miércoles, 3 de septiembre de 2008

John Kennedy

Canal Historia
4-enero-06
John Kennedy: Historia de sus enfermedades.

[Resumen del documental hecho por Brigantinus]

Tuvo escarlatina a los 2 años que, posiblemente, originó algunas de las múltiples enfermedades posteriores. Cuando adolescente también enfermó varias veces (igual que en la infancia). Tuvo problemas en la columna vertebral (la unión de ésta con la cadera), no le funcionaban las grandulas suprarrenales, empezó a tener a edad temprana osteoporósis, y también problemas en los riñones... estos males fueron en aumento como así también diferentes pruebas médicas para intentar corregir sus debilidades. Fue tratado con anabolizantes, hormonas, anfetaminas, testosterona...; en general se acostumbró a tomar una combinación de remedios, con consecuencias secundarias inevitables (lo que agravaba ciertos males como la osteoporósis o el mal funcionamiento de los riñones).

Siempre ocultó cuidadosamente sus males, incluso a sus amigos más íntimos. En la universidad practicó todos los deportes (con gran riesgo para sus quebradizos huesos) y aparentemente parecía fuerte y sano. Luego en la guerra, capitaneando una patrullera hizo esfuerzo muy grandes (como salvar a un compañero cuando un destructor japones partió por la mitad su buque) que le fastidiaron aún más la columna.

Cuando murió su hermano en la guerra, el tuvo que ocupar su puesto y cumplir el sueño de su padre que era tener un hijo presidente. Así que se dedicó a la política con gran éxito. No obstante siempre se ocultaron cuidadosamente todas sus dolencias. En la campaña electoral que lo enfrentó a Nixon (y que ganó por la mínima, sólo 100 mil votos de diferencia), parece que agentes de Nixon intentaron rastrear los informes médicos de Kennedy, pero estaban tan bien ocultos que no los localizaron y por lo tanto esos problemas no pudieron ser usados en la contienda electoral.

Como resultado del uso de la testosterona en grandes cantidades parece que era muy mujeriego y tenía relaciones sexuales con sus dos secretarias en la piscina de la Casa Blanca. Siempre se guardó un gran hermetismo sobre estas conductas del presidente; y nunca se filtró nada al exterior, aunque se había creado un equipo de ocho médicos que lo cuidaban de manera permanente. Como resultado de sus jugueteos en la piscina parece que se fastidió aún más las vertebras de la parte alta de la espalda y entonces pasó a usar de uno a dos corsés que lo sostenían derecho. Estos dos corsés fueron la causa indirecta de su muerte, ya que cuando fue tiroteado en Dallas, la primera bala no era mortal de necesidad, pero no pudo agacharse porque estaba rígido por los dos corsés y entonces la segunda bala le penetró limpiamente por el occipital destruyéndole el cerebro. Al llegar a la clínica tardó pocos minutos en expirar. Su autopsia fué el secreto mejor guardado de los EEUU; nadie se enteró de sus enfermedades y que por lo tanto habían sido engañados sobre la salud del presidente.

Esta salud pudo haber originado serios problemas porque, por ej., en la crisis de los misiles en Cuba, cuando se jugaba la posibilidad de una tercera guerra mundial, J.K. estaba bajo el efecto de un gran cocktel diario de drogas, aunque en la Casa Blanca esto no se sabía (sólo sus médicos).