domingo, 7 de septiembre de 2008

Inventos útiles... desdeñados

Tue, 08 Mar 2005 08:10:12 -0500
Subject: (estupidez colectiva)
* Fuente: 
http://www.dw-world.de/dw/article/0,,1511274,00.html?maca=spa-Titulares-640-html

Un cono de agua potable. que nadie quiere   
Soluciones al alcance de todos. 
   
 Cada año mueren cerca de 11 millones de personas por falta de agua potable. Un ingeniero alemán inventó un cono con el que se puede ganar agua potable de forma fácil, pero su invento ha sido ignorado.

Hay ideas que podrían revolucionar el mundo y sin embargo se encuentran olvidadas en la repisa polvorienta de algún laboratorio. Este es el caso de un ingenioso cono de macrolon que podría salvar la vida a miles de personas, especialmente en aquellas partes del planeta en donde se registra gran escasez de agua.
 
A pesar de que el pequeño cono, con el que se puede ganar suficiente agua para satisfacer las necesidades personales diarias, ha obtenido una serie de premios internacionales nadie ha querido promoverlo a gran escala.

El ingeniero alemán, Stephan Augustin, diseñador industrial de BMW, tuvo la idea en 1999 mientras que se encontraba de viaje por países desérticos.

El cono tiene un diámetro de 80 centímetros. Se coloca encima de cualquier charco de agua, ya sea salada o agua sucia. Con el calor el agua se condensa y sube,  se pega en las paredes de macrolon y después las gotas de agua purificada caen condensadas y limpias de sales y metales en un receptor en la parte inferior. 

Solución para poblaciones lejanas 

A pesar de tratarse de un invento revolucionario por su simplicidad y fácil manejo, tan sólo 10 familias de pescadores del Yemen cuentan con los conos.

Las familias yemenitas se muestran entusiasmadas. No sólo se ahorran tener que caminar entre 12 y 26 kilómetros hasta los pozos y depósitos de agua; el agua obtenido cumple con los estrictos requisitos de calidad que exige la Organización Mundial de la Salud, según informa la organización humanitaria "Care". Hasta el momento, sin embargo, nadie ha mostrado interés por implementar el invento de forma masiva. 

Un cono cuesta cerca de 90 euros y  genera sólo 1,5 litros de agua diarios. En comparación las centrales desalinizadoras y de purificación pueden producir 10.000 litros de agua desalinizada o 108.000 litros de agua purificada a un precio máximo de 30.000 euros por central y 500 euros de manutención diaria.

5 años de agua potable

El cono sería una solución para poblados lejanos. Pero el inventor alemán hasta el momento sólo ha recibido reconocimiento teórico. En el 2003 fue finalista en la competencia de proyectos presentados durante el Foro del Agua de la ONU en Kyoto.

Ha ganado seis menciones más. A finales de 2004 el ministro de Economía alemán, Wolfgang Clement, sorprendido por la  sencillez y eficacia del cono, le otorgó el Premio de Diseño de la República Federal de Alemania.

Las instituciones que se han interesado por el invento lo quieren regalado o a un precio que no cubriría ni siquiera los 200.000 euros que se invirtieron en su investigación y desarrollo. La UNICEF estaría dispuesta a pagar 15 euros por unidad. Pero el cono está hecho de macrolon, un material muy caro de alta tecnología resistente a los rayos ultravioletas, golpes o corrosión por el agua salada.

Tiene una vida garantizada de 5 años. Si se hiciera el cono de polietileno a lo más tendría un tiempo de uso de un par de semanas. Sólo fabricándolo de policarbonato de lexan, lo que resultaría tan caro como el macrolon, tendría la resistencia necesaria para moldarse en la forma requerida para ganar el agua.

Ninguna otra forma tendría el efecto deseado. El cono cuenta con ángulos perfectamente calculados para que el agua limpia y condensada caiga en las ranuras de recepción. Una simple pero decisiva simbiosis de material y forma que Augustin ha dejado patentar.

Arte moderno vs. agua potable

Una técnica que por lo visto resulta demasiado simple y por lo mismo despierta las sospechas de compradores potenciales. Cuando la empresa Zeltec, que cuenta con los permisos de promoción, presentó el invento hace un año a inversionistas de Arabia Saudita, los jeques se mostraron decepcionados, pues lo que ellos querían era "alta tecnología". 

Tan sólo el mundo de los diseñadores parece darle el lugar que se merece al cono. Gracias a su hermosa forma el Centro Pompidou de París lo expondrá en sus salas y posteriormente ocupará un lugar en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.