jueves, 20 de noviembre de 2008

Cursillo de Lógica. 25

Clase nº 25:
"Introducción a la lógica" de I.M.Copi

"Un pesado es una persona que habla cuando uno quiere que escuche".

Ambrose Bierce.

IV.6. "Reglas para la definición por género y diferencia" (pags. 156 a 160)

Las definiciones connotativas son muy usadas, por lo que existen tradicionalmente algunas reglas que pueden facilitar su creación. Veamos, entonces, cinco reglas para estas definiciones por "género" y por "diferencia específica":

Regla 1.

"La definición debe indicar los atributos esenciales de la especie".

Por atributos esenciales pueden entenderse aquellos que identifican a la palabra. Atributos pueden existir muchos, pero sólo algunos ayudan a localizar o a imaginar de que se está hablando.

Pongamos por ejemplo, la definición de círculo. Si decimos que "círculo es toda figura plana cerrada cuyos puntos son todos equidistantes de otro punto al que se llama centro" tenemos un criterio seguro para identificar los "círculos" entre otras figuras geométricas. Pero sí, en cambio, definimos a "círculo como la figura plana cuya área es mayor que la de cualquier otra figura plana", si bien estamos, también, dando una propiedad del círculo resulta complicado imaginar el objeto del que se habla. La definición, entonces, debe formular la "connotación convencional" del término a definir; entendiendo por tal aquella que permite entender a todo el mundo, culturalmente cualificado, de que se está hablando.

Dado que la definición no sólo puede aludir a una propiedad intrínseca de lo definido (como es el caso anterior) sino a sus relaciones con otras cosas (por ejemplo definir a "político" implica aludir al poder y a su relación con los hombres), o al uso (definir "zapato" incluye alguna referencia a su utilidad), la operación intelectual *definir un término* no es tan fácil como aquí se muestra. Requiere cierto arte hallar aquello que de una pista inequívoca a los demás sobre el significado de la palabra en cuestión. Hojeando un diccionario veremos que existen definiciones más logradas que otras. No es una tarea de "coser y cantar".

Regla 2

"La definición no debe ser circular"

Un ejemplo: "sueño: estado durmiente del organismo".

Si el definiendum aparece en el definiens la definición sólo servirá a quien ya conoce el término (una utilidad muy restringida). Aclaremos que esta regla es unicamente aplicable a la definición por "género y diferencia", y no a la que coloca un sinónimo en el definiens (técnica ya aludida en clases anteriores). Dar un sinónimo es, en última instancia, trazar un círculo verbal ("embustero" = "mentiroso"). La definición connotativa supone un paso de mayor complejidad,

Una definición por sinonima, circular, no ofrece nada nuevo (embustero: hombre que miente). La definición sería sólo útil en el caso de palabras extranjeras, de otro idioma. Tambien serviría a aquel que conoce perfectamente el sinónimo que se utiliza.

Regla 3

"La definición no debe ser demasiado amplia ni demasiado estrecha".

El definiens no debe denotar más, ni tampoco menos, de las cosas necesarias para identificarlo. Un buen ejemplo sería aquella definición que inventaron los griegos de "hombre" (bípedo implume). Bastó que Diógenes desplumara un pollo y lo arrojara por arriba de la cerca... para destruir la definición inventada. Un pollo desplumado es tambien un bípedo implume.

De la misma forma si definimos a "zapato" como cobertura de cuero para el pie humano, excluiríamos a los zapatos de madera, de paja, o de tela. Es posible que esa clase de calzado nos resulte extraña o poco práctica, pero tambien existe; así que hay que tenerla en cuenta.

Regla 4

"La definición no debe formularse en un lenguaje ambiguo, oscuro o figurado".

En realidad esta regla es dificil de aplicar... literalmente. Lo que resulta "oscuro" para una persona resulta de meridiana claridad para otra. Sin ir más lejos algunas de las cosas que se dicen más arriba pueden suscitar esas emociones contradictorias. Pero a pesar de estas reflexiones debe existir un esfuerzo de claridad y de realismo si se desea que la definición tenga éxito en su misión de aclarar el significado de un término.

No serían buenas definiciones (violarían la regla 4) decir:

"Pan, es el sustento para la vida". "Anillo de bodas, torniquete matrimonial destinado a detener la circulación". "Discreción, algo que se adquiere cuando el mal ya está hecho"

Sin embargo las malas definiciones pueden ser muy divertidas. Esto es un aspecto que no debe desdeñarse, pero tampoco ponerse en primer lugar (si se está escribiendo un manual técnico).

Regla 5

"La definición no debe ser negativa, cuando puede ser afirmativa".

Es obvio que una definición debe intentar decir, explicar, lo que un término significa, no lo que "no significa", ya que hay, siempre, *demasiadas* cosas en el conjunto de lo que "no-significa".

Si se quiere definir "divan" como "aquel mueble que no es una cama ni una silla", se comprenderá rapidamente que por este camino quedan (siempre) muchos muebles en que pensar. Ello no quita que algunos términos requieran una definición negativa ("huerfano, que no tiene padres" o "calvo, que no tiene pelo") pero se ve inmediatamente que son las menos.

En consecuencia, recordemos que hay que darle a la definición un sesgo positivo, siempre que sea posible. Definir "borrachin", por ejemplo, como "alguien que bebe excesivamente", es mejor que definirlo como "alguien que no es moderado en el beber" (que incluiría, aunque no nos demos cuenta, tambien a los "abstemios").

Y con estos apuntes someros sobre las definiciones connotativas acabamos el tema de las definiciones. Hemos tenido oportunidad de entrever las dificultades que implican; espero que cada vez que el lector consulte un diccionario, recuerde que cada entrada implica un esfuerzo intelectual importante. Invito, pues, no sólo a consultar el diccionario para resolver un problema práctico sino a leerlo como una obra de ingenio (que también lo es).

Carlos Salinas 16-abril-2001 Barcelona. España.