jueves, 10 de abril de 2008

buda viviente

El Dalai Lama rechaza la entronización de un nuevo «buda viviente» auspiciada por China.
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martes 18 de enero de 2000

NUEVA DELHI / PEKIN. Afp, Dpa, Efe

El Dalai Lama, máxima jerarquía del budismo tibetano, no reconoce al nuevo «duda viviente» cuya entronización fue anunciada por China, según indicó este lunes el Gobierno tibetano en exilio en India, acusando a Pekín de realizar un «ejercicio político inútil». «El procedimiento del sistema de reencarnación no ha sido seguido en este caso», según el ministro de Asuntos Religiosos y Culturales.

Ap El niño reconocido como VI Reting Lama, es felicitado por un funcionario del Gobierno chino en el monasterio de Jokhang (Tíbet)

China anunció el domingo que un niño de 2 años fue entronizado en Lhasa como reencarnación de una importante figura religiosa tibetana fallecida en 1997, el Reting Rinpoché. El nuevo monje, descubierto tras una búsqueda entre 670 niños, sería el encargado de la Regencia tras la muerte del Dalai Lama.

NOMBRAMIENTO POLÍTICO

El ministro tibetano, Tashi Wangdi, añadió que se trataba de un «nombramiento político... Si alguien es nombrado políticamente, no ejercerá ninguna influencia sobre el pueblo porque éste no lo aceptará. Es un ejercicio inútil». «La elección de una reencarnación debe efectuarse con la aprobación final de lamas de alto rango y en el caso de lamas importantes como éste, por Su Santidad, el Dalai Lama», explicó Wandgi.

Según la agencia oficial china, Xinhua, el nuevo Reting Rinpoché, Soinam Puncog, nació en la región de Lhari (al norte de Lhasa) el 13 de octubre de 1997. La ceremonia de entronización, que se desarrolló en el templo de Johkang en Lhasa, en presencia de las principales autoridades de la región autónoma del Tibet, se produce cuando el XVII Gyalwa Karmapa, única autoridad lamaísta reconocida a la vez por Pekín y por el Dalai Lama, se encuentra en la India esperando obtener el asilo político. Precísamente ayer, el ministro de Defensa indio George Fernandes, dijo que el Karmapa puede quedarse en la India, ya que «no existe ningún inconveniente legal».

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martes 18 de enero de 2000
Descaradas maniobras políticas para controlar el lamaísmo

MADRID. Fernando Pastrano


La reciente huida a la India del XVII Gyalwa Karmapa, la tercera autoridad en la jerarquía tibetana, ha prendido la mecha. El nombramiento del VII Reting Rinpoché ha hecho prender la pólvora. Una abierta guerra político-religiosa entre Pekín y Lhasa ha estallado.

Tras cincuenta años de invasión, Pekín ha comprendido que es inútil prohibir el budismo en el Tíbet, así que la estrategia actual no es perseguir la religión, sino controlar a sus autoridades.

La máxima figura del budismo tibetano, el Dalai Lama, se encuentra exiliado en la India desde 1950, y aunque su postura política se ha suavizado considerablemente en los últimos años, nunca ha renunciado a la libertad religiosa en su país.

La segunda autoridad lamaísta es el Panchen Lama. En enero de 1989 su décima reencarnación murió, desatándose inmediatamente la lucha por la sucesión. Los seguidores del Dalai eligieron el 14 de mayo de 1995 al niño Choekyi Nyima, como XI Panchen Lama. Seis meses después Pekín nombró a otro niño, Gyaincain Norbu, para el mismo cargo. Hoy los dos Panchen están fuertemente custodiados por los chinos, con la diferencia de que no se conoce el paradero del nombrado por el Dalai, ni tan siquiera se sabe si está vivo.

Por la misma razón (asegurarse el adoctrinamiento político de la jerarquía budista) Pekín se ha dado prisa ahora por encontrar un sucesor al Reting Rinpoché. No es que este monje ocupe un lugar jerárquico comparable al Dalai, al Panchen o al Karmapa, pero el Reting es, según la tradición, la persona designada para la Regencia cuando muere un Dalai. Así, tras la muerte en 1933 del XIII Dalai Lama, la Asamblea Nacional Tibetana nombró regente al V Reting Rinpoché. Él fué quien se encargó de educar al actual Dalai Lama desde que éste fue entronizado en 1937 con sólo dos años de edad, hasta que los soldados chinos le detuvieron en abril de 1947. Un mes después, el V Reting moría en prisión.

Su sucesor fue el siguiente instructor del Dalai, hasta que el Dalai huyó a la India, en 1959. Tras una etapa en cierto modo beligerante, que le valió la persecución durante la Revolución Cultural (1966-76), el VI Reting optó por la colaboración con China hasta que murió en 1997. Ahora Pekín le ha buscado sucesor.

