jueves, 20 de noviembre de 2008

Cursillo de Lógica. 21

Clase nº 21.
"Introducción a la lógica" de I.M.Copi.

La felicidad es tener una gran familia, cariñosa, diligente, que se preocupe por uno y esté unida, pero en otra ciudad.
George Burns

IV.3. CINCO TIPOS DE DEFINICIÓN (pags. 134 a 141)

Una definición es siempre un hecho lingüístico, un fenómeno propio del lenguaje. Si manipulamos cosas no tenemos necesidad de definirlas, si hablamos de ella es posible que lo necesitemos.

Y cuando hablamos de una cosa podemos, también, hacerlo de dos maneras:

1. Referirnos a la palabra que utilizamos (por ej. "La palabra *triángulo* designa una figura plana limitada por tres líneas rectas").

2. O referirnos directamente a la cosa mencionada ("Un *triángulo* es una figura plana limitada por tres lineas rectas").

Parece lo mismo 1 y 2, pero no lo es. En el primer caso estamos indicando una palabra (triángulo), en el segundo estamos indicando un objeto (ese objeto virtual, geométrico, que suele llamarse "triángulo" en español).

Para entendernos de aquí en adelante introduciré dos términos técnicos (lo lamento, pero es necesario) que ayudarán a decir lo mismo con muchas menos palabras:

Definiendum, es decir aquello que se debe (o que se quiere) definir. El "triángulo" en el ejemplo anterior.

Definiens, la palabras o conjunto de palabras que se utilizan para explicar el significado del "definiendum"; por ej, "figura plana limitada por tres lineas rectas".

El hecho de usar términos en latin tiene su orígen en la historia. La lógica fue muy usada en la Edad Media y en esa época el latín era el lenguaje franco de toda Europa. Algo que lamentablemente hemos perdido y que el ingles sustituye de manera muy incompleta.

Aquí otra aclaración técnica: el "definiens", ¡ojo! no es el significado del "definiendum", sino las palabras que usamos para expresar ese significado. El significado es el objeto geométrico, el triángulo, y ese significado lo podemos mostrar tanto en palabras (como el caso anterior) como en una imágen. Si explicara este tema a niños utilizaría preferentemente el segundo camino; si preguntan "papá ¿que es un triángulo?", uno no utiliza la definición anterior (por sentido común) sino que me limitaría a tomar un lápiz y hacer un dibujo sobre el papel (luego, quizá, podría utilizar un definiendum verbal).

Tampoco el significado es el dibujo del papel, sino el objeto al que intentamos representar de esa manera. Sería interesante pensar en otros medios para expresar el significado... ¿podría apelarse a sonidos, o a olores?

Veamos ahora las clases de definiciones, tal como las describe Copi:

1. DEFINICIONES ESTIPULATIVAS:

Cualquiera que cree una palabra, que la invente, tiene total libertad para asignarle el significado que le agrade; y al hacerlo está haciendo una "definición estipulativa".

"perifrullo, sustantivo, se refiere a una situación personal enredada donde el sujeto no puede salir sin provocar o provocarse algun mal".

Como esta palabra (perifrullo) se me acaba de ocurrir, tengo plena libertad para inventar, también, su significado.

Las definiciones estipulativas tambien han recibido el nombre de "definiciones nominales o verbales".

Hay muchas razones para crear palabras: desde nuevas herramientas o procedimientos hasta el descubrimiento de algo hasta el momento desconocido. En la ciencia se están creando continuamente; también en la tecnología.

¿Es necesario crear palabras? No hay una respuesta unívoca. Se puede decir: "Si... y No". O quizá: "depende".

Si la nueva palabra ahorra tiempo y esfuerzo, parece justificada. Si ya existe otra y por pereza o desconocimiento no se utiliza, no está justificada. Es una estupidez (tambien puede ser una licencia poética; y en esta caso dependerá de la calidad del poeta que sea un acierto o un intento fallido).

Sin embargo existe otra posibilidad por la cual se crean muchas palabras (que ya tienen una hermana en el lenguaje real) en algunas disciplinas, por ejemplo en la psicología o la sociología: evitar las connotaciones emotivas o peyorativas. Hablar del factor g de Spearman, en vez de "inteligencia" parece ser más neutral y objetivo.

