domingo, 9 de noviembre de 2008

Marcadores del discurso (para mejorar nuestro conocimiento y uso del idioma)

    Los marcadores del discurso, también llamados "enlaces extraoracionales" por Gili Gaya  o Fuentes, o "conectores argumentativos", "extraoracionales", "procesadores textuales" etc., son "unidades lingüísticas invariables, no ejercen una función sintáctica en el marco de la predicación oracional -son, pues, elementos marginales- y poseen un cometido coincidente en el discurso: el de guiar, de acuerdo con sus distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas, las inferencias que se realizan en la comunicación", Gramática descriptiva, p. 4057. 

    Gili Gaya señalaba ya algunas de las características propias de estas partículas:

 a) Su vinculación a  nociones externas a la predicación oracional.

 b) Su carácter invariable.

 c) La heterogeneidad de su entidad categorial: conjunciones, frases conjuntivas, interjecciones, etc...

 d) La versatilidad distribucional de muchos de ellos (ocupan la posición inicial, medial o final del miembro discursivo en el que comparecen).

 e) Su peculiaridad significativa: contribuyen a establecer lo que el autor denomina 'coherencia', y alcanzan una pluralidad de valores semánticos en combinación, frecuentemente, con los rasgos suprasegmentales adecuados ( la entonación, sobre todo).

 f) Pueden asignarse a registros distintos (en unos casos son más propios del discurso escrito -"sin embargo", "no obstante", "por consiguiente"... y en otros son más bien propios del discurso oral: pues, así que, etc...)

 g) Llegan  a constituir meros apoyos de la elocución o "muletillas" en el habla coloquial.

     Que es invariable, puede verse en que no es lo mismo decir:

     "Lucía está lesionada y, por consiguiente, no puede jugar"

que "Lucía está lesionada y, por este motivo, no puede jugar", ya que "por consiguiente" no desempeña función sintáctica alguna ni admite flexión (*por consiguientes) o complementos, como sí puede hacerlo "por este motivo", que admite plural o puede reformularse con complementos "hasta por estos pequeños motivos". En consecuencia, No puede decirse que "por este motivo" y expresiones semejantes sean verdaderos marcadores del discurso.

    Ahora bien, los marcadores del discurso pueden aparecer desempeñando funciones sintácticas, pero ya no como marcadores del discurso: "Lo haré bien / Bien, lo haré. Lo haré en cualquier caso / En cualquier caso, lo haré. No tiene por qué responder así / Así, no tiene por qué responder. Lo dijo en una palabra / En una palabra, lo dijo.

    Los marcadores del discurso se diferencian de las conjunciones en que no siempre se sitúan al principio del texto, sino que poseen una mayor movilidad, si bien muchos de ellos se sitúan allí obligatoriamente; por otra parte, no admiten negación, ni -entre sí- coordinación: *bueno y por tanto, aunque pueden coordinarse con sintagmas ubicados en inciso en el caso de que sean adverbios marcadores: "La cultura es además, y sobre todo, actualidad". "De hecho, y a pesar de que se verían infinidad de veces, nunca se referirían a aquel hecho sobrenatural"

    María Antonia Martín y José Portolés distinguen cinco tipos de marcadores discursivos, cada uno con sus diversos subtipos: estructuradores de la información, concectores, reformuladores, operadores argumentativos y marcadores conversacionales.

1.º Estructuradores de información. Para desarrollar la información contenida en un discurso

    1.1 Comentadores, que "presentan un nuevo comentario": pues (en posición inicial y no seguido de pausa, que presenta un comentario nuevo informativamente valioso), pues bien (que quiere hacer asumir lo anterior para lo que sigue y va seguido de pausa), así las cosas (que no asume lo anterior para lo que sigue), dicho esto/eso (con menor grado de gramaticalidad), etc.

    -¿Conocía a Soleiro?

    -¿Un cojo que iba a Mondoñedo al mercado?

    -El mismo. Pues se le apareció a su mujer en forma de cuervo.

