miércoles, 10 de septiembre de 2008

La batalla de las Ardenas

Enviado: viernes, 27 de enero de 2006 10:53
Para: Carlos
Asunto: La batalla de las Ardenas

Superproducción americana de 141 minutos con obertura musical e intermedio,
bastante digna, buenas escenas de movimientos de tanques, hecho en falta una
recreación del interior como en "La bestia" la secuencia del himno de los
tanquistas no tiene desperdicio,  a pesar de sus americanadas  tiene cierto
rigor histórico.

De la red:

"También el género bélico encontró su marco ideal en las tierras de Segovia. 
Destacan tres grandes superproducciones: La batalla de las Ardenas (1965) de 
Ken Annakin; Doctor Zhivago (1965) de David Lean, que transformó la estación 
de El Espinar en un andén siberiano; Patton (1970) de Franklin J. Shaffer, 
rodada en Riofrío y La Granja."

De las memorias del General Hasso von Manteuffel (1897-1978), el mejor 
comandante en las Ardenas, de la escuela de Guderian, presente en toda la 
ofensiva alemana.

"Hitler tenía una personalidad magnética, y de hecho hipnótica. Esto tenía 
un efecto muy marcado en la gente que fue a verlo con la intención de 
proponer sus opiniones sobre cualquier materia. Comenzarían a discutir su 
punto, pero se encontrarían gradualmente sucumbiendo a su personalidad, y en 
el extremo convendría a menudo el contrario de lo que él pensó. Para mi 
parte, viniendo conocer Hitler bien en las etapas pasadas de la guerra, 
había aprendido cómo guardarlo al punto, y mantengo mi propia discusión. No 
me sentía asustado de Hitler, como tan muchos . Él me llamó a menudo a sus 
jefaturas para la consulta, después ese Christmastide que había pasado en 
sus jefaturas por la invitación, siguiendo el movimiento acertado en 
Zhitomir que había atraído su atención.

Hitler había leído muchos de literatura militar, y estaba también encariñado 
con escuchar las conferencias militares. De esta manera, juntada con su 
experiencia personal de la guerra pasada como soldado ordinario, él había 
ganado un conocimiento muy bueno del nivel inferior de la guerra - las 
características de las diversas armas; el efecto de la tierra y del tiempo; 
la mentalidad y la moral de tropas. Él era particularmente bueno en calibrar 
cómo el fieltro de las tropas. Encontré que estaba apenas siempre en el 
desacuerdo con su opinión al discutir tales materias. Por otra parte él no 
tenía ninguna idea de las combinaciones estratégicas y tácticas más altas. 
Él tenía un buen asimiento de cómo una sola división se movió y luchó, pero 
él no entendía cómo los ejércitos funcionaron."

Aris de Castellcir