sábado, 4 de octubre de 2008

D. Chandler. Las campañas de Napoleon

Chandler(1966) David Chandler "Las Campañas de Napoleón. Un emperador en el campo de batalla. De Tolón a Waterloo (1726-1815)" La Esfera de los Libros Madrid, 2005 www.esferalibros.com pp.1246 Edición con múltiples mapas Tit.Orig: The Campaigns of Napoleon

Resumen (dic.05)

Introducción Su poder máximo en 1806, luego empezó la decadencia. Su fracaso en Prusia al no conseguir el dominio total empezó a cuestionar la leyenda de su invencibilidad. La invasión de Portugal y España, 1806-08 y Rusia en 1812 fueron dos gravísimos errores.

Cap. 1 y 2 Infancia y la primera juventud, hasta los 24 años donde ya es General de Brigada. Como N. primero se dedica en alma y vida a Corcega, pero como ahí sus esfuerzos chocan contra el lider local, poco a poco se va desplazando su interés hacia Francia. N. es infatigable lector y con personalidad de lider, gran memoria y concentración. El hermano de Robespierre le sirve para escalar posiciones y contribuir intensamente al sitio de Tolon, contra los ingleses. También interviene en una expedición a Cerdeña fallida, como oficial de artillería. La caída de Robespierre le trae muchos problemas.


Cap. 3 y 4 Contratiempos de N. Falla una expedición militar a Corcega y lo nombran para participar en la represión de La Vendee, lo que a él no le interesa ya que eso no da prestigio. En París trata de negociar un mejor destino y es postergado hasta que una revuelta popular contra el Directorio le da la oportunidad. Al ser llamado para reprimirla lo hace con dureza, a cañonazos (200 muertos y el doble de heridos). El Directorio rapidamente lo considera su salvador y lo eleva en la jerarquía militar haciéndolo dirigir el ejército interno. Poco después y frente al estancamiento de la guerra en Italia es nombrado como comandante y se gana la autorización para hacer allí lo que le de la gana contra los Piamonteses y austríacos. El autor pasa revista al estado de la milicia inglesa, lamentable pero con visos a mejorar, la austríaca, con conceptos y jefes muy anticuados, y la de otros países contrarios a Francia, como España y Nápoles, ejércitos pobres y muy mal dirigidos.

Cap. 6 (#112) La Conquista del Piamonte. N coge el ejército de Italia en situación desastrosa tanto materialmente como moral (a punto de amotinamiento). Lo reorganiza rapidamente y planea un ataque para dividr a los piamonteses (con sede en Turin) de los austríacos (con sede en Mantua). Hay dos mapas que muestran la campaña gral de Italia, y la primera contra los piamonteses. Primero atacan los austríacos tomándolo por sorpresa, pero se rehace y contrataca según sus planes; se generan situaciones muy peligrosas para los franceses que no van a más debido a la pasividad y falta de comunicación de sus enemigos. Derrota a los piamonteses y éstos piden el armisticio.

Cap. 8 y 9 Prosigue la campaña en Italia. N. derrota a los austríacos en sus ofensivas para liberar el asedio francés de Mantua. Sus desharrapadas tropas vecen a los poderosos y bien alimentados austríacos, tanto por su mayor combatividad como por la dirección de N. Éste no recibe los refuerzos que demanda al Directorio, que en un momento pretende desplazarlo del mando del ejército; pero N. se niega y el Directorio lo confirma.

Cap. 12 Concluye la campaña de Italia (1796-1797). N. triunfa gracias a su ejército, que supo ganarse totalmente, junto con su energía y velocidad para atacar en lugares inesperados con el máximo de concentración de fuerzas disponibles. Los generales austríacos estuvieron muy por debajo de N. Movimientos complejos descoordinados, gran lentitud de movimientos y el gran error de prestar atencion excesiva al sitio de Mantua, en vez de perseguir y acorralar al desharrapado ejército francés en campo abierto. N. supo, tamibén, jugar la carta diplomática con los austríacos, ofreciendo suspender las operaciones cuando éstas ya le resultaban imposibles de realizar con posibilidades de éxito. Este engaño le salió bien y lo salvó de una situación muy delicada, demasiado lejos de sus fuentes de abastecimiento en Francia.