    1.2 Ordenadores, que "agrupan varios miembros discursivos como partes de un solo comentario",  y poseen dos funciones primordiales: indican el lugar que ocupa un miembro del discurso en el conjunto de una secuencia discursiva ordenada por partes, y en segundo lugar presentan el conjunto de esta secuencia  como un único comentario y cada parte como un subcomentario; son de uso más frecuente en el texto escrito que en el oral. Por lo general se basan en la numeración (primero.. segundo) en el espacio (por un lado, por otro lado..., por una parte... por otra; de un lado... de otro) o en el tiempo (después, luego, en fin, finalmente...). Algunos de ellos forman pares correlativos, incluso mixtos de espacio y número o tiempo. 

    Ejemplos: En primer lugar... En segundo lugar. Por una parte... Por otra parte. De un lado... De otro lado, etc.

    Hay de tres tipos:

             1.2.1 Ordenadores que marcan apertura. Sirven para abrir una serie: en primer lugar, primeramente, por una parte, por un lado, de una parte, de un lado...

        1.2.2 Ordenadores que marcan continuidad. Indican que el miembro al que acompañan forma parte de una serie de la que no es ni el principio: en segundo/tercer/cuarto... lugar, por otra (parte), por otro (lado), por su parte, de otra (parte), de otro (lado), asimismo, igualmente, de igual forma/modo/manera, luego, después...

         1.2.3 Ordenadores que marcan cierre. Señalan el fin de una serie discursiva: Por último, en último lugar, en último término, en fin, por fin, finalmente.

     Algunos ordenadores, si van en incisos, se aproximan a los digresores, como es el caso de por otra parte, por otro lado y por lo demás.

     "Por su parte" carece de marcador de apertura y no se encuentra totalmente gramaticalizado como tal.

     El marcador de cierre "por lo demás" jerarquiza su miembro como de menor importancia que los anteriores.

    "En parte" se repite en el discurso como marcador de apertura el primero y de continuidad el segundo.

    "De igual modo/forma/manera/suerte" están también poco gramaticalizados.

    1.3 Digresores, "marcan un miembro del discurso como un comentario lateral con respecto a la planificación de del discurso anterior", esto es "introducen un comentario lateral en relación con el tópico principal del discurso": Por cierto (el más frecuente), a propósito, a todo esto (que introduce un miembro que pide información que en ese momento del discurso ya se debería conocer), y, menos gramaticalizados, "dicho sea de paso", "dicho sea", "entre paréntesis", "otra cosa" (que sirve para introducir otro tema sin ceder el turno de palabra: "Al verles, creí que me moría... Otra cosa, ¿cómo te llamas?"), etc.

    2.º Conectores, "unos marcadores discursivos que vinculan semántica- y pragmáticamente un miembro del discurso con otro miembro anterior. El significado del conector proporciona una serie de instrucciones que guían las inferencias que se han de obtener del conjunto de los dos miembros relacionados", p. 4093.

    A veces, el primer miembro puede ser situacional o contextual, implícito. Un niño puede mostrarle a otro su coche de juguete y decirle "Además, tiene sirena".

        -2.1 Conectores aditivos, que "unen a un miembro discursivo anterior otro con la misma orientación argumentativa", lo que permite inferir conclusiones que de otro modo no se alcanzarían. Hay de dos tipos:

a)                     Los que ordenan ambos miembros discursivos en la misma escala argumentativa ("incluso" -que indica que el argumento que sigue es más fuerte que el primero: por eso puede decirse: "Debemos llevar al niño al hospital. Tiene mucha fiebre e, incluso, ha comenzado a delirar", pero no *"Debemos llevar al niño al hospital, ha comenzado a delirar e, incluso, tiene mucha fiebre"-, "inclusive" y "es más" -que también potencia el argumento siguiente respecto al que precede-)

b)                     Los que no cumplen esta condición ("además" -que puede recibir complementos y ocupar el solo un turno de palabra-, "encima" -que presentra el miembro anterior como argumento suficiente para una conclusión determinada y, a diferencia de además, puede incluir una conclusión opuesta: "Se te compra una cosa y, encima, lloras"-, "aparte" -propio de la lengua coloquial: "No iré a ver esa película. Es larga y aburrida. Aparte, he quedado para ir a la disco", "por añadidura" (que conecta con un miembro anterior y más frecuentemente con una serie anterior de ellos)

