jueves, 14 de agosto de 2008

X Congreso Latinitati Fovendae

Thu, 23 Jun 2005 12:48:39 +0200
Subject: Paulo.Archivo
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http://www.geocities.com/pascualbarea/Matritensis.htm

Entre los días 2 al 7 de septiembre de 2002 se celebró en Madrid y
Alcalá de Henares el décimo Congreso internacional de la Academia
Latinitati Fovendae (ALF) que preside Bruno Luiselli, catedrático de
Literatura Latina de la Universidad de Roma “La Sapienza”. La Sociedad
Española de Estudios Clásicos, la Sociedad de Estudios Latinos y el
Instituto de Estudios Humanísticos, entre otras instituciones,
patrocinaron este Congreso, que sólo fue posible gracias a la
perseverancia, esfuerzo y generosidad de su organizador, Antonio
Capellán. Secretaria del mismo fue Sandra Romano. Casi todas las
sesiones y actividades tuvieron lugar en la Universidad de San
Pablo-CEU, y el Colegio Mayor “Ximénez de Cisneros” de la Universidad
Complutense proporcionó alojamiento a la mayor parte del centenar
aproximado de congresistas, entre los que hubo quince españoles.

Los temas centrales del Congreso eran las “iniciativas actuales para
renovar la enseñanza del latín y promover el latín vivo” y “la lengua
latina como medio de comunicación entre los europeos desde el siglo XV
hasta nuestros tiempos”, sobre los que versaron las casi cincuenta
contribuciones presentadas. Abundaron, por tanto, los estudios sobre
autores renacentistas -Erasmo, von Hutten, Pedro Mártir de Angleria,
Ruiz de Moros, Orlando Laso o Calvete de Estella- y otros más
recientes y contemporáneos, y sobre cuestiones gramaticales,
pedagógicas y relativas al cultivo del latín, tanto en clase como a
través de foros en Internet y en otros ámbitos. Además de su propio
contenido, estas intervenciones tuvieron el interés añadido de ser
todas ellas expuestas en latín, que fue también la única lengua que se
podía oír en las charlas a lo largo de esos seis días, desde el
desayuno hasta las veladas después de la cena, e incluso durante los
desplazamientos y las excursiones.

Especial interés revistió la ponencia pronunciada en el Paraninfo de
la Universidad de Alcalá de Henares por Michael von Albrecht,
catedrático emérito de Filología Clásica de la Universidad de
Heidelberg, sobre el uso de la lengua latina en la Filología Latina:
basándose en once argumentos, defendió con admirable poder de
convicción la oportunidad, ventajas y necesidad del empleo activo de
esta lengua por parte de los filólogos clásicos. Su otrora discípulo
Wilfried Stroh, catedrático de Filología Latina en Múnich, exhibió su
dominio de la oratoria y lengua latinas encomiando la obra poética del
jesuita Jacobo Balde. Con tal elegancia y naturalidad que parecía ser
el latín su lengua materna, Luigi Miraglia disertó sobre el mejor
método pedagógico para enseñar el latín en nuestros tiempos, a partir
de su ya larga experiencia en la región de Nápoles. Terence Tunberg y
Milena Minkova expusieron el programa de estudios que imparten en la
Universidad de Kentucky: desde las asignaturas iniciales dedicadas a
la enseñanza práctica y ejercitación escrita y oral de esta lengua,
hasta las últimas sobre literatura clásica, medieval y moderna, sólo
el latín se oye en las aulas y demás ámbitos académicos; Miraglia y
von Albrecht avalaron las bondades y rigor filológico del método,
digno de ser imitado por todos.

