viernes, 31 de octubre de 2008

O. Skorzeny. Vive peligrosamente

Skorzeny() Otto Skorzeny "Vive peligrosamente" Editorial Acervo Barcelona 2004 4ª edición (1ªedic.mayo 1965) Tit.Orig: Lebe Gefährlich, Ring Verlag, Helmut Cramer-Sieburg con prólogo del General de la  Waffen-SS P.Hausser

(Resumen-parcial)

Hasta el cap. 3 Describe infancia, juventud y años de trabajo. Austríaco, nació el 12-julio-1908, no tuvo problemas económicos, se graduó de ingeniero industrial. Su formación la de un burgues nacionalista. Tiene cuidado al describirse ideológicamente, manteniendose en una cuidada ambigüedad para no explicitar su nazismo, aunque le apasiona el Dr. Goebbels (conferencia dada en Austria en 1932). Describe los acontecimientos de manera tal que el ascenso nazi parecía inevitable y a la vez valioso.

Cap.4 y 5 Situación inmediata anterior y posterior a la anexión de Austria. La posición favorable de Skorzeny que lo lleva a realizar una breve para el presidente austríaco encomenada por Seis-Inquart. Luevo vuelve a su vida civil. Se inscribe en la Lutzwafe para cumplir con los tres meses de servicio militar obligatorio que le corresponden por su edad. Deja constancia de pequeños roces entre funcionarios alemanes y austríacos debido a la omnipotencia de los primeros; pero agrega que sólo fueron una minoría intolerante. 

Cap. 6 y 7 Cuenta su experiencia como "recluta de 30 años". Más tarde es llamado a ser oficial de la SS, ya que era ingeniero, y su orgullo por tal honra. Su entrenamiento como oficial y por fin su participación en el frente francés. Tal como lo cuenta todo fué sobre ruedas, con pocos oficiales desagradables y con una mayoría de oficiales y compañeros maravillosos. La batalla de Francia fue un agradable paseo con algunas muertes, frente a un ejército en desbandada. Las tropas alemanas muy corteses con los civiles y éstos, en general, recibieron bien a los alemanes. La visión general es idílica; una mayoría cordial, un ejército enemigo fantasma, oficiales severos pero nunca injustos, civiles que sufrían pero que reaccionaban amistosamente con los alemanes y sobre todo la inmensa confianza de los soldados hacia sus jefes máximos.