¿Se justifica este tercer caso?

Quizá. Pero muchas veces parece ser un subterfugio para prestar una cierta prestancia "científica" a afirmaciones triviales o incluso muy discutibles. De todos modos es un proceso tan inevitable que no pretendo criticarlo. Todas las profesiones desarrollan su "jerga", y algunas (por el prestigio que poseen) tienen todas las posibilidades de convertir esa jerga en un lenguaje técnico o científico.

Una definición estipulativa no es verdadera ni falsa; puede ser oportuna, interesante, graciosa, etc., pero carece de sentido afirmar que sea verdadera (o falsa). Como depende de la voluntad del creador tiene ese significado y no otro. En cambio si se dice: "perifrullo, según Carlos Salinas, es una lechuga amarillenta y con saber desagradable" esta afirmación sí es falsa; pero no se trata de la definición sino de una cuestión de hecho. Si Carlos Salinas afirmó tal cosa, o no.

2. DEFINICIONES LEXICOGRÁFICAS.

Si el termino no es nuevo; si ya tiene un uso social, la definición no es estipulativa sino "lexicográfica". Una definición de esta clase es típica de un diccionario: informa de los significados que la palabra ya posee.

En este sentido una definción lexicográfica puede ser verdadera o falsa (en tanto responda o no a su uso habitual). Por ejemplo:

"Montaña, gran masa de tierra o roca que se eleva a considerable altura".

"Montaña, figura plana limitada por tres líneas rectas".

La primera es verdadera, la segunda es falsa.

En este sentido no se puede hacer un diccionario de la lengua encerrado en un gabinete y dejando volar la imaginación; hay que salir a la calle y tomar nota de como la gente habla y en que condiciones utiliza las palabras que luego figurarán en él.

Por esta razón, a las definiciones lexicográficas se las suele llamar "definiciones reales". Pero entendiendo "realidad" en un sentido muy amplio. El caso, por ejemplo de "unicornio: animal semejante a un caballo, con un cuerno recto en la frente" es una definición "real" (es decir "lexicográfica") más, como todo el mundo estará de acuerdo, no se ven esta clase de caballos en ningún lado... real. Por la propia confusión que el término "real" aporta, es mejor llamar a esta clase de definiciones de la manera como hemos hecho al principio.

3. DEFINICIONES ACLARATORIAS.

Son la clase de definiciones que se utilizan para evitar la ambigüedad de una palabra; para reducir la confusión en su uso en un contexto determinado.

Se parecen a las "estipulativas" porque el que las hace dice: "En este contexto, yo utilizaré la palabra tal... de tal manera". Pero son diferentes porque la palabra ya existe, no es nueva, sólo que se pretende aclarar su significado para que nadie se confunda.

Tampoco es "lexicográfica" porque quien realiza tal declaración no tiene necesidad de tomarse la molestia de consultar un diccionario; simplemente precisa el uso del término en ese contexto determinado.

Sin embargo esta libertad es restringida (restricción derivada del puro hecho que la palabra es pre-existente a ese uso concreto). Yo puedo decir que usaré la palabra "democracia" con tal y tal significado, pero tengo limitaciones obvias; no puedo decir que usaré la palabra "democracia" con el significado de "vaca lechera con ubres excesivamente colgantes". A menos, claro, que sea en el contexto de un discurso cómico o satírico. Se trata, entonces, de permanecer fiel al uso establecido, aunque con ligeras modificaciones permisibles.

Esta "regla de oro" sin embargo, no es siempre seguida. Y podemos encontrarnos con palabras de uso común que son usadas en textos con significados tan específicos y retorcidos que apenas se reconoce su uso habitual. No debe hacerse, pero se hace. Es una forma más de observar la extraordinaria elasticidad de lenguaje; algo que los abogados (y en un contexto diferente, lo granujas) conocen demasiado bien.

