miércoles, 3 de septiembre de 2008

El trabajo... de todos los días

trabajo

      Si el trabajo es para usted una tortura, sepa que se trata de un concepto tan antiguo como el origen de la palabra, que no proviene del latín labor, que nos dio labor, laborable y laboratorio, sino de tripalium, que era el nombre de un temible instrumento de tortura.

      Tripalium (tres palos) es un vocablo del bajo latín del siglo vi de nuestra era, época en la cual los reos eran atados al tripalium, una especie de cepo formado por tres maderos cruzados donde quedaban inmovilizados mientras se les azotaba.

         De tripalium derivó inicialmente tripaliare (torturar) y posteriormente trebajo (esfuerzo, sufrimiento, sacrificio).

      Trebajo evolucionó posteriormente hacia trabajo, vinculándose poco a poco con la idea de ‘labor’. Lo mismo ocurrió en francés, lengua en la cual tripalium derivó en travail (trabajo), vocablo al cual los ingleses dieron la forma travel y un nuevo significado, asociándola inicialmente a la idea de ‘viaje cansador’ y, más tarde, simplemente viaje.

      Evolucionó posteriormente vinculándose poco a poco con la idea de ‘labor’. Lo mismo ocurrió en francés, lengua en la cual derivó en (trabajo), vocablo al cual los ingleses dieron la forma y un nuevo significado, asociándola inicialmente a la idea de ‘viaje cansador’ y, más tarde, simplemente viaje. 

      Por Ricardo Soca - © Asociación Cultural Antonio de Nebrija - 2002/2005 www.antoniodenebrija.org