miércoles, 16 de abril de 2008

Estudios grafológicos

Grafología

-ANALISIS DE ESCRITURA:

Determinar si un manuscrito es o no falso puede suponer en ocasiones la resolución de un caso de asesinato o el descubrimiento de un falsificador de documentos. Una nueva herramienta de análisis mediante ordenador facilitará esta tarea.


¿Es la escritura a mano realmente individual? Esto es lo que varios científicos están tratando de averiguar gracias a la aplicación de diversas técnicas de análisis mediante ordenador. Si lo consiguen y la respuesta a la pregunta es positiva, estaremos más cerca de poder verificar cuándo una nota manuscrita ha sido elaborada o no por quien dice haberlo hecho.

Y no se trata sólo de un capricho. La cuestión tiene amplias implicaciones en el campo de la justicia. De hecho, ha sido el National Institute of Justice de los Estados Unidos quien ha decidido contratar al Center of Excellence for Document Analysis and Recognition (CEDAR), de la University at Buffalo, para el desarrollo de un programa que ayude a determinar de una vez por todas si la posible prueba de un crimen ha sido escrita o no por quien se supone que lo ha hecho.

El proyecto busca establecer sobre una base científica si la escritura manuscrita es un acto verdaderamente individual o si puede ser imitada. ¿Es realmente distinta la escritura de personas diferentes?

El centro CEDAR es el mayor del mundo dedicado a desarrollar tecnologías para leer y reconocer textos manuscritos. Sus investigadores aplican técnicas de inteligencia artificial para reconocer patrones. Durante los últimos años ha creado un programa que ya utiliza el servicio postal estadounidense y que es capaz de reconocer el 80 por ciento de las direcciones manuscritas en los sobres de los envíos.

Pero una cosa es reconocer el contenido de un texto y otra muy distinta averiguar quién lo escribió. Para el encargo de la justicia norteamericana, el CEDAR ha conseguido ejemplos de manuscritos procedentes de sospechosos y testigos y los ha comparado con el documento del que hay que averiguar su autor.

El programa que será diseñado durante los próximos meses intentará estimar de forma automática el ángulo de escritura, así como otras características típicas pertenecientes a cada individuo (incluyendo con qué frecuencia se producen y en qué contexto). Una posterior comparación con el documento sujeto a investigación determinará si comparten o no autor.

Información adicional en: http://www.buffalo.edu/scripts/newnews/index.cgi?article=ishandwrit