Parte 3ª, Cap. 13 La forma de N. de hacer la guerra: rapidez en los desplazamientos y concentración en un punto a fin de romper el equilibrio enemigo. Importancia de la velocidad. Las tropas deben estar "reunidas" antes de la batalla y "concentradas" durante. Sus ejércitos eran capaces de desplagarse en amplios frentes que impedían al enemigo calcular por donde iba a realizarse el ataque principal. La gran movilidad de las tropas le permitían ahorrar días de marcha y sorprender al enemigo que lo esperaba mucho más tarde. Otra cosa que N. consideraba vital era la unidad de mando: es preferible un mal general en el campo de batalla que dos buenos generales. También daba mucha importancia al engaño y a las maniobras de diversión para ocultar sus propósitos al enemigo. La caballería ligera iba siempre por delante de sus tropas para ocultarlas y para eliminar a los grupos de espías que pudiera haber.

Cap. 15 Capítulo dedicado a analizar la estrategia de N. en las grandes batallas; los presupuestos que estableció para sus operaciones (ej: objetivos definidos, conservar las comunicaciones expeditas, golpear al ejército principal...) y sus principales maniobras de combate, que son tres: El ataque de flanqueo, por líneas interiores, el ataque en cuña, y la penetración estratégica (los nombres exactos verlos en el libro). El 1º buscaba atacar siempre o por los flancos o por detrás al enemigo, dejando una fuerza al frente para fijarlo. El efecto de sorpresa y desmoralización era muy tenido en cuenta. El 2º, utilizado cuando las fuerzas eran superiores, buscaba dividir los ejércitos antagonistas, distrayendo al principal y atacando al más débil; una vez derrotado éste, todas las tropas disponibles iban por el más fuerte. El 3º, usado cuando el enemigo se desplegaba en un frente muy largo, en forma de cordón, consistía en romper la línea y penetrar en profundidad para hacerse con una ciudad importante y utilizarla como base para futuras operaciones. En la práctica N. combinaba las tres operaciones ya que su flexibilidad se orientaba a generar duda por dónde, cuándo y con qué fuerzas iba a atacar, y si el ataque era en sí mismo el principal o sólo una maniobra de diversión. Para cumplir estos planes era muy necesario conocer donde estaba el enemigo y por ello utilizaba el espionaje y la observación de pequeñas fuerzas desplegadas en campo contrario.

Cap. 16 Táctica. N. no le agradaban las batallas frontales, rígidamente formales, tal como las conoció el siglo XVIII, con dos ejércitos que se fusilaban recíprocamente hasta que uno de ellos abandonaba. Prefería los movimientos de flanqueo, los ataques flexibles y en general toda posición que ahorrara víctimas inútiles, aunque no rehuía los ataques frontales con gran mortandad si consideraba que era necesario. Considera muy importante el uso táctico de la artillería, cañones pesados y ligeros montados, para aniquilar zonas donde el enemigo estuviera muy concentrado. No bien localizaba al enemigo trataba de establecer combate para fijarlo al terreno, y luego flanquearlo, cañonear sus posiciones vitales y una vez desmoralizado y en fuga, perseguirlo hasta aniquilarlo. Sus técnicas las aprendió de los libros y el intenso estudio en sus primeros años. Luego la experiencia puso lo suyo.

Cap. 17 Se describe la batalla "modelo" naopoleónica, con sus diferentes etapas de desarrollo. El uso del "cuerpo de ejército" como miniejército completo (infantería, caballería y artillería propia). Un ejército en miniatura capaz de fijar al enemigo o de mantener su ataque el tiempo necesario para que lleguen los refuerzos (que nunca andaban muy lejos, uno o dos días de marcha rápida). El despliegue de avance de N. abarcaba un ancho espacio, de tal manera que los ejércitos pudieran vivir de la rapiña sobre el terreno, y a la vez con capacidad de reunirse cuando N. lo deseara, en torno al enemigo localizado /me recuerda a la marabunta que avanza en un amplio frente y se reúne para atacar una pieza mayor/. Siempre utilizando maniiobras de flanqueo para atacar por el costado o por detrás, o en las zonas "bisagra" es decir la frontera entre dos ejércitos. /Los avances napoleónicos son el antecedente de la blitkrieg/