martes, 1 de abril de 2008

RAFAEL DE ESPAÑA

Por Mireia Gómez Vilas

Rafael de España Renedo (Barcelona, 1950) es profesor asociado de la Universidad de Barcelona, director adjunto del Centro de Investigaciones Film-Historia (Parc Científic de la UB) y editor de la revista Filmhistòria Online. Autor de numerosos ensayos sobre cine histórico y colaborador de El Periódico de Catalunya y ABC, ha publicado los libros The Spanish Cinema: An Historical Approach (1987), Directory of Spanish and Portuguese Filmmakers and Films (1994), El Peplum: la antigüedad en el cine (1998), El cine de Goebbels (2000), Las sombras del encuentro (2002) y Breve historia del western mediterráneo (2002). Miembro de la Academia Española de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, ha impartido clases en Estados Unidos, Gran Bretaña, México, Brasil, Rusia, Israel y Japón. Actualmente está preparando la publicación de un libro que recoge las diferentes adaptaciones de Don Quijote de La Mancha a la gran pantalla.

Frónesis.- En el primer número de nuestra revista, el profesor José María Caparrós expuso de manera sobria y coherente los diferentes argumentos que desde el ámbito académico se barajan a la hora de considerar el cine histórico de ficción como una herramienta útil, tanto para el historiador como para el aficionado al séptimo arte. En 1998 Vd. publicó un ensayo titulado El Peplum: la antigüedad en el cine ¿Son útiles, en su opinión, este género de películas también para el joven estudiante de bachillerato que se inicia en el género cinematográfico histórico?

R. d. E.- En general, las películas históricas, estén ambientadas en el Mundo Antiguo o en cualquier otra época, son útiles como "práctica", es decir, para cotejarlas con lo que se nos ha explicado en clase y a través de los libros de Historia tradicionales. De todos modos, es importante que, al enfrentarse a un determinado hecho histórico, el estudiante conozca no sólo el hecho en cuestión sino la forma como ha sido interpretado a posterior y la importancia que ha tenido en la evolución global del mundo. Pensemos que las películas históricas siempre interpretan el Pasado en función del Presente, y que el "Presente" es algo no sólo muy teórico sino también muy cambiante. Si nos situamos en una fecha concreta, por ejemplo, 1940, vemos que un film histórico da diferentes interpretaciones del pasado según esté rodado en Berlín, en Moscú o en cualquier época. Antes de ver un film histórico el estudiante debe tener una idea del ambiente social en el momento que se rodó y adoptar una postura más historiográfica que de crítico cinematográfico. Esto no impide, por supuesto, disfrutar de una película más allá de la versión que dé de la Historia. Pero si hablamos del cine como recurso didáctico debemos tenerlo siempre presente.

Frónesis.- Siguiendo con el Peplum, en los últimos años el cine de Hollywood parece haber recuperado el interés por realizar películas ambientadas en la antigüedad greco-romana, con exitosas superproducciones como Gladiator, o las más recientes Troya y Alexander ¿Qué opinión le merece la recreación de los diferentes períodos históricos que tiene lugar en cada uno de estos films?

R. d. E.- El problema no es la fidelidad ambiental en lo que se refiere a decorados y vestuario. Esto es imposible de conseguir, especialmente en el caso de Troya, pues la iconografía que tenemos de estos hechos es muy posterior. Además, si tenemos que hacer caso a las pinturas en cerámica que ilustran escenas de la Ilíada nos econtramos con que los guerreros de ambos bandos llevan un vestuario tan sucinto que hace imposible su reproducción literal en una película para públicos mayoritarios (si fuera para un festival de cine gay sería otra cosa, claro). El problema es de cultura y respeto a las fuentes documentales. No se puede desmontar toda la tradición literaria clásica trastocando a voluntad acontecimientos que nos han llegado descritos de una determinada manera (aunque no fuera la real). Alejandro es diferente: da más una "interpretación" que una reconstrucción de hechos, algo que es perfectamente lícito en cine (como hacen los novelistas, e incluso los historiadores, aunque esto no se publicite mucho), pero ateniéndose a lo que sabemos del personaje y sin caer en infantilismos que pretendan hacerlo todo más "comprensible" para el público, de cuyo nivel intelectual cada vez se duda más...

