lunes, 27 de octubre de 2008

J.F. Revel Citas

Jean-François Revel

Entre 1978 y 1981 dirigió el semanario L'Express y actualmente es colaborador del periódico Le Point. Miembro de la Legión de Honor y de la Academia Francesa; escribió varios libros. En España obtuvo el premio Manuel Ibañez Escofet por el artículo "La democracia o el hambre", publicado en julio de 2002 en el Le Point. Murió en mayo del 2006.

Citas:
 
"Una vez más se juzga al comunismo por lo que se suponía que iba a proporcionar y al capitalismo por lo que efectivamente proporciona" ( de La Gran Mascarada, pag. 63)
 
"En 1944, Friedrich Hayek consagra también en su "Camino de servidumbre" un capítulo a las "raíces socialistas del nazismo". Señala que los nazis "no se oponían a los elementos socialistas del marxismo sino a sus elementos liberales, al internacionalismo y a la democracia". Con certera intuición, los nazis habían comprendido que no hay socialismo completo sin totalitarismo político . " (ibid, 109)
 
"Ahora bien, aunque el talento necesita ayuda a veces, la ayuda no hace el talento" (de La Obsesión Antiamericana", pag.155)
 
"Así, el capital de la Universidad de Harvard, es decir, de una sola universidad americana, que no es la mayor es de 20.000 millones de dólares: es decir, más del doble del gasto anual de Francia en todo su sistema universitario ." (ibid. 165)
 
"Así, cuando examinamos un poco más detenidamente el revoltijo que sirve de forraje intelectual a las vociferaciones antimundialistas (y podríamos alargar el catálogo), no podemos por menos de observar que no se puede extraer de ellas un programa susceptible de la menor aplicación práctica ." (ibid. 61)
 
"La libido sciendi [deseo de conocimiento] no es, contrariamente a lo que dice Pascal, el principal motor de la inteligencia humana. No es más que una inspiradora accesoria, y en un número muy reducido de nosotros. El hombre no busca la verdad más que después de haber agotado todas las posibilidades " (de El Conocimiento Inútil, 217)
 
"E inversamente el Estado, que se presenta como corrector de las injusticias, acaba, la mayoría de las veces, por usar toda su fuerza contra los pequeños y los débiles para proteger a los grandes y los fuertes: la clase política, la clase burocrática, las grandes empresas, el ejército, los poderosos sindicatos. Para soslayar esas murallas, a los desamparados no les queda más recurso que lanzarse a la economía paralela, es decir, la economía real ."  (ibid, 190)
 
"El 'periodismo de investigación' deja bruscamente de ser sagrado cuando tiene por objeto el mismo periodismo" (ibid, 337)
 
"En Reluctant Farewell, Andrew Nagorski, antiguo corresponsal de Newsweek en Moscú, describe muy bien la falta de preparación y la crédula ingenuidad, incluso la falta de celo en la búsqueda de la información, del grupo de periodistas occidentales. La mayoría, en la época de su estancia, no hablaban ruso y dependían, pues, enteramente para hacer su trabajo del servicio de lenguas extranjeras de la Agencia Tass. Por lo demás, se fiaban de sus traductores soviéticos, todos funcionarios de los 'órganos' que es fácil adivinar, o de los diplomáticos occidentales, tan aislados de la realidad como ellos mismos ." (ibid, 364)
 
"Es consecuencia principalmente de una doctrina de las más oficiales, de una opción deliberada, según la cual la escuela no debe tener por función transmitir conocimientos. No se trata de una broma: la ignorancia en nuestros días es objeto, o lo era hasta hace bien poco, de un culto juyas justificaciones teóricas, pedagógicas, políticas y sociológicas se extienden explícitamente en muchos textos y directrices. Según tales directrices, la escuela debe dejar de transmitir conocimientos para convertirse en una especie de falansterio "de convivencia", de "lugar de vida" donde se despliega la "apertura al prójimo y al mundo". Se trata de abolir el criterio considerado reaccionario de la competencia. El alumno no debe aprender nada y el profesor puede ignorar lo que él enseña " (ibid, 393)
 
"La ideología causa, naturalmente, más estragos en el intelectual que en el no intelectual; se enriquece y se consolida en él con un gasto de energía que la hace más resistente a las refutaciones de la realidad o a los argumentos de los refutadores. Por esta razón, lejos de corregir los defectos de nuestra civilización, los intelectuales los acentúan. Lejos de ser los médicos de nuestra enfermedad, son más bien sus síntomas " (ibid, 464)