martes, 29 de abril de 2008

Superar el pensamiento basado en la discusión

YO TENGO RAZON; TU ESTAS EQUIVOCADO.
Edward De Bono.
Ediciones B. (1992) (pag.9)
-----------------------------------

¿En qué ha de fundarse el Neorrenacimiento?

El último Renacimiento se fundó claramente en el redescubrimiento de los antiguos hábitos griegos de pensamiento (alrededor del 400 a. de C.), de la lógica, la razón, la discusión, la verdad y la importancia del hombre. Antes del último Renacimiento, los hábitos de pensamiento del mundo occidental se derivaban enteramente del dogma y la teología. Los mapas del mundo tenían que mostrar grandes masas de tierra con Jerusalén en el centro exacto; no porque la experiencia de los navegantes hubiese sugerido tal disposición, sino porque así lo estipulaba el dogma.

"Yo tengo razón; tú estas equivocado" es una cristalización abreviada de los hábitos de pensamiento que formaron el último Renacimiento y fueron después más desarrollados por él. *LA BUSQUEDA DE LA VERDAD -como distinta del dogma- TENIA QUE HACERSE A TRAVES DE LA DENUNCIA DE LA FALSEDAD POR MEDIO DE LA ARGUMENTACION, LA RAZON Y LA LOGICA*.

Esta razón, no el dogma, tenía que decidir lo que era cierto y lo que estaba equivocado. De esta manera se desarrollaron los hábitos de pensar que tanto nos han servido en ciertos cambios. Puede decirse que la aplicación legalista de principios a través del uso de la argumentación o la razón es la base de la civilización que conocemos. Las cuestiones técnicas han progresado hasta el punto de que podemos enviar hombres a la Luna (...)

¿Es posible que estos excelentes hábitos de pensamiento sean un tanto limitados e inadecuados? Si bien hemos hechos tantos progresos en cuestiones técnicas, hemos progresado menos en asuntos humanos. Nuestros hábitos de enfrentamiento armado son tan primitivos como siempre, aunque las armas que empleamos se han perfeccionado (...)

¿Es posible que estos hábitos de pensamiento sean, en algunos aspectos, incluso peligrosos? ¿Es posible que hayan alcanzado su límite, que sean incapaces de resolver los problemas con que nos enfrentamos, que impidan ulteriores progresos? ¿Es posible que haya llegado el momento de mejorarlos? Y si es así, ¿en que han de fundarse los nuevos hábitos de pensamiento?

Los flamantes hábitos de pensamiento del Neorrenacimiento tienen que cimentarse en la más fundamental de todas las bases, más fundamental que el juego de palabras filosófico o los sistemas de creencias. Tienen que basarse directamente en *COMO FUNCIONA EL CEREBRO HUMANO Y, en particular, EN COMO éSTE CREA LA

PERCEPCION*.

Por primera vez en la historia, podemos tener una idea de cómo está organizado el cerebro para construir la mente. Podemos no conocer los detalles, pero sabemos lo bastante del sistema de comportamiento en general para revisar nuestros hábitos de pensamiento tradicionales y ser capaces de desarrollar otros nuevos. Podemos llegar a ver cómo los hábitos de pensamiento del último Renacimiento recalcaban algunos de los peores hábitos de la mente. Podemos llegar a ver *POR QUé LOS SISTEMAS DE PENSAMIENTO Y DE LENGUAJE QUE DESARROLLAMOS Y VALORAMOS AHORA TANTO SON BUENOS PARA LA LOGICA PERO MALOS PARA LA PERCEPCION*.

Podemos ver cómo aquel fracaso en lo tocante a la percepción da origen a las insuficiencias y peligros de nuestro pensamiento actual. Podemos ver cómo fueron aquellos hábitos la causa de muchas desdichas humanas en el pasado y por qué no son adecuados para los pasos constructivos que serán necesarios para el futuro.

*YO TENGO RAZON; TU ESTAS EQUIVOCADO* condensa la esencia de nuestros hábitos de pensamiento tradicionales que fueron implantados por el último Renacimiento.

Aquí encontramos la "argumentación", * QUE ES LA BASE DE NUESTRA BUSQUEDA DE LA VERDAD Y LA BASE DE NUESTRO SISTEMA DE OPOSICIÓN DE CONCEPTOS EN LA CIENCIA, EL DERECHO Y LA POLITICA*. Aquí tenemos la incompatibilidad mutuamente exclusiva que es la esencia misma de nuestra lógica. *CADA PARTE NO PUEDE TENER RAZON Y ESTAR EQUIVOCADA AL MISMO TIEMPO*.

