sábado, 6 de septiembre de 2008

Antisemitismo en Zaragoza

Date: Tue, 29 Jun 2004 09:55:07 -0400
Subject: 28.6.04
--------
* Fuente: 
http://www.enriquegomez.com/
28.6.04

Antisemitismo en Zaragoza

El pasado día 10 de junio estaba previsto que el portavoz de la embajada israelí en España acudiera a Zaragoza para participar en una conferencia titulada Israel, crisol de culturas, un acto organizado por la Asociación Sefarad Aragón. La concejalía de cultura del Ayuntamiento había cedido una sala en el Centro de Historia para que el acto se llevara a cabo.

Tras conocerse la convocatoria, la asociación Foro Palestina Libre de Zaragoza decidió boicotearla e impedirla a toda costa. Se pusieron manos a la obra y decidieron presionar a la concejala de Acción Social, Carmen Gallego, de Chunta Aragonesista. Al final consiguieron que esta última suspendiera el acto con la excusa de que "la solicitud presentada por Sefarad no se correspondía con el acto que iban a desarrollar". Lo habían conseguido. El Ayuntamiento de Zaragoza en ese momento estaba aplastando la libertad de expresión y de asociación, además de impedir la participación de ciudadanos en un acto cultural.

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, tuvo que intervenir personalmente para que el acto se pudiera celebrar. El día que tuvo lugar se concentraron unas 50 personas (según los organizadores 70-80) para tratar de impedir nuevamente la celebración de la conferencia. La policía tuvo que acudir para proteger a los participantes en el acto ante posibles agresiones, aunque la concentración fue pacífica. Según El Periódico tan sólo acudieron 7 personas a la conferencia. Con la incertidumbre y el riesgo de boicot es lógico que la afluencia fuera reducida. Si la prohibición del acto se hubiera llevado a cabo, el Foro Palestina Libre e Izquierda Unida, con la colaboración de la concejala de CHA, podrían haber logrado algo realmente impensable en el S.XXI: prohibir una reunión de ciudadanos libres.

Israel es la única democracia de Oriente Medio, y aunque la actitud de su gobierno actual sea condenable, es una atrocidad criminalizar a los hebreos e impedir la organización de actos relacionados con Israel o el judaísmo.

Parece ser que la exclusión de los judíos primero, su expulsión después, y más recientemente el odio nacional-católico hacia ellos (el famoso contubernio) no han sido suficientes para replantearse el antisemitismo dominante en las Españas. Lo peor es que, lejos de retroceder, aumenta, y no sólo aquí sino también en los países vecinos: vivimos en una Europa Judeófoba.