jueves, 15 de mayo de 2008

Cada cultura favorece determinadas emociones

Jose Antonio Marina
El Laberinto Sentimental
Anagrana. Colección Argumentos.
Barcelona. 1996

1. LOS SENTIMIENTOS, EXPERIENCIA CIFRADA.

16. Nuestro contacto básico con la realidad es sentimental y práctico.
Me llaman desde fuera -eso es lo que significa provocar-, sacándome de mis casillas.

17. La realidad bruta nos es inhabitable. Sólo podemos vivir en una realidad interpretada(...)
Al revestirse de significados la realidad se hace interesante, atractiva, repelente y, sobre todo, innumerable.

18. Los moralistas han afinado siempre mucho en el estudio de los sentimientos porque en ellos encontraban el principio y el fin de nuestro comportamiento.
El hombre, dijo, es "un animal difícil" [Juan Luis Vives]. A diferencia de los animales, los humanos se hacen "intolerables a los otros y encuentran a los otros intolerables".

19. (...) no hacen más que repetir la creencia homerica de que los sentimientos no forman parte del Yo, sino que tienen vida y energía propias.

20. La cultura europea ha retocado sin parar el mundo afectivo. Las pasiones se sentimentalizan. De hecho, la palabra sentimiento no aparece hasta el siglo XVIII. Ante la pasión, el Yo estaba inerme o casi, pero con el sentimiento es diferente. Al fin y al cabo no es más que la conciencia del propio Yo.

21. Los románticos toman la melancolía a grandes tragos, como una droga. Victor Hugo la define como el placer de ser desdichado (...). Con tanto refinamiento, las pasiones dejan de ser experiencias que se sienten, para ser fenómenos que se autoanalizan.

25. La motivación prosperó con el psicoanálisis, que descuidó la cognición y el aprendizaje. El aprendizaje prosperó con el conductismo, que olvidó la motivación y la cognición. La cognición, la memoria y la percepción prosperaron con la Gestaltpsycologie, que olvidó la motivación. La psicología cognitiva ha privilegiado la cognición, por supuesto, pero hasta hace poco dejó de lado la emoción, el sujeto y algunas minucias más. Parece que las teorías psicológicas construyen una casa demasiado pequeña, y algún miembro de la familia tiene que dormir siempre al sereno.

26. Nuestra primera relación con el mundo es afectiva. No nacemos neutrales.

27. Los sentimientos son el balance consciente de nuestra situación. (...) En este balance, como en el balance de una empresa, intervienen varias partidas. el estado físico, la marcha de nuestros deseos y royectos, el sistema de creencias,nuestras experiencas anteriores, (...)

28. Cada suceso altera, tal vez demasiado levemente para ser percibido con claridad, el balance sentimental. Esto sucede en todas las edades.
Hay una gota que hace rebosar el vaso del sentimiento. A causa de esta contabilidad contínua, ls fenómenos afectivos tienen una peculiar relación con el tiempo. La duración puede alterarlos. Una situación excitante puede convertirse en aburrida si se la prolonga. En castellano, la furia que dura mucho tiempo se convierte en rencor, magnífica palabra, de la misma raíz que rancio, y que significa "furia envejecida, enranciada, enconada".
(...) La excitación sexual favorece la aparición de la ira y la agresividad (...)

30. (...) Sólo cuando lo incoherente, lo novedoso se dan en un ambiente de seguridad afectiva, en el que algunos indicios le advierten que no se está en plan serio, el niño se ríe. Y algo muy parecido hacemos los adultos.
No todos los sentimientos se dan en el mismo nivel, por eso hay algunos contradictorios y otros que pueden convivir. (...) Capricho, por ejemplo, que es un deseo tornadizo. O rabieta, que es una furia escandalosa y epidérmica. O arrebato, un pronto violento y efímero.
Son veleidosos los que cambian frecuentemente de sentimientos, opinión o conducta. (...) Pero ahora no me refiero tanto a la labilidad afectiva como a sus diferentes grados de profundidad.

31. "Son las pasiones los portillos del ánima. El más práctico saber consiste en disimular; lleva riesgo de perder el que juega a juego descubierto" [Gracian].
Hay, sin embargo, que saberlos entender porque otra de las tesis de este libro afirma que los sentimientos son experiencias cifradas.
(...) una cosa es la claridad de la experiencia y otra muy distinta la claridad del significado de la experiencia.
(...)Hay en los celos un complejo entramado de sentimientos: el apego profundo y desconfiado hacia la persona querida, el malestar provocado por el supuesto éxito del rival, el temor de perder o tener que compartir una posesión.

