martes, 2 de septiembre de 2008

Hans Von Luck

Panzer Commander, Memorias del Coronel Hans Von Luck 

Lengua: CASTELLANO 
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788493618117 
Nº Edición:1ª , Tempus
Año de edición:2008
Plaza edición: BARCELONA

Por fín he podido leer y difrutar de estas esperadas memorias. Un libro cargado de emotivos recuerdos, en todos los sentidos, sobre todo del lado humano. No solo son las memorias de un soldado, son las memorias de un hombre, de una persona que se hizo a si misma, que se preocupó en viajar y conocer otros pueblos y otras culturas. Todo eso fue lo que quizás le hiciera ver la guerra desde una perspectiva distinta y lo que a la postre posiblemente le salvó de morir defenestrado en un gulag soviético. 

Son unas memorias fluídas, sin justificaciones ni autoexculpaciones, dinámicas y hasta en algunos momentos divertidas. Tienen el contrapunto perfecto, por un lado nos cuenta toda la parte militar, sus inicios y como no, la guerra y por otro lado y al mismo tiempo sus inquietudes, su forma de vivir todas esas experiencias, sus inquietudes por viajar a otros países, de aprender de otras culturas y costumbres y sus idiomas. Nos cuenta como se dedicó, aun con los problemas que existían para hacerlo, en viajar a otros países en la época de entreguerras, en conocer sus costumbres y relacionarse con sus gentes. Entabló relación con militares de otros países, algunos durante un tiempo se convertirían en enemigos directos suyo, aunque luego pasarían a ser sus amigos de nuevo. Todas estas inquietudes y aptitudes para relacionarse y aprender de los demás pueblos es lo que le dan otro toque enriquecedor, lo que hace que vea y cuente las cosas desde otra perspectiva.

Sobre su experiencia en la guerra nos cuenta como vivió todo el proceso de preguerra. Conoció a Rommel como instructor en las recién creadas Divisiones Panzer. Rommel sería una referencia para él, como para tantos otros que estuvieron bajo su mando. Él era un soldado, luego vivió toda la preparación de la invasión de Polonia, y toda la guerra en general, bajo el prisma de ser un oficial de segundo orden. Aquí hay diferencia con otras memorias más pragmáticas y de tinte justificatorio de otros generales o mariscales que nos cuentan las cosas desde un escalón más alto; las reuniones, las decisiones, las planificaciones desde los estados mayores, o incluso de la mano del propio Hitler. Aquí estamos ante un soldado que unos días antes de ser trasladado a la frontera con Polonia se encontraba de permiso y de juerga. Desde ese punto de vista nos muestra las vivencias en las diversas campañas. Impresiona el ver como cambia la mentalidad cuando uno se enfrenta a un enemigo de verdad. Los primeros días al pasar la frontera con Polonia aún pensaban que era como estar de maniobras, no habían tenido resistencia. De repente se encuentran ante el enemigo y a las primeras de cambio cae la primera baja de su regimiento, la historia cambia, es la guerra!!, es fuego real!!, el miedo existe y se da perfectamente cuenta de ello, no tiene ningún reparo en reconocerlo. Todo esto es lo interesante.

Va pasando por todos los frentes; comienza en Polonia, Francia, Rusia, lo trasladan con Rommel al norte de África y finalmente al muro del Atlántico en Francia y de ahí hasta la caída total. En algunos fragmentos nos cuenta desde otra perspectiva las mismas cosas que se cuentan en las memorias de Rommel, desde la óptica de un subordinado del mariscal. El asalto al Mosa por ejemplo, o muchas otras cosas sobre el Norte de África, todas estas cosas se leen quizás de otra manera. Antes las hemos leído de la mano de Rommel y ahora te las está contando un ayudante suyo, lo que viene a afirmar históricamente todo lo leído anteriormente y a corroborar lo que los soldados y oficiales sentían por Rommel, lo que significaba él para sus hombres.

Cuenta con todo lujo de detalles algo que yo no había leído hasta ahora y es el cómo se vivió la noche del desembarco de Normandía desde el lado de los soldados alemanes allí apostados, no lo que pasó en el Estado Mayor, o lo que pensaba Rommel o Hitler, sino los soldados que estaban en los pueblos de Normandía y veían caer los paracaidistas. Cuenta el enorme cabreo que tenían al ver como las cabezas de playa se iban consolidando y no llegaba la orden de movilizar las Divisiones Panzer.

Finalmente, y para no extenderme más y quitarle interés al libro, lo que yo más destacaría es el aspecto humano. Sus penurias en el gulag ruso son lapidarias, sin embargo lo cuenta casi con nostalgia, el cómo consiguió salir de allí. La parte final del libro con su vuelta a Alemania, cuando encuentra trabajo o se reune con viejos camaradas después de tantos años, como ya he comentado antes, no son unas memorias al uso, este libro tiene un aspecto humando que hace que sean totalmente distintas. 

Creo que es un libro muy recomendable. En definitiva un libro cargado de unas memorias que se alejan mucho de las típicas, cargado de muchísimas anécdotas y experiencias interesantísimas que merecen la pena ser leídas. El libro, según comentan en algunos foros tiene errores de traducción algo que, aunque imperceptible para no doctos como yo, creo que es algo que se tiene que trabajar para mejorar, y me consta que así se está haciendo, pero no le restan claridad y calidad al contenido del libro, creo que no se debería dejar de leer por esos errores.