lunes, 8 de septiembre de 2008

Alain Touraine

ARGENTINA, después de la tormenta.
ALAIN TOURAINE
[fragmentos]

...una disociación creciente entre un aparato productivo poco competitivo, demasiado protegido y asistido, y unas crecientes demandas sociales que ya no podían ser satisfechas...(15)

...la caída en la hiperinflación destruyó en unos pocos meses el sistema político y también el sistema económico e hizo que el debate ideológico quedara brutalmente obsoleto...(ídem)

...Los regímenes dirigistas que han dominado el siglo XX, se hunden por todas partes y por todas partes se impone el principio sobre el que reposa la modernidad económica: la autonomía de la sociedad civil, la subordinación de los criterios políticos, religiosos u otros de gestión de la economía a criterios propiamente económicos que tienen un nombre muy simple: mercado.

Por todas partes se impone igualmente la antirrevolución, es decir, un retroceso brutal del papel director del Estado, lo cual puede conducir tanto a la regresión y al caos como a la racionalización de la asignación de los recursos. (ídem)

...Dos vías de modernización se han intentado en aquellos países que no habían conocido un poderoso modo de desarrollo endógeno, de los que Holanda y Gran Bretaña en primer lugar, después Francia y a continuación Estados Unidos de Norteamérica habían sido los principales ejemplos.

La primera fue el BISMARCKISMO, es decir, la construcción por parte de un Estado nacional e incluso nacionalista, apoyado en élites antiguas, pero modernizadas, de un capitalismo moderno, de una sociedad civil que toma su autonomía aun permaneciendo ligada al Estado mediante lazos financieros y políticos poderosos. El éxito del BISMARCKISMO fue inmenso, primero en Alemania, en Italia y en Japón y, después, en Turquía, en la India, en Corea y en Taiwan y, también, en Brasil.

La otra vía fue la del Estado totalitario, que en lugar de servir de padre nutricio al capitalismo fue devorando cada vez más a la sociedad civil, hablando en su nombre y dándose un tono popular hasta que la capacidad de desarrollo económico, en principio estimulada por una movilización autoritaria de los recursos, disminuyó hasta llegar al estancamiento e incluso a la paralisis que conoció la Unión Soviética, en particular a partir de los años setenta. (16)

...La causa profunda del mal es en todos los sitios la misma: la ausencia de criterios económicos de gestión de la economía, la ausencia de eso que podría denominarse la racionalidad económica.(ídem)

...¿cuál es la condición para que la destrucción del antiguo sistema conduzca a la construcción de uno nuevo?

...reposa en la idea de que el tránsito a la economía de mercado, que es ídem medio conocido y eficaz para liquidar el control político y corporativista de la economía, no constituye por sí mismo la construcción de un nuevo sistema económico y social.(17)

...la modernización económica reposa en tres pilares fundamentales: la inversión, y por tanto una asignación racional de los recursos; la distribución, ya que si los beneficios se expatrian o se dilapidan en el lujo o en la formación de rentas, el desarrollo no se produce; por último, la integración y la conciencia nacional apoyadas en un sistema jurídico y administrativo que produce y hace aplicar normas sobre el conjunto de un territorio. (ídem)

...Estas tres condiciones son: la reconstrucción del Estado nacional, el surgimiento de empresarios y el aumento de la participación social y del mercado interior.

La cuestión más urgente es: ¿cuál es el orden de prioridades entre estos tres factores? La gravedad del coste social de la crisis hiperinflacionista y la amplia extensión de la pobreza parecen exigir el que se dé prioridad a la redistribución. Pero, ¿cómo va a distribuirse lo que no se ha producido y cómo van a volver unos recursos exteriores, que siempre han tenido un papel central en América Latina, mientras no se haya restaurado la estabilidad política y la capacidad de producción?

Lo que más a las claras evidencia esta severa conclusión es la debilidad de las fuerzas de reivindicación sindical en todos estos países...

Volvamos atrás. El hundimiento del antiguo sistema económico ha arrastrado en su caída al sistema político. La mutación ha sido realizada por un hombre o un grupo dirigente en este contexto de vacío político. El riesgo de caos o de lo contrario, de autoritarismo, es grande. La prioridad se sitúa, pues, con claridad, del lado de la reconstrucción del Estado, importante es privatizar la economía, pero nacionalizar el Estado también lo es. Allí donde no existe administración pública ni justicia eficaz ni información económica ni orden público, el enderezamiento de la situación es imposible...(ídem)

...La segunda prioridad es la de construir un mundo de empresarios. Argentina está lejos de conseguirlo. Los capitales que masivamente habían huido del país, tratan de volver, pero más para beneficiarse de las ventajosas tasas de interés que para invertir en la producción...Muchos observadores constatan que la privatización no ha debilitado la tendencia al monopolio ni la dependencia de las subvenciones del Estado. El mundo financiero, asociado de múltiples maneras al Estado, controla la situación y apenas se pone al servicio de la industria (18).

...Todas estas incertidumbres se ven reforzadas por el debilitamiento de la vida intelectual debido en gran parte a la miseria material de las Universidades, pero también, y sobre todo, al agotamiento de los viejos debates y a la desaparición del más mínimo modelo de referencia. (ídem)

...He dicho aquí que la primera etapa era la construcción del Estado, la segunda, la construcción bismarckiana de una clase de empresarios y la tercera, la formación de fuerzas sociales y políticas que aceleren la lucha contra la pobreza y la desigualdad.

Evidentemente, este orden no es el que el corazón demanda, pero útil sería cuestionarse cómo podría ser modificado este orden de prioridades que parecen imponerse.

La única manera de cambiarlo es la de reconstruir el sistema político. Ahora bien, es ahí precisamente donde el vacío es total.

La opinión pública está fuera del sistema político pese a que vota por candidatos elegidos por los grandes partidos... La reconstrucción de la vida política argentina, o más bien, la creación de un sistema político complejo y equilibrado es hoy las etapa intermedia que permitir  pasar de los objetivos más urgentes a la lucha fundamental, pero más difícil contra la pobreza y la desigualdad (19).

Diciembre de 1992 ALAIN TOURAINE es sociólogo y director del Instituto de Estudios Superiores de París.