jueves, 14 de agosto de 2008

Envejecimiento... por si las moscas

NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA
Vol. I, No. 133
Miércoles, 12 de Febrero de 2003

-EL SECRETO DE MATUSALEN: Investigadores de la University of
Southern California y de la Harvard Medical School han estudiado los genes
que incrementan la esperanza de vida en la mosca de la fruta, esperando
comprender mejor el proceso del envejecimiento.

Los científicos analizaron 10.000 poblaciones de moscas de la
fruta que habían mutado. De entre todas ellas, localizaron a seis
poblaciones que vivían entre un 5 y un 17 por ciento más de lo normal, y
averiguaron que ello era debido a la sobreexpresión de seis genes distintos.

El uso de la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) en
investigaciones sobre el envejecimiento es algo muy común, por cuanto es un
insecto que vive poco tiempo en comparación con los humanos, pero al mismo
tiempo realiza muchos de los mismos procesos biológicos. Actualmente, se
trabaja en los genes que incrementan la esperanza de vida de un animal
porque es difícil separar los cambios que reducen esta esperanza de vida de
aquellos que causan enfermedades.

En particular, los estudios se centran en aquellas regiones del
ADN que son capaces de moverse a lo largo y ancho del genoma de un
organismo. Este movimiento puede causar mutaciones porque interrumpe a un
gen en otra parte del genoma. Gary Landis, Depak Bhole y John Tower
explotaron este fenómeno utilizando un elemento transportable controlado
químicamente, el cual actúa como acelerador de la expresión genética para
hallar mutaciones que proporcionen más tiempo de vida a las moscas.
Lograron activar y desactivar esta aceleración alimentándolas con una
sustancia específica, lo que permitió ver los efectos de las mutaciones en
las moscas adultas.

Las seis poblaciones mutantes que vivieron entre un 5 y un 17 por
ciento más que las demás, mostraban una expresión incrementada para un gen
diferente en cada una de ellas. Los genes sobreexpresados, además, estaban
envueltos en una serie de procesos celulares fundamentales, lo que permite
suponer que algo parecido ocurre en organismos superiores y quizá también
en el Hombre.

Sin embargo, serán necesarios nuevos experimentos para confirmar
el papel de estos genes en la regulación de la esperanza de vida, y
determinar sus interacciones entre ellos.

Información adicional en:
http://genomebiology.com/pressreleases/pressrelease30jan03.asp
http://genomebiology.com/2003/4/2/R8