viernes, 31 de octubre de 2008

L. Napoleoni. Yihad

Loretta Napoleoni
Yihad
Edit. Urano (256)
Al Qaeda, un fenómeno mundial

Incluso los orígenes de Al Qaeda confirman esa interpretación. En los comienzos de la yihad antisoviética, los candidatos a guerreros árabes afluían en Pakistán, donde eran alojados en albergues, que no llevaban registros de entrada. Ninguna organización registraba el nombre de los combatientes ni el lugar al que les destinaban ni si habían sido heridos o muertos. La inexistencia de esa información vital era angustiosa para los familiares. En esa época Bin Laden estaba a cargo de varios de esos albergues y quedó consternado al recibir cientos de llamadas en demanda de información. En consecuencia decidió llevar constancia de quienes pasaban por los albergues, y esa nómina fue lo que con el tiempo se conoció como el Registro de Al Qaeda. Y así fue como nació Al Qaeda, que significa «La Base», o «La Lista». No fue hasta 1988 que Bin Laden empezó a concebir la idea de organizar a los voluntarios musulmanes en un ejército dedicado a la yihad.

Según el doctor Al Faqih, líder del Movimiento por la Reforma Islámica en Arabia, una organización radicada en el Reino Unido que propugna el derrocamiento de la dinastía al Saud, en la actualidad deberíamos hablar de «el grupo» o «la red de Bin Laden», mejor que de Al Qaeda. Esa red tiene un nucleo central: Bin Laden y un reducido círculo de partidarios, gentes que le siguen adondequiera que vaya. El cuadro global incluye a miles de grupos menores, es decir organizaciones armadas de distinto tamaño y constitución, desde auténticos equipos hasta agentes individuales. Esos grupos tienen sus propias cadenas de mando, su logística y sus objetivos. Como red, tienen poca cohesión, y ven a Bin Laden como un personaje carismático, como alguien que inspira, sanciona y ayuda a financiar las operaciones violentas.