martes, 14 de octubre de 2008

La inteligencia de los hombres y las mujeres. 3 (final)














Metanálisis.

El meta análisis, como su nombre indica, consiste en un “análisis de análisis”. Es una técnica estadística que utiliza estudios independientes y los analiza como si fueran uno sólo. Así se agrupan estudios distintos, aumentando el número de investigados, y su variedad, manteniendo sus propiedades estadísticas, lo cual, obviamente favorece el valor conjunto de los estudios y reduce los costes al aprovecharlos mejor.

El meta anaálisis se usa en epidemiología y en sociología y también en los estudios que nos interesan. Al sumar muchos estudios aislados, con pocos sujetos, facilitan encontrar diferencias significativas entre hombres y mujeres en las capacidades analizadas.

Estos estudios más sofisticados permiten obtener dos indicadores, d y w2 [w cuadrado] que reflejan la significación estadística de las diferencias observadas.

El indicador “d” muestra la magnitud de las diferencias en unidades de desviación estándar. El “w2” informa de la importancia de las variables analizadas por la variabilidad del fenómeno estudiado.

Entre los resultados obtenidos se encuentra que la “capacidad verbal” no tiene el predominio femenino que se pensaba: “no hay diferencias de sexo en capacidad verbal, al menos en este momento, en la cultura americana, en la forma estándar en que se ha medido la capacidad verbal…” (pág. 73 escaneada –inteligencia 11-).

En lo que respecta a la capacidad matemática, considerada como mayor en los hombres, los estudios tampoco encontraron diferencias significativas, excepto en los problemas geométricos, así que las diferencias anteriormente señaladas se explican por “…el sistema de creencias internalizadas sobre las matemáticas, factores externos tales como la discriminación sexual en educación y empleo (…) y el curriculum matemático preuniversitario” (ibidem).

En el caso de la capacidad viso espacial, se mantiene la diferencia a favor de los hombres, pero en todo caso es menor que lo detectado en análisis sin el uso de esta técnica estadística.

Hay que tener en cuenta que estos meta análisis se han hecho sobre pruebas de acceso a la universidad en USA y por lo tanto incluyen un sector medio alto en capacidades intelectuales, además de corresponder a individuos de una misma edad y probablemente de un estrato social similar.

La baremación de los tests de inteligencia es un proceso complejo que debe ser actualizado periódicamente para mantener su validez. En estos estudios (Feingold 1988, EEUU, y Colom et al, 1997, España) se observa que las diferencias en las capacidades cognitivas en ambos sexos han decrecido sensiblemente. También en otro estudio, en Alemania (Stumpf y Klieme, 1989) se observó que las diferencias de sexo en las capacidades viso espaciales habían disminuido desde un valor d=0,67 hasta d=0,40 en sólo 10 años (pág. 77 –inteligencia 15- ).

En general todo apunta que las tradicionales diferencias, en lo que respecta a inteligencia masculina y femenina, sólo eran imputables a las condiciones diferenciales en el desarrollo psico social del hombre y la mujer, históricamente hablando. No obstante estos datos de convergencia en los tests de capacidades intelectuales, sobrevive una importante diferencia de sexo en el rendimiento académico (a favor de las mujeres). Habrá que esperar nuevas investigaciones que aborden esta cuestión en el futuro.