En cuanto a su verdad y falsedad, aquí dice Copi:

"Los términos 'verdadero' y 'falso', sólo parcialmente se aplican a las definiciones aclaratorias, su aplicación a ellas significa que la definción concuerda o no concuerda con el uso establecido; dentro del alcance de éste. Al juzgar la manera en que una definición aclaratoria va más allá del uso establecido, cuando éste es oscuro, no podemos aplicar criterios de verdad o falsedad; debemos hablar más bien de su conveniencia o inconveniencia (especialmente en un contexto legal o semilegal), o de su cordura o desatino".

4. DEFINICIONES TEÓRICAS.

Tal como su nombre lo indica, una definición téorica es "aquella que trata de formular una caracterización teóricamente adecuada de los objetos a los cuales se aplica" (Copi).

Una definición teórica dependerá de una teoría y ésta variará según la época (pero no según las circunstancias); de esta manera definiremos el "calor" de diferente manera en diferentes épocas históricas ("fluído sutil e imponderable" o "movimiento irregular de las moléculas de un cuerpo"), conforme a las teorías del calor que los científicos acepten en ese momento.

Cuando Sócrates pretendía usar las palabras "justicia" o "templanza" no pretendía hacer una investigación lexicográfica de como los griegos de Atenas usaban la palabra; tampoco pretendía inventar un término o aclarar su uso únicamente para su personal. Lo que buscaba era era definir esos terminos en forma tal que fueran válidos para cualquier época, lugar o circunstancias. Sócrates pretendía derivar esos términos de una ética, y en este sentido de una teoría.

"Los filósofos, al igual que los científicos, se interesan principalmente por la construcción de definiciones teóricas. Estas reciben el nombre de definiciones "analíticas"..." (Copi).

Por supuesto la verdad o falsedad de estas definiciones se refiere a su relación con la o las teorías de donde derivan. Si estan correctamente deducidas o hay errores lógicos. No tiene sentido hablar de la verdad o falsedad "en sí", sino en relación con la teoría que las respalda.

5. DEFINICIONES PERSUASIVAS.

Son las clases de definiciones que pretenden influir en el ánimo del oyente o del lector.

Tienen una función expresiva, no descriptiva. No son objetivas de ninguna manera (ni en relación con su uso, ni en relación con una teoría). Son herramientas para convencer, para arrimar el ascua a mi sardina.

Son la clase de definiciones más corrientes, y Copi transcribe el siguiente texto para mostrar como funcionan:

"En medio del emotivo debate sobre el problema del aborto en la Legislatura del Estado, aún subsiste el humor.

Miembros anónimos de la Legislatura esta semana redactaron e hicieron circular entre los legisladores una "respuesta general a las disposiciones constitucionales sobre el aborto". Dice así:

Estimado Señor: Me pregunta Ud. cuál es mi posición sobre el aborto. Permítame responderle de manera directa y sin equívoco. Si por aborto entiende Ud. el asesinato de seres humanos indefensos, la negación de derechos a los más jóvenes de nuestros ciudadanos, la promoción de la promiscuidad entre nuestra juventud inestable y escéptica, y el rechazo de la Vida, la Libertad y la Búsqueda de Felicidad, entonces, señor, tenga por seguridad que nunca vacilaré en mi posición, con ayuda de Dios. Pero si por aborto, señor, entiende Ud. el otorgamiento de iguales derechos a todos nuestros ciudadanos, independientemente de la raza, el color de la piel o el sexo; la eliminación de malas y viles instituciones que se ensañan con mujeres desesperadas, la oportunidad para que toda nuestra juventud sea deseada y amada; y, sobre todo, ese derecho otorgado por Dios a todos los ciudadanos para que actúen de acuerdo con los dictados de su conciencia, entonces, señor, permítame prometerle como patriota y humanista que nunca se me convecerá de que renuncie a la defensa de esos derechos humanos fundamentales. Gracias por preguntarme mi posición sobre este problema fundamental y permítame asegurarle la firmeza de mi posición." (Copi, pag. 141, cita de "Thanks and Love", The Honolulu Advertiser, 14 de febrero de 1970).
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Carlos Salinas
4-marzo-2001
Barcelona. España.