domingo, 18 de mayo de 2008

Juguetes con cerebro

Un juego que combina las piezas de construcción tradicionales y la informática permitirá diseñar robots

SUSANA QUADRADO
Barcelona

Una nueva generación de juguetes inteligentes pondrá a prueba la capacidad de imaginación de los niños del siglo XXI. Una simple pieza o "ladrillo" encajable de plástico, programable a través de un ordenador PC multimedia y equipada con un microchip, permitirá a los niños dar vida a cualquier construcción que inventen, ya sea un robot, un avión o un coche. El ingenio es el fruto de diez años de investigaciones encargadas por Lego, una empresa que pretende situarse así un paso por delante de Nintendo, Sega o Sony, tres gigantes de la fabricación de juguetes que integran la informática.

Los nuevos juguetes, que serán comercializados en Europa y Estados Unidos antes de las próximas navidades, han sido bautizados como Lego Mindstorms y Lego Technic Cybermaster e incorporan la tecnología informática en un "ladrillo" de construcción programable. Un sistema de comunicación bidireccional e inalámbrico permite a los niños "cargar" de vida las creaciones que han construido. Los comandos se definen desde un ordenador multimedia al "ladrillo inteligente", que controla las funciones motorizadas del modelo. Diversos sensores incorporados a algunas piezas permiten a las construcciones reaccionar y responder a diversos estímulos del entorno.
La base de Lego Mindstorms es el RCX 1.0, un bloque de construcción similar a los tradicionales que incluye un microchip que el niño puede programar utilizando un PC. El RCX es una especie de cerebro que recoge datos de su entorno, procesa la información y da órdenes de acción y comportamiento. Lo primero que tiene que hacer el niño es empezar a construir el robot, utilizando el "ladrillo" RCX y los bloques de construcción de plástico encajables. Después inventa un programa según el código RCX, un simple pero potente lenguaje de programación, una vez introducido en el ordenador un CD-Rom que viene en el juego.

Transmisión por infrarrojos

Gracias a un sistema de infrarrojos, se transfiere el programa al RCX, provisto al efecto de un transmisor especial. La creación ya está lista para interactuar con el ambiente de manera totalmente independiente del ordenador.
"Desde los soldados de hojalata a Pinocho, los niños siempre han tenido la fantasía de que los juguetes salten de las estanterías y cobre vida", explica en un comunicado de prensa el director general del grupo Lego, Kjel Kirk Kristiansen. El principal mérito del juguete es precisamente utilizar la informática no sólo para crear sino también para inventar. "La filosofía subyacente --comentó Kristiansen en la presentación del ingenio la última semana de enero en Londres-- es permitir a los niños comprender la tecnología y, sobre todo, poderla dominar."
El otro modelo, Lego Technic Cybermaster, es un juguete informático e interactivo que incluye un CD-Rom que introduce a los niños en la "ciudad del mañana" de Lego Technic, un entorno futurista virtual que pone en pantalla el escenario adecuado para que las construcciones tomen vida en el suelo. Al igual que el Lego Mindstorms, el juguete cuenta con un CD-Rom y sensores de tacto en algunas de sus piezas que permiten responder a estímulos externos. En este caso, es el CD-Rom quien da la instrucción sobre cómo edificar la construcción. También se incorpora una gama de ladrillos, ruedas, engranajes y otros elementos de construcción.

El ingenio ha tenido una gestación de diez años y ha surgido de las investigaciones realizadas en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). A preguntas sobre la dificultad que entraña para los niños concebir el Mindstorms o el Cybermaster, Seymour Papert, profesor de Investigación del Aprendizaje del MIT, se refirió a la inteligencia infantil: "Cuando les das esta clase de material, muchas veces los pequeños se comportan con un nivel intelectual que sorprende a ellos mismos y a sus profesores".
Seymour Papert opina que en el próximo cuarto de siglo los "ladrillos inteligentes" tendrán idéntico papel en la historia del juguete al de los bloques de construcción originales o las pantallas digitales promovidas en la última década. Los niños dirán.

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