jueves, 15 de mayo de 2008

Anorexia y Bulimia. Trastornos de la personalidad.

Anorexia, bulimia y narcisismo crecen entre los jóvenes por errores educativos
ANA GÁMEZ
SANTANDER. - El peso de valores como el éxito profesional y social en la educación actual, unido a un exceso de protección y a la ausencia de responsabilidades, está propiciando en los menores un tipo de trastornos de la personalidad que, según indican los psiquiatras, van a ir en aumento en los próximos años. La anorexia, la bulimia o el narcisismo son algunas de las enfermedades mentales que se encuentran en progresión entre los adolescentes y los jóvenes españoles, a las que solamente una educación que "saque lo mejor de uno mismo" puede hacer frente.
Los psiquiatras Enrique Rojas y Javier de las Heras, que han dirigido en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) el curso "Trastornos de la personalidad: de la anorexia-bulimia a la personalidad inmadura", lo dejaron claro: padres y educadores están cayendo en el error de acostumbrar a los niños a "obtener todo a cambio de nada", lo que, unido a la presión social que potencia la delgadez y la juventud como valores supremos, está aumentando frustraciones y patologías entre los menores.
Así, en la consultas médicas son cada vez más frecuentes los casos de narcisismo, un trastorno caracterizado por la egolatría, el egocentrismo y el egoísmo, que provoca en quien lo padece una "imagen idealizada de sí mismo" que le lleva a sentirse "especial y superior a los demás". La cultura del éxito y una educación demasiado permisiva están en la base de la proliferación de este tipo de problemas.
Por no hablar de la anorexia o la bulimia, y de la relación que tienen con ellas el culto al cuerpo y a la imagen externa, que transmiten machaconamente las revistas de moda para adolescentes y los regímenes "milagro" que están en el origen de ambas enfermedades.
Rojas aseguró que hay fracasos que han terminado siendo "grandes éxitos" con el paso de los años, sin contar con la importancia que para la formación personal tienen las dificultades y su superación. "Es emocionante ver a alguien que se crece ante las dificultades y es capaz de superarlas", señaló. Este recorrido, a veces terrible, pero necesario, es el que en ocasiones padres y educadores intentan evitar a los menores, y caen con ello en "grandes errores educativos", que se evitan "no mimando y educando en valores externos, sino internos", según De las Heras.
"Ni protección excesiva, ni vacío afectivo, sino un punto medio". Esta sería la clave de la educación infantil, según Rojas, para permitir a los más jóvenes explorar esa realidad, no siempre fácil, que les hará explorarse a sí mismos y relacionarse con los demás y con su entorno, las tres variables sobre las que se construye la personalidad de todo ser humano.
La falta de equilibrio entre estos tres aspectos da como resultado una "personalidad inmadura", otro trastorno mental muy actual, que tiene como señas de identidad, en palabras del especialista, el desfase entre la edad cronológica y la mental, la inseguridad, el complejo de inferioridad y una gran inestabilidad.

La Vanguardia
SOCIEDAD
Martes, 29 de agosto de 2000