sábado, 26 de abril de 2008

Internet y la violencia

Mensaje de Miguel Ángel Gallardo al buscador Olé!, enviado también a la lista de distribución de APEDANICA.

Estimados amigos de OLE:
Quiero agradeceros vuestro comunicado. Envié copia a la lista de distribución de la asociación APEDANICA, de la que tenéis todos los detalles en:
http://www.cita.es/apedanica/estatutos.htm

Soy criminólogo y vocal para las relaciones internacionales de la Asociación Española de Criminólogos (http://www.cita.es/AEC/index.htm), pero a título exclusivamente personal, y con toda cordialidad, he de deciros que tengo algunas dudas sobre vuestro comunicado, en la más completa seguridad de la nobleza y generosidad de vuestra intención. Supongo que habréis dado gran difusión a vuestro comunicado. Si no os parece mal, a mí también me gustaría darla a mi respuesta.

Quiero ser muy prudente, y pido vuestra comprensión para no sacar de contexto ni llevar más allá de donde yo quiero que estén mis palabras. Es un tema muy sensible por el que todo el mundo puede no sólo discutir, sino irritarse. Pero tampoco quiero dejar de decir lo siguiente:

Si las conversaciones de Argel hubieran tenido algún éxito, la paz en el País Vasco se hubiera logrado mucho antes que en Irlanda del Norte o en Palestina. Con ello, lo que quiero decir es que, y sólo es que, negociadores "nuestros" como Luis Roldán o Rafael Vera eran, y son, manifiestamente mejorables, aunque ahora sea prácticamente imposible una negociación como la de Argel. Lo que tal vez no sea tan difícil es dejar abierta la vía de la palabra en Internet para que dejen de matar. Los mensajes de correo electrónico no matan, y quiero creer que pueden llegar a terminar con la violencia, sobre todo cuando ésta se organiza a través de Internet. Es decir, que si hay algo en esos Webs que incite a la violencia, o que pueda ayudar a evitarla, eso es lo que debe de comunicarse por la vía más eficaz. Yo me presto a ello, y creo saber cómo hacerlo.

Por otra parte, los que vivimos buena parte de nuestra vida en Internet debemos hacer un esfuerzo de tolerancia incluso mayor que el de jueces, fiscales y policías. A mí, por ejemplo, no me gusta nada de EGIN. A veces lo he leído para tratar de comprender el fenómeno. Y lo que comprendo es que si hay que soportar EGIN y lo que representa, hay que aguantarse también con las páginas que pongan en Internet. Cualquier esfuerzo por suprimirlas sólo les da publicidad gratuita y carga de falaces razones, sobre todo fuera de España.

Hace mucho tiempo que estudio conflictos en Internet. Os sorprendería saber de cuándo datan los primeros mensajes que envié, recibí y observé sobre estos temas. Con ello no creo que tenga más razón que nadie, ni que la sociedad me deba nada, pero yo sí que creo que debo a la Paz el siguiente razonamiento:

Es fácil, muy fácil, el enviar mensajes a los postmasters y webmasters de quienes representan lo más inaceptable de la condición humana. Incluso no es demasiado complejo programar un robot que sature cualquier buzón.

Lo difícil es contenerse y buscar la Paz, o al menos, la convivencia no violenta, también utilizando Internet, aunque no sepamos muy bien cómo.

Y algo más difícil aún es, en pocas palabras, cuidar y alimentar las buenas ideas y recuperar a los que las tienen perversas en mentes pertubadas.

Sobre vustro comunicado, aprovechando, repito, la nobleza y generosidad de vuestra intención, yo os pediría que consideraseis dos cosas:1° La vigilancia de cualquier página, link o sutil relación que pueda ser útil a la policía, y sobre todo, a los jueces. No soy partidario de que los funcionarios pasen mucho tiempo navegando, pero sí de que comprueben y persigan las evidencias que discretamente se les proporcionen.

2° La utilización de cualquier resquicio por el que pueda hacerse la Paz en el futuro. Por ejemplo, yo quisiera tener las claves públicas del PGP que estoy seguro de que utilizan los "refugiados" en Bélgica y Santo Domingo. Puede que los que ordenan disparar no puedan o no quieran oír a los millones de manifestantes de estos últimos días, y sí que lean con atención lo que reciban cifrado sólo para ellos en la dirección electrónica correcta. Algunos cómplices suyos en prisión, e incluso algunos familiares, ya les están diciendo bastantes cosas que yo mismo quisiera transcribirles dónde y cómo mejor les llegue. He analizado mucho el PGP, pero sólo he querido, o he deseado romperlo de verdad cuando he sabido que lo utilizan presuntos asesinos. Lo cierto es que nadie ha publicado un criptoanálisis general del PGP, y no sería mala idea el utilizarlo para iniciar algunos contactos (NO NEGOCIACIONES), con quien lo utilice para firmar algo que haga suponer que en su cabeza pueda estallar algún día la Paz.

Pido disculpas si alguien esperaba que dijera otras cosas, o si pudiera interpretarse que mi actitud es ambigua. A veces la Paz también necesita combatientes y criptólogos. Yo quisiera poder serlo, con el apoyo de quienes, con más dolor aún que yo, no dejan que el odio les consuma, y son capaces de mayores sacrificios para que nadie vuelva a morir como tanto estamos lamentando.

Ing. Miguel Angel Gallardo, http://www.cita.es actualizado a 15/6/97 COOPERACION INTERNACIONAL EN TECNOLOGIAS AVANZADAS, (C.I.T.A.) SL Promoción y liderazgo del IBEROEKA 116