miércoles, 13 de agosto de 2008

Personajes del radicalismo musulmán.2

Militar iraquí chiita
Abdel Jaber Yusef
Date: Sun, 23 May 2004 04:37:57 -0400
Fuente:
http://www.lavanguardia.es/web/20040523/51155966760.html

Cerco al gobierno provisional de Iraq
Herido grave el viceministro del Interior en un atentado con coche bomba

El cerco terrorista contra el consejo de gobierno provisional de Iraq se intensifica. Ayer, el viceministro del Interior, el general Abdel Jaber Yusef, fue objeto de otro atentado suicida con coche bomba -el segundo en una semana- y resultó herido de gravedad. Murieron cuatro guardias y una mujer.

El grupo del jordano Al Zarqawi, ligado a la red Al Qaeda, asume la autoría del atentado suicida

TOMÁS ALCOVERRO - 23/05/2004
Corresponsal

Beirut. - Por segunda vez en una semana, un dirigente del consejo de gobierno provisional iraqui ha sufrido un atentado suicida en Bagdad. El general Abdel Jaber Yusef, viceministro del Interior, fue herido de gravedad junto con miembros de su familia en una explosión en el barrio de Baladiyat, en el que viven tambien refugiados palestinos, cuando estalló un automóvil lleno de cargas explosivas. Cuatro policías y una mujer murieron en el atentado.

El militar pertenece al partido Al Dawa, el partido político histórico de los chiitas iraquíes, al igual que el jefe del consejo de gobierno provisional, Izz Al Din Salim, asesinado el lunes durante otra explosión de la misma naturaleza.

Varios niños resultaron también heridos en el atentado de ayer. La explosion destruyó el muro que protegía, como en muchas casas y establecimientos oficiales de Bagdad, la vivienda del general, situada cerca de un campo militar estadounidense, y lanzó un automóvil estacionado en la calle sobre su jardin.

El grupo del terrorista jordano Al Zarqawi, ligado a la red Al Qaeda, asumió la autoría el atentado y amenazó nuevamente a "los que colaboran con Washington en su guerra y su agresión contra la nación islámica", a través de una página de internet. El mismo grupo había reivindicado el asesinato el lunes del presidente del consejo de gobierno provisional, Izz Al Din Salim, en un atentado perpetrado a la entrada de la zona de seguridad. Estados Unidos considera a Al Zarqawi como el principal responsable de la larga lista de atentados que ha sufrido Iraq. Estados Unidos ofrece una recompensa de diez millones de dólares por su cabeza.

A medida que se acerca la fecha del 30 de junio, que es cuando el presidente Bush ha decidido traspasar el poder a las autoridades locales, se intensifican las acciones violentas contra los miembros del Consejo de Gobierno, entregado a Estados Unidos y cada vez más desacreditado entre la población.

El enviado de la ONU, el avezado diplomático argelino Lakdar Brahimi, que ha hecho gala de su habilidad negociadora en Afganistán y antes en Líbano durante su larga guerra incivil, trata de ganar tiempo y buscar un compromiso que permita la constitución de un órgano ejecutivo más amplio y representativo al que el administrador estadounidese Paul Bremer pueda entregar el poder.

"Los norteamericanos nos han prometido cedernos la casa -gustan decir en Bagdad-, pero en cambio guardan sus llaves en la mano." El secretario de Estado Collin Powell ha hecho saber que Brahimi está confeccionando la lista de personalidades que podrán formar este nuevo gobierno y que lo presentará a la ONU en las próximas semanas, con el fin de conseguir el anhelado respaldo de la primera organización internacional. Los iraquíes creen que la ceremonia no será más que una escenografía propagandística de la Administracion Bush. Su contingente militar continuará en Iraq, y la extensa "zona de seguridad" en la que están enclavadas sus oficinas en Bagdad -una suerte de "ciudad prohibida"- se convertirá por arte de birlibirloque en la embajada más grande del mundo.

La caída en desgracia del político chiita Ahmed Chalabi, en el que tanto habían confiado los gobernantes de Washington, ha agravado el estrepitoso fracaso de su política en Iraq. Representantes del consejo de gobierno provisional, en una entrevista con Bremer, lamentaron los registros llevados a cabo por los soldados estadounidenses en la residencia y en las oficinas de Chalabi.