martes, 1 de abril de 2008

Georges Habache

La Vanguardia (Barcelona. Spain)
Diario de Beirut
Espejismos de Oriente
Tomás Alcoverro
Memoria de Geoges Habache
Tomás Alcoverro | 31/01/2008 - 21.26 horas
Al principio del otoño de 1970, unos guerrilleros -"comandos" como entonces se les llamaba- del "Frente Popular de Liberación de Palestina" de Georges Habache secuestraron y volaron tres aviones comerciales, tras liberar a sus pasajeros, en el aeropuerto militar de Zarka, al norte de Amman.

Esta operación desafiante al trono hachemita de Jordania, precipitó el enfrentamiento armado latente del ejército del rey Husein y los hombres de las organizaciones de "fedayis" de la OLP que se habían convertido en una poderosa fuerza en Jordania, provocando aquel sangriento y escandaloso combate que pasó a la historia como el "septiembre Negro".

Fue entonces cuando yo empecé mi aventura de corresponsal. Georges Habache, el doctor en pediatría Georges Habache, que estudió en la prestigiosa Universidad americana de Beirut en 1951, fue uno de los políticos más destacados de Oriente Medio. Representaba la otra cara del movimiento nacionalista palestino que durante más de tres décadas encarnó Yasser Arafat, fundador de "Al Fatah", jefe de la OLP y más tarde primer presidente del gobierno autónomo de Cisjordania y Gaza.

Antes de organizar el "Frente Popular de liberación de Palestina" Georges Habache había animado el "Movimiento nacional árabe" de tendencia izquierdista con una vocación panarabista, para fomentar cambios de gobierno en el Oriente Medio que ayudasen a la lucha contra el estado de Israel, inspirando lemas como "La liberación de Palestina pasa por Amman". En el Yemen del Sur, consiguió, tras la derrota árabe de 1967, una victoria al establecerse en aquella antigua colonia británica, un régimen revolucionario que con frecuencia se le denominaba "la Cuba del Oriente Medio".

El "FPLP" tenía una ideología marxista, un proyecto de acción social revolucionaria, la aspiración de crear el ''nuevo hombre árabe", y fue la organización de izquierda más importante de la OLP, enfrentada muchas veces, no sólo por su doctrina sino por sus armas, con "Al Fatah". Con otros grupos izquierdistas constituyó el "Frente del rechazo" que se oponía a la política contemporizadora de Yasser Arafat y al establecimiento de un estado palestino sólo en Cisjordania y en Gaza.

En noviembre de 1988, durante la conferencia del parlamento palestino en el exilio en Argel, donde presencie la proclamación de independencia teórica de Palestina, el FPLP volvió al seno de la organización central de la Resistencia. Pero el hundimiento de la URSS y del bloque comunista del este de Europa, dejó a estos grupos combatientes, como me decía un amigo embajador "huérfanos de padre y de madre".

Líder intransigente, contaba con una gran influencia en los campos de refugiados palestinos. Recuerdo que en 1982, tras la invasión israelí del Líbano y el bombardeo del oeste de Beirut, en el campo de refugiados de Burj el Brajne, en una pared acribillada habían escrito "Si no hubiese Dios, Georges Habache seria nuestro Dios".

Eran tiempos de nacionalismos y de revoluciones laicas, apenas impregnadas de preceptos religiosos del Islam. El "Rais" Gamal Abdel Nasser de Egipto, los fundadores del partido "Baas" de Siria y de Iraq, o del FPLP con su escisión del "FDPLP" de Nayef Hawatmeh u otros grupos izquierdistas árabes han sido borrados por la turbulenta historia del Oriente Medio.

Desde hace años, a causa de una operación del corazón, había abandonado la jefatura del FPLP, y después de residir en Damasco donde le entreviste por ultima vez, regreso a Amman. Nunca viajó a los territorios palestinos autónomos. En Gaza, de la modesta oficina del "FPLP " con sus jefes de ideas y talante de otra época, emana una incurable nostalgia. La ironía de la vida ha hecho que el doctor Georges Habache fuese enterrado en Amman donde combatió la "Legión árabe" del rey Hussein, y que su funeral se celebrase en un a iglesia griego ortodoxa de la capital jordana. Casi todos los dirigentes de la sepultada izquierda árabe y Palestina pertenecían a comunidades cristianas. Qué en paz descanse.