sábado, 19 de abril de 2008

Educación primaria en España

De 'El país' de hoy:

El 72% de los alumnos de 11 años comete faltas en un texto de 10 líneas. Según los datos del estudio «Evaluación de la educación primaria»

PEDRO SIMON

MADRID.- Pokémon ha dado un golpe de Estado y ya no hay quien abra el cuento de Caperucita. Aviso aguafiestas ante el empacho de juguetes que se avecina: el 72% de los alumnos españoles de 11 años comete faltas de ortografía en un texto de cinco a 10 renglones de extensión. Carbón a espuertas. El dato es uno de los más llamativos del estudio Evaluación de la educación primaria 1999 (elaborado por el Instituto Nacional de Calidad y Evaluación, INCE, dependiente del Ministerio de Educación y Cultura), recién salido de la sala de máquinas de la Admistración.

La muestra de este macrotrabajo la conforman 10.743 estudiantes de sexto curso de Primaria, 562 centros públicos y privados, 9.895 familias, 542 equipos directivos y 1.264 coordinadores de ciclo. El informe le toma la temperatura a la salud de la Lengua a la edad temprana de la enseñanza obligatoria. El diagnóstico: a guardar reposo, necesita mejorar.

A los alumnos se les plantearon diversos cuestionarios, redacciones de texto y pruebas en las que tenían que conectar unas frases con otras y darles un contenido lineal y lógico.

Un ejemplo: «Enlaza estas cuatro frases independientes formando un único párrafo: 1. Andrés era un muchacho atrevido. 2. Andrés nació en un pueblo de Badajoz. 3. A Andrés le gustaba introducirse en cuevas profundas. 4. Un día Andrés tuvo problemas en la cueva que tenía un agujero muy hondo». (El 53% de los estudiantes no acertó a resolver lo que se les pedía: el 37% no enlazó bien las frases y el 16% ni siquiera lo intentó).

Otro ejemplo: «Sustituye la palabra "cosa" por otra de mayor precisión [aparato, objeto, un tubo o lentes] en la siguiente frase: El telescopio es (una "cosa") que sirve para ver mejor (...)». (Sólo el 35% puso la palabra correcta: aparato).

Pobreza léxica

En líneas generales, constata el trabajo, «la mitad de los alumnos fueron capaces de redactar textos inteligibles, coherentes y cohesionados, esto es, textos que se pueden leer y comprender».

La pobreza léxica nos atenaza ya al concluir la primera etapa de nuestra escolarización. En sexto curso de Primaria, únicamente el 16% del alumnado muestra un vocabulario rico y variado. El 55% maneja uno ramplón, calificado de «básico» en el informe del INCE. El 29% evidencia un vocabulario «pobre».

Las diferencias por sexos quedan patentes en el trabajo. Ellas caminan por delante de ellos en el sendero de las letras. Es mayor el porcentaje de alumnas que logra unir adecuadamente tres y cuatro frases. Mientras, es superior la proporción de chicos que no supo unir adecuadamente ninguna frase (48% de niños frente a 39% de niñas).

La Evaluación de la educación primaria 1999 revela que sólo el 28% de los alumnos de esta edad escribe sin faltas de ortografía en un texto cinco a 10 renglones de extensión. Con una o dos faltas, aparece el 44%. De tres a cinco, el 22%. Con seis o más, el 6% de los estudiantes.

En el terreno de las faltas de acentuación, sólo el 9% sale limpio de la minirredacción de la prueba. Por lo general, el porcentaje de alumnos que no comete errores de uno u otro tipo es levemente superior en los centros privados que en los públicos.

En la remesa caliente que el Ministerio de Educación acaba de sacar del horno de los datos, se pone también la lupa sobre el inglés, 10.561 alumnos encuestados. Un 66,9% manifiesta que le «importa mucho» ir bien en el idioma y un 22,1% que le «importa bastante». ¿Está cubriendo el Gobierno semejante preocupación? El 51,2% confiesa que acude a clases en una academia. El 35,5% se aferra a un profesor particular.

Date: Tue, 19 Dec 2000 18:27:43 +0100