domingo, 5 de octubre de 2008

Rick Atkinson. El día de la batalla. 3






                                                                                                                                                          El gigantesco poder económico de EEUU

A finales del invierno de 1944 el puerto de Nápoles figuraba entre los más activos del mundo. En sus muelles se descarga el grueso del esfuerzo de guerra norteamericano que alimentaba el horno de la guerra. Un esfuerzo que no sólo contemplaba el avituallamiento de las tropas sino también el mantenimiento de toda la red hospitalaria de los aliados que en parte también servía a los civiles (“Otras quinientas camas en Nápoles estaban reservadas para las prostitutas infectadas en unas clínicas que bautizaron ‘Hosputales’” (pág. 684. ibidem). El autor describe la situación de la ciudad y da cifras sobre el poder económico que apoyaba el esfuerzo bélico aliado (pág. 685 a 687). Potencia que si bien era sustancialmente mayor que la alemana no excluía la escasez de municiones de 155 mm, relojes y prismáticos debido a las operaciones en curso. Por supuesto el aparato logístico que manejaba este material era de la misma proporción como escribe el autor: “A principios de la primera de 1944, la sección de abastecimiento del V Ejército, el Peninsular Base Sector, empleaba a 65 soldados; las tropas de retaguardia de cualquier guerra provocaban un amargo resentimiento entre los veteranos del frente: una crónica los describía como ‘los tíos más odiados de Italia, por delante de los alemanes’. Aun así, si uno quería poder observar el milagro de la preponderancia aliada, tan sólo era necesario visitar la sección de zapatería del 6º Regimiento en Anzio: en un día cualquiera, los empleados podían conseguirle a uno unas botas nuevas de combate de cualquier talla” (pág. 688. ibidem)

Estamos ya en el quinto año de guerra y la carnicería aumenta en Europa a medida que los alemanes son comprimidos en territorio. Cada cargamento de bombas o de botas contribuía a esa presión garantizando una victoria que ya se vislumbraba, pero que aún se percibía muy lejana 

Atkinson (2007). Rick Atkinson. “El día de la batalla. La Guerra en Sicilia y en Italia, 1943-1944. Editorial Crítica, Colec. Memoria Crítica, Barcelona, 2008, pp. 1222. Traducción de Teófilo de Lozoya, Juan Rabasseda y Efrén del Valle, con la colaboración de Rosa Salleras, Juan Trujillo y Alejandra Chaparro. Tit.Orig: The Day of Battle. The War in Sicily and Italy, 1943-1944. Henry Holt and Company, LLC, New York