lunes, 13 de octubre de 2008

Percepción del tiempo y la música



¿Nuestro tiempo se reduce con la edad?

El niño no se sincroniza a todas las cadencias musicales ¿su percepción de los sonidos es diferente del adulto? En los pequeños el tiempo espontáneo es más lento, algo que los que recuerdan su infancia se han dado cuenta (de ese tiempo infinito que se prolonga como el espacio).

Según parece los sonidos percibidos son sometidos a un filtro secuencial y también temporal. Investigadores han comprobado que la percepción del tiempo es más prolija cuanto más se acerca al tiempo espontáneo, localizado en una franja perfectamente definida y que es común a la mayoría. La hipótesis es que la producción y percepción de secuencias sonoras se activa en la misma zona cerebral.

La focalización de la atención nos faculta, a los adultos, para desplazar la atención hacia niveles jerárquicos de tempo. Cuanto mayor es un niño mayor es la variación de su tempo espontaneo, lo cual indica que existen procesos pasivos de socialización que facilitan o retardan el valor del tempo infantil. También se ha investigado la correlación de lo oído con el movimiento corporal. A los dos años el niño se balance deprisa, independientemente del tempo de la música oída. A los cuatro años está más sincronizado, pero sólo en secuencias próximas a su tempo espontáneo. Entre los seis y diez años la sensibilidad se ha incrementado en dirección a los tempos lentos. Ésta es mucho mayor en los niños sometidos a formación musical.

Carolyn Drake es investigadora del CNRS, lab. De psic. Experimental de la Universidad René-Descartes.