Caelestis Eichenseer, director de Vox Latina (Universidad de
Saarlandes, Saarbrücken), trató sobre la metodología a seguir en la
creación de neologismos. Fidel Raedle, catedrático de Filología Latina
en Tübingen, explicó las motivaciones de las representaciones
teatrales en latín durante la Contrarreforma. Dirk Sacré, catedrático
de Filología Latina en Lovaina, disertó sobre algunos poetas latinos
de las últimas décadas. Kurt Smolak, catedrático de Filología Clásica
en Viena, analizó la poesía horaciana del jesuita austriaco Juan
Bautista Premlechner. Tuomo Pekkanen, catedrático emérito de Lengua
Latina, expuso las iniciativas para la propagación del latín en
Finlandia, como las noticias radiofónicas emitidas semanalmente vía
satélite desde 1989, que también se pueden oír y leer en internet, y
cuya historia contó con una exposición monográfica. Esperamos que
todos estos trabajos puedan leerse pronto en las correspondientes
Actas impresas, por lo que dejaré de referir por razones de espacio
las ponencias de otros eminentes cultivadores del latín, como Klaus
Sallman, Cleto Pavanetto, Erkki Palmén, Guy Licoppe y Francisca
Deraedt, y las intervenciones de los restantes participantes, quienes
además de los seis países europeos aludidos, llegaron también de
Croacia, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Inglaterra, Noruega,
Polonia, Rusia, Suecia y Suiza, así como de Canadá, México y otros
estados norteamericanos.

Sí quiero reseñar aquí las intervenciones de los participantes
españoles. Juan Manuel Blanch Nougués, quien ejerció de anfitrión en
su calidad de Decano de la Facultad en que tuvieron lugar los actos,
trató en su ponencia sobre el Derecho Romano como fundamento del
Derecho actual y estímulo para el cultivo del latín. Entre los
filólogos clásicos, Vicente Cristóbal (Complutense) disertó sobre la
fortuna de las Églogas de Virgilio en la literatura española del
Renacimiento; y José María Maestre (Cádiz) sobre las controversias en
la España del siglo XVI acerca del uso de la lengua latina, de las que
extrajo enseñanzas válidas para nuestros tiempos. Más brevemente,
Crescencio Miguélez (León) señaló en su comunicación la utilidad del
estudio del latín y su papel en la Unión Europea; Horacio Silvestre
expuso los resultados de las prácticas de composición latina de sus
alumnos en un Instituto de Collado-Villalba (Madrid); y quien suscribe
estas líneas trató sobre las clases de Latín Activo que ha comenzado a
impartir en la Universidad de Cádiz, en el marco de una serie de
iniciativas para fomentar el cultivo del latín, como las reuniones
semanales que celebramos media docena de profesores para practicar
esta lengua, siguiendo el ejemplo del Circulus Latinus Matritensis y
otros grupos similares de distintos países de Europa y América.

Además de reunir a algunos de los más eminentes profesores de
Filología Latina de prestigiosas universidades, los congresos de la
ALF no sólo atraen a profesores de Latín, sino también a otros
cultivadores de esta lengua dedicados a disciplinas y actividades tan
diversas como la Arquitectura, el Derecho, la Diplomacia, la
Filosofía, la Informática, las Matemáticas, la Medicina o el
Periodismo. Durante el Congreso tuvo lugar la representación en latín
del Pseudolus de Plauto a cargo del Grupo de Teatro de la Universidad
de Tréveris, una excursión a Segovia, y la visita en Alcalá de Henares
a las ruinas de Complutum y a la antigua Academia Complutense, en la
que fuimos recibidos por nuestro colega Antonio Alvar, vicerrector de
esa Universidad.

No es fácil transmitir el entusiasmo por la lengua latina que un
Congreso de estas características puede llegar a despertar, así como
lo instructivo y ameno que resulta conversar en latín durante una
semana en un ambiente de complicidad y camaradería. Aun más grata y
provechosa resulta para los alumnos, según la opinión unánime de
cuantos lo hemos experimentado, la ejercitación del latín en clase y
en redacciones en casa, y para el profesor comprobar la naturalidad
con la que, como en el aprendizaje de las lenguas modernas, progresan
en el conocimiento y dominio teórico y práctico de la lengua latina.
Este Congreso ha constituido sin duda un impulso en una dirección que
podría conducir de forma decisiva a la revitalización de nuestros
estudios. Pero ello sólo será posible si, dejando atrás prejuicios,
temores y vanas excusas, los filólogos latinos estamos dispuestos a
demostrar con hechos y de forma práctica en nuestras investigaciones y
docencia, además de nuestro conocimiento teórico de la lengua latina,
el amor por sus palabras que tal nombre y condición llevan implícito.

Joaquín Pascual Barea

Universidad de Cádiz

Publicado por la Sociedad de Estudios Latinos

Boletín Informativo nº 19 (Diciembre 2002) pp. 12-15