lunes, 19 de mayo de 2008

No es cuestión de suerte. Goldratt

Eliyahu M. Goldratt
"No es cuestión de suerte".
Ediciones Diaz de Santos
Madrid - 1994

GESTION EMPRESARIAL. Reducir gastos echando personal. La empresa debe acoplarse al mercado... sin estar dependiendo de él.

3. Cada vez que hay presión para mejorar los resultados, la acción instintiva es recortar gastos, lo que en realidad significa despedir personal.

15. Este año aumentaremos nuestra cuota de mercado, pero no nuestro beneficio.

34. Pero el hecho de que la limitación esté en el mercado no significa que el problema de fondo esté en las ventas. La razón principal de que no se consigan más ventas podría estar en cualquier punto de la empresa.

72. Ningún inversor prudente invierte mirando sólo los números. Hemos aprendido, a la fuerza, que el factor clave es la gente. Si no están satisfechos con su trabajo, si no están orgullosos de su empresa, sólo es cuestión de tiempo que empiecen a aparecer pérdidas.

94. Y la querida hoja de balance. ¡Vaya chiste! ¡Hasta ahora no me había dado cuenta de hasta qué punto es inútil! Los activos verdaderos como la experiencia de la gente, la cuota de mercado, la reputación, etc., no aparecen para nada. Y los números que aparecen, el valor de las máquinas, del inventario y de los terrenos, sólo se parecen remotamente a su valor real.

123. En lugar de oferta y demanda, prefiero mostrarlo como un choque entre la percepción de valor de las empresas sobre el producto que ofrecen y la percepción de valor del mercado para ese mismo producto.
(...) Esas dos percepciones no tienen nada en comun. La percepción de valor de las empresas se basa en los recursos que han tenido que invertir en el producto, mientras que la percepción de valor del mercado se basa en los beneficios que se obtienen con el uso del producto.

248. (...) hasta que no se haya establecido una ventaja competitiva en muchos segmentos del mercado, uno no debe considerar que está protegido (...) No hay ninguna ventaja competitiva absoluta, sólo hay ventanas de oportunidad que acaban cerrándose.

247. Nunca deberíamos construir una estrategia basándonos en previsiones de mercado. (...) No, porque intentar predecir el mercado es como intentar atrapar el viento.