viernes, 10 de octubre de 2008

“La Tabla Rasa” 2: Los fantasmas de la “Eugenesia”


Las variaciones genéticas en la especie humana son pocas, pero los individuos no son idénticos genéticamente, y las razas o grupos étnicos también presentan pequeñas variaciones adaptativas. No se trata de diferencias “intelectuales” sino de aquellas que están más estrechamente relacionadas con el medio. Toda idea de refinar por medio de cruzamientos adecuados un superhombre no pasa de ser una locura que lamentablemente en el siglo XX se intentó a escala estatal.

Un número sorprendente de intelectuales de izquierda han considerado que no exista algo parecido al talento innato, como Hilary Putnam quién afirmaba que el concepto de inteligencia formaba parte de una teoría social elitista propia de las sociedades capitalistas. En estos casos diera la impresión que estos pensadores ignoran la historia y además ni siquiera se fijan en las sociedades en que viven. El espectro de la eugenesia nazi se yergue por detrás de muchas de esas fantasías, desconociendo que un determinado gen puede llevar a diferentes conductas en medios distintos. Cuando el banco de esperma William Shockey para científicos que hayan obtenido el premio Nobel le pidió al bioquímico (y científico radical) George Wald una muestra de semen, éste replicó: “Si desean esperma que produzca premios Nobel, deberían ponerse en contacto con personas como mi padre, un pobre sastre ignorante ¿Qué le ha dado al mundo mi esperma? ¡Dos guitarristas!”.