         -2.2 Conectores consecutivos, que "presentan el miembro del discurso en el que se encuentran como una consecuencia de un miembro anterior": pues y así pues (ambos, que "se limitan a mostrar  el miembro en que se encuentran como un consecuente de un miembro anterior", por tanto, por consiguiente, consiguientemente, consecuentemente, por ende y de ahí, ("que fundamentan su paso de un antecedente al consecuente en un razonamiento") en consecuencia y de resultas (donde el consecuente es un estado de cosas que se produce a partir de otro estado de cosas), así, entonces... 

        -2.3 Conectores contraargumentativos, que "vinculan dos miembros del discurso de tal modo que el segundo se presenta como supresor o atenuador de alguna conclusión que se pudiera obtener del primero": en cambio, por el contrario y por contra (que muestran contraste o contradicción entre los miembros vinculados), antes bien (cuyo miembro discursivo comenta el mismo tópico que el miembro anterior), sin embargo, no obstante, con todo, empero, ahora bien y ahora (que introducen conclusiones contrarias a las esperadas de un primer miembro), y "eso sí", que "muestra un miembro discursivo que atenúa la fuerza argumentativa del miembro anterior". 

3.º Reformuladores, "marcadores que presentan el miembro del discurso que introducen como una nueva formulación de un miembro anterior", p. 4121. La reformulación va desde la explicitación de un miembro que pudiera haber sido mal comprendido hasta la rectificación, y se diferencian de los conectores en que no tienen en cuenta ambos miembros, sino más bien sólo el segundo. Puede tratarse, además, de una autorreformulación, si rectifica el mismo hablante, o una heterorreformulación, si rectifica otro. 

        -3.1 Reformuladores explicativos: o sea, es decir (ambos pueden comentar el mismo tópico que precede o no), esto es, a saber -casi siempre en el discurso escrito este último y ambos referidos sólo al tópico que precede), y otros muchos menos gramaticalizados como "en otras palabras", "en otros términos", "dicho con/en otros términos", "(dicho) con otras palabras", "dicho de otra manera/modo/forma", etc... 

        -3.2 Reformuladores rectificativos, que "sustituyen un primer miembro, que presentan como una formulación incorrecta, por otra que la corrige, o al menos la mejora": "mejor dicho", "mejor aún", "más bien" y "digo" -como inciso, menos gramaticalizado-, precedidos de "o" o no. 

        -3.3 Reformuladores de distanciamiento, que "presentan como no relevante un miembro del discurso anterior a aquel que los acoge. Con ellos no se pretende formular de nuevo lo antes dicho, sino mostrar la nueva formulación como aquella que ha de condicionar la prosecución del discurso, al tiempo que se priva de pertinencia el miembro discursivo que le precede": en cualquier caso (que no comenta el mismo tópico anterior y en periodos complejos en los cuales es posible escoger entre varios miembros anteriores), en todo caso ( no equivalente al anterior y que, entre dos miembros del discurso, invalida la pertinencia del primero), de todos modos/maneras/formas, de cualquier modo/manera/forma (menos frecuentes), de cualquier suerte, de todas suertes (arcaicos)... Todos ellos, menos en "en todo caso", no comentan el mismo tópico que el miembro discursivo anterior. 

        -3.4 Reformuladores recapitulativos, que "presentan su miembro del discurso como una conclusión o recapitulación a partir de un miembro anterior o de una serie de ellos", p. 4133: en suma, en conclusión, en resumen, en síntesis, en resolución; en una palabra, en dos palabras, en pocas palabras -que presentan el miembro como una condensación de miembros anteriores-; en resumidas cuentas, en definitiva y a fin de cuentas, en fin; total -que se usa de dos formas: sea para presentar la exposición antecedente como innecesariamente prolija, sea como operador discursivo para reformular miembros implícitos y reforzar como argumento el miembro discursivo que introduce- ; al fin y al cabo, después de todo (que indican que el miembro en que se encuentran tiene más fuerza argumentativa que otros miembros anteriores antiorientados con él, como algunas veces también "en realidad" y "en el fondo")... 

