sábado, 3 de mayo de 2008

Actos con conciencia y sin conciencia

MENTE Y MATERIA.
Erwin Schröringer.
TUSQUETS. Cuadernos Ínfimos. 2da.Edición

(pag.11)
(...)
No todo proceso nervioso, ni en absoluto todo proceso cerebral, van acompañados de conciencia. A muchos procesos no les pasa, aunque lógica y biológicamente se parezcan a procesos conscientes. En realidad, no son sino un conjunto de impulsos aferentes, seguidos de otros eferentes cuya significación biológica está en regular y sincronizar acciones, parte en el interior del sistema y parte a través de un entorno cambiante.

Tenemos, en primer lugar, los actos reflejos en los ganglios vertebrales y en las regiones del sistema nervioso que éstos controlan. Pero también existen (y aquí nos detendremos a hacer nuestro análisis) muchos procesos reflexivos que sí pasan por el cerebro, pero que de ningún modo caen en la conciencia o que apenas lo hace. Así pues, la distinción no es nítida en el último caso; EXISTEN GRADOS IINTERMEDIOS ENTRE LOS PURAMENTE CONSCIENTES Y LOS TOTALMENTE INSCONSCIENTES. Las características distintivas que buscamos no deben ser demasiado difíciles de encontrar si observamos y estudiamos algunos rpocesos representativos, fisiológicamente muy similares, que tienen lugar en el interior de nuestro propio cuerpo.

En mi opinión, la clave debe encontrarse en los bien conocidos hechos siguientes. Cualquier serie de acontecimientos, en la que intervenimos con sensaciones, percepciones y quizá con acciones, se ESCAPA GRADUALMENTE DEL DOMINIO DE LA CONCIENCIA SI SE REPITE DE IGUAL MODO Y CON MUCHA FRECUENCIA. Pero salta inmediatamente a la region consciente si EL ACONTECIMIENTO O LAS CONDICIONES AMBIENTALES EXPERIMENTAN ALGUNA VARIACION con respecto a todas las incidencias previas.

En principio, sólo estas modificaciones o diferencias entran en la esfera consciente que distingue la nueva incidencia de las anteriores, y suele requerir por ello "nuevas consideraciones". Todos podemos ofrecer docenas de ejemplos extraídos de la experiencia personal, por lo que, de momento, renunciaré a citar alguno.

Esta fuga gradual de la conciencia es de capital importancia para la estructura global de nuestra vida mental, fundamentada en el proceso de adquirir experiencia por repetición, un proceso que Richard Semon generalizara mediante el concepto de Mneme y sobre el que luego hablaremos.


UNA EXPERIENCIA UNICA QUE NO SE REPITE ES BIOLOGICAMENTE IRRELEVANTE. El valor biológico reside únicamente en aprender una reacción adecuada a una situación que se presenta una y otra vez, en muchos casos periódicamente, y que requiere siempre la misma respuesta, si el organismo pretende mantenerse vivo. De nuestra propia experiencia interior sabemos, pues, lo siguiente: un nuevo elemento surge en nuestra mente tras las primeras repeticiones. "Lo ya visto" o lo "notal", segun Richard Arenasius.

Con las frecuentes repeticiones la cadena de acontecimientos se hace cada vez más rutinaria y menos interesante; las respuestas se hacen cada vez más fiables a medida que escapan a la conciencia. El niño recita su poema, o toca una sonata al piano, casi dormido. (...)

Así, de una forma ininventariable, se almacenan las diferencias, las variantes de respuesta, las bifurcaciones, etc., pero en el dominio de la conciencia sólo permanecen las más recientes, aquéllas respecto a las que la sustancia viva todavía está en fase de aprender o practicar. Se puede decir, metafóricamente, que la conciencia es el tutor que supervisa la educación de la materia viva, pero que libera a su discípulo de aquellas tareas para las que ya está suficentemente entrenado. Pero quiero subrayar, con tinta roja y por triplicado, que me refiero a ello sólo como metáfora.

El hecho es simplemente así, las situaciones nuevas y las nuevas respuestas se incorporan rápidamente a la conciencia, lo que ya no sucede con las antiguas o bien experimentadas.

Cientos y cientos de manipulaciones y logros de la vida cotidiana tuvieron que ser aprendidos un dia con gran cuidado y esmerada atención (...).

Esta cuestión bien conocida de la ontogenia de nuestra vida mental, vierte, en mi opinión, cierta luz sobre la filogenia de los procesos nerviosos inconscientes, tales como los latidos del corazón o los movimientos peristálticos de los intestinos. (...) Tambien aquí encontramos procesos intermedios, como la respiración...

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Nota 1: E.S (Viena 1887-?). Premio Nobel de Fisica en 1933. Dedicó su vida a trabafjar en Física atómica, física del estado sólido y Mecánica estadística.

Nota 2: las mayúsculas son mías para subrayar algo que me interesa. La separación en párrafos no responde al original (donde son mucho más largos); los puntos suspensivos (...) indican un fragmento que no se copia.