jueves, 22 de mayo de 2008

Historia del tiempo presente

EL MUNDO
Martes, 1 de febrero de 2000
ANGEL VIVAS


MADRID.- ¿Es posible hacer Historia de una época que los propios historiadores han conocido? Tradicionalmente, esta pregunta ha tenido una respuesta cautelosa, si no negativa. Pero de unos años a esta parte el panorama ha cambiado; y no solamente el pasado más reciente es objeto de la Historia, sino que esos estudios tienen un nombre: Historia del tiempo presente.
Francia, que exportó hace años con notable éxito los métodos de la Escuela de Annales, es pionera en esta disciplina. Un grupo de historiadores franceses y españoles debaten (ayer y hoy y los próximos 6 y 7 de marzo) en la Casa de Velázquez, espacio dirigido por el prestigioso cervantista francés Jean Canavaggio, las posibilidades de la Historia del tiempo presente en distintos campos.

Según Javier Tusell, uno de los participantes, «se trata de confirmar la vigencia de la historiografía francesa para los españoles, y de que los franceses conozcan la metodología española, que presenta algunos aspectos peculiares, ligados a la memoria, que ha jugado un papel muy importante en España en nuestro pasado, y a la Historia política».

Generalmente es un acontecimiento importante, y a menudo traumático, el que marca el inicio del presente; así, en España es el franquismo, y en Francia la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, el francés Gérard Noiriel se viene ocupando del régimen de Vichy. En opinión de Tusell, las limitaciones de este tipo de Historia en España derivan, no sólo de la dificultad de acceder a los archivos, sino a que los historiadores dejan este campo de la Historia al periodismo, a la ciencia política y a la sociología.

Para hoy están programadas tres intervenciones dedicadas a la Historia de las relaciones internacionales, la Historia militar y la Historia social. En lo que se refiere a la primera especialidad, Susana Sueiro, de la UNED, señala la ausencia de una colección de documentos diplomáticos y la falta de estudios interdisciplinares como dos carencias que es necesario corregir. Por otro lado, el género biográfico, el papel de los individuos y el mundo subjetivo están cobrando una importancia creciente en estos estudios.

En cuanto a la Historia social, el francés Gérard Noiriel considera al gran historiador Marc Bloch (uno de los fundadores de Annales) el padre de esta corriente, si bien su metodología, basada en la sociología de Durkheim, no ha tenido continuadores.

Un concepto clave en los trabajos de Bloch es el de «Supervivencias», es decir, la manera en que el pasado continúa influyendo en el presente por encima de las rupturas (cambios de régimen, revoluciones) sufridas por la vida económica, social o política. Lo que también podría llamarse, aunque no consta que nadie lo haya hecho, el «síndrome de ama de llaves de Rebeca».