viernes, 22 de agosto de 2008

El dolor no es igual en todos

NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA
Vol. I, No. 136
Miércoles, 5 de Marzo de 2003
Una pequeña variación en un único gen puede ayudar a explicar por qué algunas personas pueden soportar el dolor -u otras tensiones físicas o emocionales- mejor que otras.

Esta es la conclusión a la que han llegado investigadores de la
University of Michigan y de los National Institutes of Health, confirmando
que las diferencias en la respuesta de los individuos al dolor son debidas
principalmente a factores biológicos que afectan al cerebro.

Según estos investigadores, es una pequeña variación en el gen que
codifica por una enzima llamada COMT lo que provoca una gran diferencia en
la tolerancia al dolor y a las emociones y sentimientos relacionados con
éste, todo ello en individuos sanos.

Combinando las pruebas genéticas con técnicas de observación
molecular del cerebro y con un dolor mandibular sostenido y controlado
(ejercido mediante una inyección de agua salina en el músculo), se ha
podido ver lo bien que los cerebros de los participantes controlaban dicho
dolor, y cómo se sentían como resultado de ello, dependiendo de las formas
de COMT que poseían.

La enzima COMT ayuda a gobernar aspectos de la química cerebral
que involucra a las sustancias neurotransmisoras dopamina y noradrenalina.
El gen que la codifica ocurre normalmente en dos formas, las cuales hacen
copias de la enzima que se diferencian en sólo un aminoácido. Una forma es
mucho menos activa en el cerebro que la otra. Cada persona posee dos copias
del gen COMT, una heredada de la madre y otra del padre.

El estudio muestra que los participantes con dos copias de la
forma “met” del gen COMT tenían una respuesta mucho más pronunciada al
dolor que los que llevaban dos copias de la forma “val”. Aquellos con una
copia de cada tenían una tolerancia situada en algún punto entre las
respuestas de los otros dos grupos.

Dos copias de la forma “val” permitían soportar más dolor que los
demás. De hecho, este tipo de voluntarios manifestaba sentir menos dolor y
menos emociones negativas relacionadas con él.

Información adicional en:
http://www.med.umich.edu/opm/newspage/2003/paingene.htm