La esencia de la lógica es identidad y contradicción. En el lenguaje creamos deliberadamente categorías mutuamente exclusivas, tales como acertado/equivocado y amigo/enemigo, con el fin de practicar esta lógica de contradicción. Sin embargo, hay culturas -como mostraré en este libro- que no ven contradicción en una persona que es amiga y enemiga al mismo tiempo.

El último Renacimiento resucitó y pulió los métodos de Sócrates y de los otros pensadores de la edad de oro de la filosofía griega (...). Es una notable paradoja que la resurrección del pensamiento argumentativo griego en el último Renacimiento sirviese para un doble fin. De una parte, los pensadores humanistas emplearon el sistema de la lógica y de la razón para atacar los dogmas que sofocaban a la sociedad. De otra, los pensadores de la Iglesia, guiados por el genio de Tomás de Aquino, desarrollaron el mismo argumento lógico como una manera poderosa de vencer las numerosas herejías que surgian continuamente.

Para el fin de derrotar la herejía, el sistema era sumamente eficaz, porque el pensador podía partir de conceptos comúnmente aceptados (axiomas), tales como la omnipotencia de Dios, para sacar de ellos consecuencias lógicas. Los mismos métodos eran empleados para ir de los reconocidos principios de justicia a la regulación y el juicio de la conducta humana. Este sistema de principio, lógica y argumento es la base de nuestro muy utilizado -y a menudo beneficioso- pensamiento legalista. Donde falla es en la presunción de que las percepciones y los valores son comunes, universales, permanentes o incluso generalmente aceptados.

Este tipo de pensamiento argumental y lógico se convirtió en norma en los seminarios, universidades y escuelas. Esto fue porque tales establecimientos estaban en gran parte dirigidos por la Iglesia en aquellos tiempos y, también, porque los librepensadores humanistas se valían de los mismos métodos. La paradoja es que tanto los pensadores de la Iglesia como los ajenos a ella (humanistas) daban el mismo valor a los métodos. Tal vez no sea esto tan sorprendente, dado que los nuevos métodos representaban un adelanto evidente en relación con los hábitos de pensar existentes.

*CRUCIAL PARA ESTE TIPO DE PENSAMIENTO ES LA NOCION SUBYACENTE DE VERDAD*. Por medio del argumento, que coloca las cuestiones en una posición contradictoria, se puede demostrar que algo es falso. Cuando algo no lo es completamente, hay que pulirlo mediante el ejercicio hábil del pensamiento crítico, con el fin de extraer lo que contiene de verdad.

Así surgió la *PREEMINENCIA DEL PENSAMIENTO CRITICO* como la forma más alta de pensamiento civilizado y como defensa de la propia civilización. Toda intrusión debía ser sometida a un intenso escrutinio y a una severa crítica dentro de las estructuras existentes, ya que se presumía que éstas eran eternas.

Aquel pensamiento crítico, tan estimado en nuestra civilización, ha tenido algunas desafortunadas consecuencias. *EL PENSAMIENTO CRITICO CARECE DE LOS ELEMENTOS PRODUCTORES, GENERADORES Y CREATIVOS QUE SON TAN NECESARIOS PARA ABORDAR LOS PROBLEMAS Y HALLAR LA MANERA DE SEGUIR ADELANTE*. Una gran proporción de los políticos son abogados y están solamente acostumbrados a esta manera de pensar.

*¿ES UNA BUENA MANERA DE PENSAR LA QUE ESTA LIBRE DE ERRORES?* ¿Es un buen conductor el que no puede equivocarse nunca? Si se quiere evitar todo error al conducir un automovil la mejor estrategia sería dejar el coche en el garaje. Como en el pensamiento crítico, el evitar errores de conducción presupone los aspectos generadores, productores y creativos del pensamiento. Estos elementos son esenciales para el progreso de la sociedad (...)

(...) La defensa más poderosa del valor de la argumentación como método de pensamiento es que fomenta la exploración motivada del tema.

Sin la gratificación personal de la argumentación (ganar/perder, agresión, ingenio, tanteo), podría haber poca motivación para explorar un tema.

Esta justificación tiene valor, salvo que, *MAS ALLA DE CIERTO NIVEL DE MOTIVACION, LA EXPLORACION REAL DEL TEMA EMPIEZA A SUFRIR*; el argumento se convierte en demostración del propio punto de vista, en puntuación y en jactancia. Nadie va a llamar la atención sobre cuestiones que podrían beneficiar al adversario en el debate, aunque estas cuestiones pudieran ampliar en gran manera la exploración del tema.