio, y a ellas se añadió un nuevo organismo, creado en 1983, bautizado como The National Endowment for Democracy (NED).
En Paraguay, la NED ejerce un control total sobre la prensa mediática, a la que presenta listas indicando cuáles son los referentes políticos que puede promocionar. Son los principales referentes de la NED los propietarios de ABC color y radio Ñandutí, Aldo Zucolillo y Humberto Rubín, dueños de gran parte de lo que en el país se puede decir. En Brasil, a comienzos de los 60, se utilizaron idénticas operaciones de la CIA junto a las de la sociedad civil opuesta al gobierno, con el resultado de provocar el golpe militar de 1964 contra el presidente Joâo Goulart, que dio comienzo a 20 años de una represión política indescriptiblemente brutal.
En fechas más recientes coordinaron un golpe mediático contra el gobierno de Raúl Cubas en Paraguay (marzo de 1999) y aceitaron a la sociedad civil de oposición al gobierno venezolano de Hugo Chávez, donde el papel de organismos gubernamentales estadounidenses, la CIA y otros como la AID y la NED detrás del fallido golpe de estado de abril de 2002 fue evidente.
El embajador norteamericano James Cason, como un flautista de Hamelín dedicado a cantar folklore paraguayo, fue determinante para alinear a todas las ONGs y fundaciones que reciben dólares americanos detrás del clérigo-presidente, sobrino del agente de la CIA Epifanio Méndez (delatado por Agee) y que perpetúa hoy la tradición familiar.
Entre las organizaciones aparecieron incluso grupos de feministas, que se vieron obligadas a impulsar una candidatura de un obispo católico, a pesar del clásico antagonismo con el Vaticano.
Entre estas supuestas organizaciones civiles estuvieron las feministas de convicciones subsidiadas por USAID como las Mujeres Políticas en Red, Parlamento Mujer, Red de Mujeres Políticas, Red de Mujeres Munícipes del Paraguay (RMMP), Coordinadora Interpartidaria de Mujeres del Paraguay (CIMPAR),), Mujeres Políticas por la Democracia y el Desarrollo,etc.
Son sufragadas desde la embajada norteamericana además de las redes de mujeres, Ideco (Roberto Ferreira), el Partido Demócrata Cristiano, Partido Encuentro Nacional, Patria Querida, el grupo de adherentes del Partido Unace que lidera Emma Rolón, la Red de Contralorías ciudadanas del Paraguay, la Contraloría Ciudadana de Ypané, Afosci, CIDSEP, CISNI, Fedem, Transparencia Paraguay, Semillas para la Democracia, radio Los Angeles, Radio Comunitaria de Villa Elisa, Fundación Tierra Nueva y GEAM, todos estos grupos aglutinados en el Grupo impulsor para la Regulación del Financiamiento Político en Paraguay.
La nómina sigue con Sakã (transparencia, en guaraní), integrada por cinco organizaciones no gubernamentales, Gestión Local, vinculada al Moviendo Tekojoja. Los "proyectistas" son Raúl Monte Domecq y Guillermina Kanonnikoff).
Otros grupos paraguayos financiados por extensiones de la CIA son Decidamos, Instituto de Geopolítica y Estudios Internacionales (IPEGEI), Radio CARITAS, Mujeres Por la Democracia, Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos Fundación Paraguaya para la Cooperación y Desarrollo, Centro de Estudios Democráticos (CED), Centro de Información y Recursos para el Desarrollo, Instituto de derecho y Economía Ambiental, Centro de Estudios y Formación para el Ecodesarrollo, Asociación de Empresarios, Comité Paraguay-Kansas, Asociación Afro Paraguaya Kamba Cua, Centro Interdisciplinario de Derecho Social y Economía Política, Fundación Arlequín Teatro", Casa de la Juventud – Paraguay, cuna del Pmas de Camilo Soares, Cooperativa La Norteña y la Escuela Agrícola de Carumbey, Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales.
En el marco de la campaña pro-obispo, maletines de George W. Bush ingresaron en forma encubierta en Paraguay, yendo a parar a los bolsillos de los partidarios del obispo de los pobres y teólogo de la liberación, el marxista clérigo-presidente Fernando Lugo.
Por ejemplo, los 45,226.96 dólares que en nombre del Plan Umbral recibió recientemente la guevarista Casa de la Juventud (ONG que recauda para el PMas) de mano de organismos imperialistas bajo control de George W. Bush, supuestamente para enseñar a estudiantes secundarios algo fundamental: "identificar la corrupción" en Paraguay. Se suma el dinero a los 127.000 con que anteriormente les benefició la IAF. Se añaden en el mismo contexto las fuertes sumas que recibe Gestión Local, ONG cuyos responsables son a la vez financistas de Tekojoja, o los 132.700 dólares que en el 2006 recibió la Fundación Arlequín Tetro (refugio de organizadores de manifestaciones contra la actual administración municipal) para objetivos tan relacionados con el arte escénico como "ayudar a adolescentes de centros educativos a identificar, estudiar, discutir y atender las prioridades de la comunidad". Debemos agregar los 116.300 dólares de George W. Bush recibidos en el 2006 por el CIDSEP, los 95.000 dólares recibidos por la Fundación paraguaya para la Cooperación y Desarrollo del ex intendente Martín Burt, los 94.000 depositados a nombre de la ADEC, los 27.500 donados a la CPES de Domingo Rivarola, los 164.404 aportados a la CED, o las importantes donaciones que reciben el CIRD de Agustín Carrizosa para "apoyar a las organizaciones de la sociedad civil", la IDEA de Patricia Abed, o los sensibles ecologistas de Alter Vida como Jorge Lara Castro.
