miércoles, 14 de mayo de 2008

El individualismo del escritor

Date: Mon, 05 Feb 2001 22:00:16 -0500
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Hola, Luis:

Lo que dices sobre mi artículo y el uso de la lógica puede ser cierto en parte (en otra, es muy discutible), pero no me detengo en eso. Y quiero aprovechar, de paso, para comentarte qué pienso de algunas cosas aledañas. Prefiero no entrar en lógicas ni procedimientos pensados porque donde lo humano, lo vital, está de por medio, creo que el razonamiento no siempre compensa. Recuerdo una frase "económicamente" cierta de un famoso candidato político de mi país: «Este es un país rico pobremente administrado». ¿Y? ¿Qué resuelve su planteamiento? ¿Eso acabaría con la gran miseria de República Dominicana? El juego de la razón, que tanto se ha remarcado en este largo período (casi extinto) del Renacimiento, creo que no se sostiene por sí mismo. De hecho, los salones de Europa desaparecieron desde hace mucho tiempo. Nos hemos acostumbrado tanto a darle valor al razonamiento, que a menudo olvidamos que todo lo que se piensa carece de importancia si no ayuda a que la sociedad sea mejor. La lógica, la cibernética, la química... si no están encaminadas a la superación del hombre (es decir, no a los hombres de un nivel cultural o económico determinado, sino a la especie) serán bichos raros. [Si quieres, eso lo digo yo, y asumo personalmente el riesgo].

Fíjate un detalle. Una de las cosas que se le critica al mundo actual es que nos hemos vuelto muy individuales. Eso, por lado, yo no lo veo ni bien ni mal; pero al ser un hecho cierto, una condición previamente dada, creo que, por un lado, supone que somos "individualmente" responsables de nuestra actitud en el mundo. O sea, ya no es la Inquisición, ni la Revolución, ni el Partido, los responsables de mi actuación, sino Yo-Mismo. Al menos, en gran medida. Si de algo sirve este individualismo actual, pienso que es para que afrontemos desde un punto de vista personal los vicios y las virtudes. Por eso no me refiero en mi artículo a que el periodismo es de equis forma: hablé de fulano, que es periodista y que fue quien "personalmente" hizo una movida dentro del esquema social. No hablé de los pobres: traté sobre una familia concreta, de tres miembros, que estaban en una situación concreta. Como persona -y eso lo hago también como escritor (algo que nunca estará por encima de mi responsabilidad como persona)- he asumido que debo responder personalmente sobre mi visión del mundo. Hacer las cosas que entiendo que debo hacer, independientemente de que el grupo o el tiempo supongan un sistema de valoración determinada. Kierkegaard, en el siglo XIX, hablaba de que nuestra salvación está en eliminar la especie y retomar al individuo. Aunque él hablaba en términos neumáticos, yo he extendido esa propuesta al plano estético (o sea, al del aparato sensible y todo lo que a partir de él se construye), porque pienso que es una clave para que la individualidad actual no nos vuelva seres más miserables de lo que somos, para que nuestro deber personal y hacia la especie no se desvanezca en la nadería.

¿Y a qué viene toda esta parrafada de la reivindicación del individuo?, a lo mejor pensarás. Pues simplemente para comentarte -'comentarte', pues en verdad no tengo que explicar ni justificar nada- por qué yo no puedo ver algo que juzgo mal -I'm sorry: yo no puedo juzgar lo bueno o lo malo sino a partir de mi experiencia, de la que he aprehendido-y quedarme cruzado de brazos. No puedo darme el lujo de ver una situación de grave injusticia y quedarme en el mero análisis como un intelectual de aire acondicionado y perderme en abstracciones; no porque no pueda saber cómo, si no porque hay momentos en los que simplemente eso pasa a planos inferiores. [Recuerdo que los legisladores de El Salvador, cuando discutían sobre la erogación de fondos de emergencia para las víctimas del pasado terremoto, hicieron una pausa de días en la sesión, por cuestión de procedimiento parlamentario, mientras en las calles la gente pedía a gritos algo de ayuda]. Por eso, en mi responsabilidad personal ante un hecho de tal naturaleza, yo asumo la posición que "personalmente" entiendo debo tomar. Tú podrías preguntarte, en concreto, como ya hiciste en el primer mensaje: ¿Pero qué haces tú? Lamentablemente, como la respuesta invitaría a la publicación de mi vicio o mi virtud, eso me lo callo. La parte que debió conocerse de mi posición sobre el asunto, ya ha sido publicada. Por desdicha, los seres humanos somos tan egoístas, que nos ahorramos los gestos que no sean para el beneficio individual.

Te prometo que leeré tus cuentos y que, si me nace alguna idea o punto de vista interesante a partir de la lectura, te escribiré un comentario. Si no, me quedaré con la buena experiencia de haberlos leído. Una última cosa, ya que te gusta el aparato del conocimiento: te sugiero que leas, o releas, los dichos y refranes populares a partir de la figura del sentido común, esa figura que tantas veces coincide con, o da arranque a, grandes proyectos científicos. [Por ejemplo, si te detienes a pensar sólo un poquito, verás que efectivamente el mundo sí se está acabando -grande es el deterioro in crescendo de sus recursos naturales- y que quienes lo están acabando no son los habitantes de Marte ni los lagartos ni los maremotos, sino los seres humanos. En ese aforismo -que se sostiene por sí mismo- mi mamá tiene absoluta razón.]

Pedro Antonio Valdez