JUGADA MAESTRA

Todas estas maniobras políticas no podían ser ignoradas por el Dalai Lama. En un gesto sin precedentes, el año pasado la máxima autoridad lamaísta hizo público que, haciendo uso de sus facultades canónicas, había decidido no reencarnarse en el Tíbet. Ya que «el propósito de la reencarnación es continuar el trabajo que queda sin acabar en la vida anterior», la próxima reencarnación del Dalai Lama tendrá lugar en un país que no esté controlado por China. Toda una jugada maestra a la que Pekín ha respondido con la guerra político-religiosa que ahora estalla.
Date: Tue, 18 Jan 2000 14:29:42 -0500
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Nuevo "Buda viviente" de dos años


AFP Enero 17 de 2000.-Por Elisabeth Zingg

Pekín.- Al anunciar la entronización de un nuevo "Buda viviente" de primer plano en el Tíbet, China trata de salvar su imagen tras la huida de uno de los principales dignatarios religiosos tibetanos hacia la India.

El anuncio fue efectuado el domingo en un breve despacho de la agencia oficial China Nueva, dando cuenta de la entronización el domingo de un niño de 2 años como la séptima reencarnación del Rimpotché (lama reencarnado) del monasterio de Reting, al norte de Lhassa.

Un grupo de monjes del monasterio Raiqen determinó que el escogido, de entre un grupo de mas de 700 niños, sería Soinam Puncog, nacido en el distrito Lhari del norte de Lhasa el 13 de octubre de 1997, de padre conductor y madre ama de casa.

La ceremonia de entronización del nuevo Rimpotché, cuya legitimidad es cuestionada por el Dalai Lama - el principal jefe religioso tibetano que vive en exilio en la India - se desarrolló en el templo de Johkang en Lhassa, en presencia de las principales autoridades de la ciudad y de la región autónoma de Tíbet.

China Nueva subrayó que el vicepresidente de la región autónoma había "presentado un certificado oficial del gobierno regional aprobando el Séptimo Reting", presentado como "una de las figuras más importantes del budismo tibetano". La agencia también aludió a la "tradición patriótica" de sus predecesores.

Su predecesor inmediato, el Sexto Rimpotché de Reting, fallecido en 1997, había sido una figura del Tíbet pro-comunista, lo que no le impidió ser perseguido durante la revolución cultural (1966-76).

El más famoso de los predecesores, el Quinto Rimpotché de Reting, desempeñó un papel de primer orden en el Tíbet después del fallecimiento del 13 Dalai Lama en 1933, cuando fue designado regente para administrar el país a la espera de la entronización del actual Dalai Lama en 1940.

También fue profesor del Dalai Lama, antes de ser detenido en 1947 por el gobierno tibetano por "colusión" con la China. Murió un mes más tarde en prisión, cuatro años antes de la llegada de las tropas chinas a Tíbet.

La entronización del Séptimo Reting se produce cuando el 17 Karmapa, único gran dirigente religioso tibetano reconocido tanto por Pekín como por el Dalai Lama, creó la sorpresa al llegar a India a comienzos de enero tras haber huido de China.

Esa huida dejó en incómoda situación a Pekín, donde se afirmó que salió para procurarse instrumentos de música tradicional y que formalmente no ha desertado.

Los tibetanos del exilio temen que en el futuro China -afectada por esta huida- pueda utilizar al Rimpotché de Reting para "legitimar" la opción de un sucesor para el Dalai Lama actual.

Ya antes de la entronización del domingo, el gobierno en el exilio del Dalai Lama, con sede en Dharamsala en la India, había cuestionado la legitimidad del Séptimo Rimpotché, subrayando que el Dalai Lama en ningún momento fue informado de ello y que toda reencarnación debía ser necesariamente "aprobada por él".

China contaba con el Karmapa para dar crédito a la idea de una versión "patriótica" del budismo tibetano, no vacilando en colocar en primer plano a este muchacho de 14 años para contrarrestar la influencia del Dalai Lama, denunciado como un peligroso "separatista".

El conflicto en torno a la legitimidad de los lamas llevó ya a la designación de dos panchen lama en 1995 (el segundo personaje del budismo lamaísta), uno por Pekín y el otro por el Dalai Lama.

La estrategia de Pekín con esta investidura, según los analistas, sería la de apaciguar el sentimiento separatista que pervive entre los budistas tibetanos y ganarse su favor, aunque existe la opinión de que éstos rechazarán cualquier reencarnación que no sea reconocida por el Dalai Lama.

El Ministro de Defensa de la India, George Fernandes, declaró ayer que el Karmapa Lama recibiría autorización para quedarse en Dharamsala, aunque no había solicitado asilo político en el país y agregó que la huida del joven no afecta a las relaciones con Pekín.