Como puede advertirse, la lista es bastante extensa y garantiza un amplio control sobre la "sociedad civil" paraguaya. No es la victoria electoral del Obispo Fernando Lugo la primera operación exitosa de la NED, USAID y la CIA en Paraguay, que ya actuó en Paraguay con eficacia varias veces. Por ejemplo, cuando en 1989 se derrumbaba la Unión Soviética, y con ella la propaganda con que el dictador Alfredo Stroessner justificaba sus abusos, se aseguró de promover un cambio a la medida de los intereses imperialistas, limpiando expedientes y ubicando en la presidencia a un célebre narcotraficante.
El mismo año el gobierno norteamericano invirtió mil millones de dólares en el triunfo de Violeta Chamorro en Nicaragua, imponiendo así una jefa de estado con los billetes provenientes de la National Endowment for Democracy, un inofensivo organismo llamado a tomar la posta de la CIA desde 1983.
Considerando inminente el fin de Stroessner, el imperio norteamericano se movilizó en ese entonces para impedir que sus adversarios tomen las riendas a su caída, para lo cual se apresuró a ganar para su causa a los disidentes con una muy buena remuneración.
El encargado de distribuír los dólares para "el cambio" fue el Dr. Carl Gershman, presidente de la NED. La Freedom House funcionó como un embudo por donde pasaron los fondos que concedía la NED, y gran parte de ellos fueron a parar a los bolsillos de los comunicadores destacados.
Radio Ñandutí, a través de la Casa de la Libertad, recibió importantes sumas de dinero de la National Endowment for Democracy (NED). Leonard Sussman, agente de la CIA y Director Ejecutivo de la Casa de la Libertad, realizó una visita a Paraguay a fines de 1987, guiado por Humberto Rubín, estableciendo contactos con varias organizaciones que luego recibirían fondos de la NED. El objetivo era "madurar" la idea del cambio.
A partir de entonces, estos organismos promovieron la estructuración de un andamiaje que hoy controla todo lo que en Paraguay se puede decir, paradójicamente con la coartada de que defienden la libertad de expresión.
Un organismo es la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), a la que acompaña Cerneco. Reciben con frecuencia los auspicios de USAID. Por ejemplo, el "Foro por la libertad de expresión", organizado por la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) y CERNECO en noviembre de 2004, fue auspiciada por la USAID (Agencia Internacional de desarrollo de los Estados Unidos). A este "Foro" asistió el señor Kevin Goldberg, "experto norteamericano en Libertad de Expresión y Derecho a la Información". Otro apéndice de la embajada norteamericana es el Centro de Regulación, Normas y Estudios de la Comunicación (CERNECO), fundado en 1990. Humberto Rubin, vinculado con la Nacional Endowment for Democracy (NED), fue presidente de CERNECO entre 1992-2002.
CERNECO proclama que "Surgió como un medio para canalizar inquietudes, ideales y el espíritu de servicio y progreso de un grupo de personas vinculadas al campo de la comunicación masiva".
Se formó una línea de acción que enfocaba el tema del Código de Ética, que regulaba la conducta de los propios medios de comunicación, de las empresas anunciantes y de las agencias de publicidad. Integraron la comisión pro-Código de Ética: Carlos Jorge Biedermann, Rufo Medina e Ilde Silvero. Rufo Medina e Ilde Silvero son empleados de Aldo Zuccolillo, dueño del diario ABC Color. En cuanto a Carlos Jorge Biedermann, basta con señalar que es yerno del general de la "Operación Cóndor", Guillermo Federico Clebsch, egresado de la Escuela de las Américas, detalle que alcanza para conocer cuál es la tendencia de su "ética"
Otra organización vinculada a este grupo es CONAR: Consejo de Autorregulación Publicitaria de CERNECO, un ente privado cuyo objetivo es la autorregulación de la publicidad, proponiendo a través de sus recomendaciones, que los mensajes publicitarios se encuadren dentro de los principios de la legalidad, honestidad, decencia y veracidad".
Toda esa estructura estuvo al servicio del Obispo Fernando Lugo, en una operación magistralmente coordinada por el desestabilizador estrella de George W. Bush, James Cason, y presentada ante la prensa mediática y los incautos como "un gran triunfo de la izquierda". Lo que se dice una perfecta operación encubierta de la CIA en Paraguay.