martes, 22 de abril de 2008

Calamares

El fascinante misterio del calamar gigante
Rafael Clemente

Los océanos cubren algo más de las tres cuartas partes del planeta, pero en cuanto a volumen representan el 90% del hábitat de los seres vivos. Nuestro desconocimiento de lo que ocurre bajo las aguas es inmenso. Nadie puede imaginar siquiera los misterios que todavía se ocultan a sólo unos pocos centenares de metros de la superficie.

Uno de los seres más fascinantes y menos conocidos es el Architeuthis Rex o calamar gigante. Protagonista de historias y leyendas que se remontan a la antigüedad, es una criatura que jamás ha sido vista viva en su medio. Tan sólo se la conoce por algunos ejemplares capturados accidentalmente en redes o por restos encontrados en el estómago de cachalotes.

Las novelas y los relatos de marinos tienden a exagerar sus dimensiones. Ningún calamar sería capaz de envolver un barco con sus tentáculos como mostraban algunas litografías del siglo pasado. Pero, pese a todo, es un animal muy grande. Se le estiman casi veinte metros de cabeza a punta de los tentáculos y puede llegar a pesar cerca de una tonelada. Algo más que suficiente para plantar cara a los cetáceos que se alimentan de él.

Pese a su apariencia primitiva, el calamar gigante es un animal de anatomía compleja. Posee tres corazones, un cerebro muy evolucionado (tratándose de un invertebrado), dos ojos del tamaño de platos soperos y sus células nerviosas exhiben los axones de mayor longitud conocida en el reino animal: más de un metro. Como todos sus congéneres, se desplaza por reacción, expulsando un chorro de agua a presión. No se sabe con exactitud si está dotado con tinta, pero probablemente no es así puesto que vive a unas profundidades donde ya reina de por sí la oscuridad más absoluta.

Se supone que esta especie habita en todos los océanos del globo, pero moviéndose siempre a tal profundidad que es difícil descubrirlo. Para este año existe un proyecto que tiene como misión realizar una exploración sistemática de algunas áreas marinas por medio de robots sumergibles, del estilo de los que permitieron localizar al "Titanic". El lugar exacto se determinará basándose, entre otras circunstancias, en la propia abundancia de cachalotes que probablemente son quienes mejor saben dónde encontrar a los calamares gigantes. Un área que parece prometedora es el banco de pesca sahariano, frente a las costas de Marruecos y Mauritania. Con que se consiguiesen tan sólo unas pocas imágenes de ese animal vivo, moviéndose en su ambiente natural, ya se habría cubierto el objetivo de la expedición.


Fotos y dibujos en Internet

El calamar gigante y sus parientes fueron el tema central de una exposición organizada por el Museo de Historia Natural de la Smithsonian Institution, en Washington (Estados Unidos). En la siguiente dirección de Internet http://sea wifs.gsfc.nasa.gov/squid.html puede verse un completo resumen de su contenido con algunos dibujos y fotos de excelente calidad. Sólo una advertencia: estas últimas son archivos de considerable tamaño (por encima de los 150 k), que requieren bastante tiempo para cargarse.


Ciencia y Salud. Suplemento de La Vanguardia. 1-feb-97 Detective virtual