4.º Operadores argumentativos, que "son aquellos marcadores que por su significado condicionan las posibilidades argumentativas del miembro del discurso en que se incluyen, pero sin relacionarlo con otro miembro anterior". 

        -4.1 Operadores de refuerzo argumentativo, cuyo "significado consiste esencialmente en reforzar como argumento el miembro del discurso en el que se encuentran frente a otros posibles argumentos, sean estos explícitos o implícitos. De este modo, y al tiempo que se refuerza su argumento, se limitan los otros como desencadenantes de posibles conclusiones": en realidad -que distingue a otro argumento como "apariencia"-, en el fondo -que presenta a un argumento con mayor fuerza que otro meramente "posible"-, de hecho -que presenta a un argumento como un hecho cierto, y por lo tanto con más fuerza que otro discutible o probable- etc... 

        -4.2 Operadores de concreción, que "presentan el miembro del discurso que los incluye como una concreción o ejemplo de una expresión más general": por ejemplo, verbigracia, en concreto, en particular, por caso

5.º Marcadores conversacionales. Estos se distinguen de los de la lengua escrita en que a su función 'informativa' o 'transaccional' suman otra función 'interactiva' o 'interaccional' orientada hacia el interlocutor que favorece, por ejemplo, el despliegue de una serie de estrategias que señalan el enfoque o la posición que el hablante va adoptando con respecto al interlocutor (amigable, por caso, o distanciada) -función que cumplen los 'enfocadores de la alteridad'-  y se relacionan con las fórmulas de cortesía, o bien señalan el frecuente cambio de tema de conversación o indican que el hablante ha recibido el mensaje emitido por el oyente, o que ha comprendido dicho mensaje, o que desea mantener el contacto comunicativo o conservar su turno de palabra (ya, sí, bueno, eh, este...), marcadores metadiscursivos que sirven para estructurar la conversación y pueden transformarse en meros indicadores fáticos.

    En la conversación hay, pues, que distinguir 'modalidades' frente a 'contenidos proposicionales', o, en la terminología de los llamados 'actos de habla', la fuerza inlocutiva de los contenidos locutivos. 

    Dos grandes tipos de modalidad establecen los autores: 

    A) La modalidad 'epistémica', "que se refiere a nociones que guardan relación: a) con la posibilidad o con la necesidad, b) con la evidencia, sobre todo a través de los sentidos; c) con lo oído decir o expresado por otros, etc. 

    Sus marcadores son del tipo de "en efecto, claro, por lo visto..." 

    B) La modalidad 'deóntica', "que incluye actitudes que tienen que ver con la voluntad o con lo afectivo" 

    Sus marcadores son del tipo de "bueno, bien..." 

    -5.1 De modalidad epistémica -que se usan en enunciados declarativos- 

        5.1.1 Marcadores de evidencia (es decir, reforzadores de la aserción, por lo que pueden reforzar a sí o a no, y algunos incluso tematizándolos con "que"): claro, desde luego, por supuesto, naturalmente y sin duda -menos gramaticalizado, pues admite variantes como sin duda alguna / ninguna / de ningún género etc...- Otro grupo no puede hacerlo: en efecto, efectivamente... 

        5.1.2 Marcadores orientativos sobre la fuente del mensaje (el hablante presenta el discurso como algo que refleja su propia opinión, o bien referirlo como algo que ha oído decir, que conoce a través de otros y que transmite como una opinión ajena): por lo visto -que excluye de responsabilidad ante el juicio que sigue al presentarlo como dicho por otros-, "al parecer", menos gramaticalizado y menos coloquial (tiene las variantes a mi parecer, al parecer de unos y de otros, según parece, a lo que parece...) 

    -5.2 De modalidad deóntica (reflejan actitudes del hablante relacionadas con la expresión de la voluntad (o de lo afectivo): estos marcadores indican si el hablante acepta, admite consiente en o no lo que se infiere del fragmento de discurso al que remiten, van separados por una pausa más marcada y pueden alternar con otros procedimientos expresivos: los verbos realizativos acepto, consiento, admito, construcciones verbales copulativas del estilo de bien está, está bien, bueno está, etc...). 