32. En los celos hay más amor propio que amor. Lo repite Beaumarchais en una de sus comedias: "-Por qué tantos celos? / _Como todos los maridos, querida, únicamente por orgullo."
Los celos no cuentan una historia de amor, sino de posesión e inseguridad.
Podría poner otros muchos ejemplos para justificar la distinción entre la claridad aparente de la experiencia y la oscuridad real del mensaje. ¿Qué hay en el fondo devla envidia? Todos sabemos que consiste en la tristeza por el bien ajeno. Pero (...)

33. (...) Los sentimientos son punto de llegada y punto de partida. Son resumen y propensión. (...) Disponen para la acción o la inacción, que es también un modo de comportarse.
(...)El léxico sentimental es muy confuso en todas sus lenguas. En inglés, p.ej., se usan sin demasiadas cautelas affect, feeling, emotion, passion, mood.

34. La palabra castellana más antigua para designar las variables afectivas es pasión, que Covarrubias define como "perturbación del ánimo que Cicerón llama afecto". Añade un rasgo de intensidad y vehemencia, que se ha mantenido. Vives usó affectus. Sentimiento y emoción son palabras tardías.

# Afecto y sus derivados: conjunto de todas las experiencias que tienen un componente evaluativo -a saber, doloroso/placentero, atractivo/repulsivo, agradable/desagradable, bueno/malo, estimulante/deprimente, activador/desactivador-.
Sus especies principales son: sensaciones de dolor y placer, deseos, sentimientos.

# Sensaciones de dolor y placer: experiencias estrictamente físicas.

# Deseos: conciencia de una necesidad, de una carencia, de una atracción.

# Sentimientos: bloques de información integrada que incluyen valoraciones (...) y al que proporcionan un balance de situación y una predisposición a actuar. Sinónimos: feeling, affect, sentiment.

# Estados sentimentales: sentimientos duraderos (...)

# Emoción: sentimiento breve, de aparición normalmente abrupta y manifestaciones físicas conscientes.

# Pasión: sentimientos intensos, vehementes, (...) con un influjo poderoso sobre el comportamiento.

2. SENTIMIENTOS EXÓTICOS.

38. Los tangú de Nueva Guinea se negaron a jugar al fútbol si no se cambiaban las reglas del juego. A los tangú -gente extravagante, sin duda- no les gustaba que haya ganadores y perdedores, por lo que hubo que cambiar la finalidad del partido. Lo importante era empatar, y jugaban hasta que lo conseguían. A veces durante varios días.

(...) Segun Takeo Doi, la palabra amae designa una emoción específicamente japonesa. Más aún, es "la esencia de la psicología japonesa y la clave para comprender la estructura de su personalidad".

Amae es un sustantivo derivado de amaeru, un verbo intransitivo que significa "depender y contar con la benevolencia de otro, sentir desamparo y deseo de ser amado". El diccionario Daigenkai lo define como "apoyarse en el amor de otra persona o depender del afecto de otro. Es obvio que el prototipo de este sentimiento es la relación del niño con su madre.

Takeo Murae comenta: "Al contrario que en Occidente, no se anima a los niños japoneses a enfatizar la independencia y la autonomía individuales. Son educados en una cultura de la interdependencia: La cultura del amae: el ego occidental es individualista y fomenta una personalidad autónoma, dominante, dura, competitiva y agresiva. Por el contrario, la cultura japonesa está orientada a las relaciones sociales, y la personalidad tipo es dependiente, humilde, flexible, pasiva, obediente y no agresiva. (...)"

47. "Cuando de niño me encontraba a solas, sin público, no sabía lo que tenía que sentir." [Sartre]

48. Para complicar más las cosas, hemos unido la impaciencia a la búsqueda de la satisfacción de nuestros deseos. Estamos olvidando que la capacidad de aplazar la gratificación es el fundamento del desarrollo de la inteligencia y del comportamiento libre.

(...) El deseo impaciente se llama en castellano ansia, y la ansiedad parece ser tambíen una característica de nuestra cultura. Además, la prisa se opone a la ternura. No hay ternura apresurada (...) Sartre describió la relación de la prisa con la violencia. El apresurado lo quiere todo ahora, y la efracción, la violencia, es el camino más corto. ¿Para qué guardar las formas, que siempre son lentas?

El progreso, que nos obligó a fomentar el deseo, va a servir de coartada para la agresividad. (...)

49. Como defensa ante esta conspiración del progreso y la violencia, lasociedad posmoderna ha buscado la solución en lo que he llamado la "utopía ingeniosa", que aspira a jugar con todas las cosas, buscando una libertad desvinculada, poco comprometida, sin pretensiones.

Como ha escrito Geertz, un reputado antropólogo, "los problemas, siendo existenciales, son universales; sus soluciones, siendo humanas, son diversas". (La interpretación de las culturas, Gedisa, 1992, p.301).

