domingo, 5 de octubre de 2008

J. Fest. Hitler. Una biografía

*Fest(2002) Joachim Fest "Hitler. Una biografía" Planeta marzo 2005 pp.1233 Tit.Orig: Hitler, Econ Ullstein List Verlag GmbH & Co.

Prólogo a la nueva edición:

(10) Hitler fué el niño mimado de su época.
(15) Dado que Hitler siempre estaba dispuesto a la guerra podía y debía tener éxito durante mucho tiempo..."pero era el tipo de éxito al que se apuntan los suicidas".

Consideracion Previa: Hitler y la grandeza histórica

La figura de H. no se puede disolver en un análisis de estructuras sociales y fuerzas determinantes. Su personalidad influyó a fondo en los hechos de su tiempo. H. contradice la tesis de que "la revolución devora a sus hijos"; él recorre todas las etapas, desde el inicio hasta el final absoluto. Su personalidad no es llamativa en si mismo, fuera de su contexto, pero adquiere una fuerza tremenda cuando se lo relaciona con él. Absorbe lo que está en forma sutil en el ambiente y lo devuelve a éste centuplicado.

Hitler sigue siendo actual porque tiene que ver con nuestro pesimismo sobre los hechos históricos; pesimismo que se había desvanecido a principios del siglo XX, dónde se creía que le nivel racional alcanzado en la política era definitivo.


Fest(2002)
Joachim Fest
"El Hundimiento. Hitler y el final de Tercer Reich"
Círculo de Lectores Galaxia Gutenberg
Barcelona, 2003
Tit.Orig: Der Untergang. Hitler und das Ende des Dritten Reiches, Verlag, Berlín, 2002
pp.219

(Referencias)

#52
[El éxito de Hitler también se debió a sus enemigos. A las potencias occidentales que con Versalles dieron la puntilla a un desarrollo posterior alemán, y los de adentro que también boicotearon a la rep. de Weimar]

#53
[Ninguno de los que vivían en 1933 podían tener idea de lo que se les venía encima. Nadie pensaba que la arbitrariedad y la violencia pudiera funcionar en un país del desarrollo cultural de Alemania.] "La imaginación, ni siquiera la de los enemigos de los nuevos gobernantes, no llegaba muy lejos"

#102
[En las conversaciones que sostuvo Hitler, en sus últimos días con sus más cercanos colaboradores, afirmó cosas como que debería haber llamado a la rebelíon a los pueblos de las colonias de todo el mundo, a los egipcios e irquíes, así como a la totalidad del Oriente Próximo: "El mundo islámico esperaba ansioso nuestras victorias .... Qué fácil habría sido ponerlo en ebullición: ¡piense en nuestras posibilidades! ... ¡la vida no perdona ninguna debilidad! ... Habríamos podido hacer añicos todo aquello... Después, uno se arrepiente de haber sido tan bueno".]