    Ejemplos: "bueno" -que expresa menor convicción o un tipo de acuerdo menos decidido, entusiasta o completo que el siguiente en uso, "bien" y no admite como este la gradación con "muy", por estar mucho más gramaticalizado; bien puede señalar valoración positiva y aceptación, pero "bueno" sólo aceptación, anticipando el acuerdo con el interlocutor y reservándose una objeción; "vale" -de uso entre los jóvenes y censurado como muletilla-, de acuerdo -que admite gradación, cuantificación y modalidad interrogativa, al contrario que bueno o bien- y otros -conforme, perfectamente, cabalmente -arcaico-, y los hispanoamericanos "definitivamente" y "okey". No son marcadores del discurso expresiones como "venga", "en absoluto", "ni hablar" etc... 

    -5.3 Enfocadores de alteridad, que apuntan al oyente (hombre, mira, oye) o menos frecuentemente a ambos interlocutores (vamos) y sirven, sí, para comentar el fragmento del discurso al que remiten -para mostrar la actitud del hablante respecto de este- pero sobre todo para señalar el enfoque de las relaciones que mantiene el hablante con el oyente: amistosas, corteses, etc... Con frecuencia son indicadores de la cortesía verbal. En cuanto al enfoque pragmático, "muestran la vinculación del marcador con el miembro del discurso al que este remite, enriqueciendo la trabazón pragmática entre este y lo que precede en el discurso". Se duplican con frecuencia: "Hombre, hombre..." "Hombre, mira, ...." 

    Ejemplos: hombre -cuyo origen es el frecuente vocativo y puede emplearse también referido a mujeres, al contrario que 'mujer', término marcado y más bien usado como vocativo-, que indica complicidad incluso cuando no hay tuteo y transmite tono amistoso a la conversación. Tiene dos usos cuando encabeza la expresión, uno para atenuar un cierto desacuerdo que aparece después, y otro para expresar sorpresa y alegría ante un encuentro. Al final del segmento en que se integra, se empapa del valor ilocutivo del segmento anterior y se vuelve una expresión más atemperada: "No te apures, hombre". 

    "Bueno" -en un uso distinto al deóntico y al metadiscursivo, pues sólo sirve para reforzar la imagen positiva del hablante-, "vamos", en similar uso y además para favorecer la comunión de los hablantes en el discurso, "mira", "mire", también formas verbales gramaticalizadas y desemantizadas para transformarse en llamadas de atención sobre un miembro del discurso considerado informativamente muy relevante, al paso que aproximan al hablante con cortesía positiva al modo de entender las cosas del interlocutor. Pospuesta es más autorreflexiva. "Oye", "oiga" se suele combinar frecuentemente con "mira", e introduden un miembro con información relevante que el que lo usa está ineresado en transmitir. También se suelen usar formas verbales en segunda persona: ves, verás, escucha, fíjate, sabes, entiendes, que reflejan signos claros de gramaticalización. También tienen que ver con efocadores de la alteridad expresiones como ¿no? ¿verdad? ¿eh? etc... que demandan del oyente anuencia o corroboración respecto del segmento del discurso que remiten. "Por favor" en inciso es también un marcador del discurso enfocador de la alteridad muy gramaticalizado. 

    -5.4 Metadiscursivos conversacionales son los que "vienen a representar trazos del esfuerzo que realizan los hablantes para formular e ir organizando su discurso. En ciertos casos, se los ha considerado también marcas que, en la oralidad, cumplen un papel parecido al de los signos de puntuación que se emplean en los textos escritos", p. 4191. En realidad, se relacionan mucho con los 'estructuradores de la información' y los 'reformuladores del discurso', pero al referirse sobre todo a la conversación los autores hacen de ellos un grupo aparte.    

Todas las unidades metadiscursivas participan de la función fática del lenguaje. "Ya", "sí", "bueno", "bien" (estos dos últimos son característicos del español por su polifuncionalidad), "eh", "este" -más frecuente en Hispanoamerica- .