50. Otras distinciones más sutiles están producidas por las redes semánticas en que cada sentimiento se incluye. Hoffstätter ha señalado que el concepto de lonesomeness (soledad) tiene para los norteamericanos una significación diferente de la que tiene para un alemán el correspondiente vocablo traducido, Einsamkeit. Mientras un alemán puede sentirse orgulloso de su Einsamkeit, un norteamericano asocia lonesomeness más bien con angustia y ausencia de amor. En un estudio de Yoshida y sus colaboradores se comprueba que para los japoneses curiosidad e indecencia son conceptos próximos. (...) La mayoría de los norteamericanos temen sobre todo a las emociones temor-horror, mientras que la mayoría de los japoneses temen más a asco-desprecio.

51. (...) Cada cultura favorece unos afectos y repudia otros, los interpreta de distinta manera,o prescribe cuál debe ser su intensidad. Para un ilongot, estar furioso pone en peligro la estabilidad social; para un esquimal, es una experiencia infantil; para un americano, puede ser un modo de afirmar su virilidad.

Dentro de una misma cultura, los sentimientos pueden cambiar según las edades biográficas -ya hemos visto cómo el niño esquimal va abandonando la furia al hacerse adulto- y también según las épocas históricas. (...) En Inglaterra, hasta 1815 no era delito robar un niño, a no ser que estuviese vestido, en cuyo caso el delito se cometía respecto de la ropa. Niños de siete años,o incluso menos, eran ahorcados públicamente por delitos que hoy consideraríamos irrelevantes, como haber robado una falda o un par de botas. Estos datos muestran, por una parte, que no se daba al niño ningún valor, y por otra que se le consideraba plenamente responsable de sus actos.

54. (...) En castellano distinguimos entre acogedor, que es una propiedad de personas, que significa "lo que nos recibe agradable, cómoda, cálidamente", y que por extensión se atribuye a cosas, a una casa, por ejemplo, y sentirse acogido, que es un sentimiento.
(...) Con frecuencia nuestras experiencias afectivas son confusas, precisamente por su complejidad, y nos sentimos inquietos y desorientados mientras no sabemos cómo nombrar nuestro sentimiento. ?Es que el hecho de atribuirle un nombre aumenta el conocimiento delo que sentimos? Puede que sí y puede que no. Al nombrar algo, lo que hacemos es relacionar una experiencia con el saber acumulado bajo el nombre que hemos aplicado. Si a mis sentimientos por una persona los llamo amor, estoy introduciendo mi sentimiento en una red semántica, que me va a permitir anticipar ciertas cosas y dar otras por supuesto.

3. BIOGRAFIA DE LOS SENTIMIENTOS.

56. El cerebro del recien nacido pesa unos cuatrocientos gramos, pero crece tan rapidamente que al terminar el primer año ya pesa un kilo. Este desarrollo es importante porque se realiza en interacción con el ambiente. El niño se alimenta de leche, papillas e información. No lo olvide el lector. Somos un organismo que integra fisicamente la información que recibe.

62. (...) Vigotski llamó "zona de desarrollo próximo", constituída por las actividades que el niño es capaz de ejecutar con la ayuda del adulto, pero que aún no es capaz de realizar solo. (...) El niño soporta el miedo cuando está acompañado, pero tendrá que acabar soportándolo a solas.
Cuando un objeto nuevo aparece en su campo visual,el niño mira a su madre para leer en su expresión si ha de alegrarse o tener miedo.

63. En esas largas y silenciosas conversaciones de la madre y su bebé de doce meses,hay tal sincronización en sus miradas que Bruner ha utilizado el término "realidad visual compartida" para designar la armonía de esta visión emocional. La madre está induciendo los cambios de humor del niño, enseñándole "cómo sentir", "cuánto sentir" y "si hay que sentir algo" sobre los objetos particulares del entorno.

65. Todas estas experiencias van construyendo la memoria personal del niño, su representación activa de la realidad. La llamo "activa" porque permite aimilar nuevas informaciones, seleccionarlas y producir ocurrencias. Bowlby introdujo el concepto de working models para significar la manera como el cerebro recibe y almacena la información sobre el ambiente y sobre las habilidades del individuo para enfrentarse a él.

(...) Una vez organizados, estos modelos operan en gran parte fura de nuestra experiencia consciente y se hacen resistentes al cambio, precisamente porque actúan como intermediarios en la asimilación de nuevas informaciones. Con frecuencia sólo perciben
aquello que viene a corroborar la forma de ver el mundo.

68. Las investigaciones de Judy Dunn muestran que desde los dieciocho meses los niños perturban intencionadamente a sus madres, disfrutan saltándose las prohibiciones, engañándolas deliberadamente, tanteando hasta dónde pueden infringir las reglas. "Lo sorprendente", escribe Dunn, "es que los niños parecen anticipar el sentimiento de sus madres y encuentran placer en poder afectarla de esa manera."

69. Alrededor de los 8 años, los niños reconocen que se puede sentir orgullo y vergüenza aunque no haya público, y comienzan a sentirse orgullosos o avergonzados de si mismos.

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