lunes, 1 de septiembre de 2008

Caenorhabditis elegans

NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA
Vol. I, No. 142
Miércoles, 16 de Abril de 2003

NUEVA TECNICA PARA MOSTRAR LOS GENES DE UN ANIMAL: Científicos del 
Dana-Farber Cancer Institute han utilizado una poderosa metodología para 
mostrarnos la más clara imagen hasta la fecha de todos los genes de un 
animal, en este caso del gusano microscópico llamado Caenorhabditis 
elegans. La misma técnica podría utilizarse con el genoma humano.

El estudio tenía como objetivo localizar e identificar de forma precisa 
todos los genes, aproximadamente 19.000, que se ha predicho deben existir 
en el genoma del C. elegans.

Hace un par de años se declaró como finalizado el primer borrador del 
genoma humano, un enorme paso adelante para averiguar cómo funcionan 
nuestras células. Pero lo cierto es que la imagen de esta “lista de piezas” 
se nos muestra un tanto borrosa. Se han usado programas de ordenador para 
predecir la posición y estructura de los genes. Sin embargo, aún no sabemos 
dónde empiezan y acaban la mayoría de ellos, existiendo literalmente miles 
de huecos en nuestra imagen de cómo se hallan dispuestos los elementos que 
forman los genes. Ante esta situación, decir que el genoma humano posee 
30.000 genes sólo puede considerarse una estimación muy aproximada.

Tener una visión mucho más clara del genoma es crucial para conseguir 
futuros avances en la lucha contra el cáncer y otras enfermedades. Uno de 
los objetivos de la investigación del cáncer, por ejemplo, es descubrir el 
grupo completo de proteínas que se hallan implicadas, directa o 
indirectamente. Pero para saber lo que hacen y cómo lo hacen, es necesario 
generar muestras puras de estas proteínas. Y dado que los genes contienen 
las instrucciones para producir proteínas, es vital conocer exactamente qué 
dicen, dónde están y cómo obtenerlas.

El actual mapa del genoma humano nos proporciona una visión incompleta de 
la organización interna de los genes. De los 30.000 genes mencionados, sólo 
se han definido bien unos 5.000. Las estructuras de otros 25.000 deben ser 
aún confirmadas, y quizá existen genes no descubiertos en largas secciones 
de cromosomas que siguen siendo “terra incógnita”.

Marc Vidal, uno de los científicos del Dana-Farber Cancer Institute que 
participan en las investigaciones, y sus colegas, han desarrollado una 
técnica propia que ha comprobado la fiabilidad del mapa del C. elegans. Se 
examinaron con ella los 19.000 genes pronosticados, y se vio que en un 56 
por ciento de los casos no coincidían completamente con los genes reales 
aislados en su estudio.

Si en el C. elegans, cuyo genoma es más conocido que el humano, serán 
necesarias muchas correcciones, podemos imaginar el trabajo que nos queda 
aún por hacer para entender nuestro propio mapa genético.

Información adicional en:
http://www.dfci.harvard.edu/abo/news/press/040703.asp