Frónesis.- El género vulgarmente denominado Spaghetti Western, que Vd. ha rebautizado como Western Mediterráneo, sufrió en su momento, salvo las obligadas excepciones, críticas muy duras por parte de diversos especialistas. No obstante, aunque sea atendiendo únicamente al enorme volumen de producción del género western en Italia y en España, resulta indudable que era necesario llevar a cabo un estudio exhaustivo del mismo, como el que Vd. realiza de forma magistral en su ensayo Breve historia del western mediterráneo (en él recoge más de 600 films) ¿Por qué la modestia del prefijo "Breve" ante un trabajo recopilatorio y crítico de semejante rigor?

R. d. E.- No es una cuestión de modestia sino la realidad. Mi libro no es un estudio exhaustivo sino una síntesis, por mucho que haya procurado no dejarme ningún factor fundamental. Hay que tener en cuenta que durante el periodo de esplendor del western europeo se produjeron, como Vd. bien dice, más de 600 títulos; evidentemente, yo no los he visto todos (de ser así es probable que mi salud mental se hubiera resentido irreversiblemente, todo hay que decirlo) y aunque puedo decir que conozco todos los verdaderamente representativos, no puedo excluir que se me haya escpado alguna "joya escondida".

Frónesis.- En Las sombras de un Encuentro Vd. aborda, aún en mayor profundidad que en el ensayo anteriormente referido, la repercusión en la pantalla cinematográfica de un pasaje de la historia de España y de América tan importante como el descubrimiento y la posterior colonización del nuevo continente ¿Considera que las tres producciones realizadas con motivo del V Centenario, a cargo de Ridley Scott, José Luis Cuerda y John Glen, recogen suficientemente las diferentes reacciones que este hecho histórico despierta en ambas orillas del Atlántico?

R. d. E.- Todo lo relacionado con el descubrimiento y la colonización de América está sometido a tantos juicios y prejuicios que es imposible encontrar una interpretación que contente a todos y siempre se ha optado por la que es más oportuna en su momento; esto ha pasado con todas las películas rodadas sobre este tema, y creo que en mi libro queda bastante claro. Más que buscar la verdad histórica es mejor comprobar si hay buen cine, y en este apartado ninguna de las tres citadas del "V Centenario" puede considerarse una obra maestra, aunque a mí la de Scott me gusta bastante a pesar de sus defectos, que son los habituales de este irregular cineasta.

Frónesis.- Para concluir este sugerente periplo histórico que hemos tenido oportunidad de recorrer de la mano de uno de los mejores especialistas a nivel internacional en las relaciones Cine-Historia, y a modo de primicia, pediríamos al profesor Rafael de España que nos adelantara una pequeña pincelada de su próximo ensayo sobre las adaptaciones cinematográficas de Don Quijote de La Mancha.

R. d. E.- Lo del Quijote es un encargo de la editorial Littera que me ha obligado a hacer en pocos meses una investigación que daría para una tesis doctoral, algo así como una segunda versión de Las sombras del Encuentro. Conocemos cuatro o cinco películas sobre la novela de Cervantes y resulta que hay muchísimas más (entre largometrajes, cortos, documentales) repartidas en los cinco continentes, muchas de difícil acceso (por no decir imposible); por ejemplo, hay algunas producidas en lo que fue la URSS que pueden conseguirse en vídeo, pero con los problemas idiomáticos que son de imaginar para el que no conozca el ruso o el georgiano, ya que no existen ediciones subtituladas. Y no hablemos de algunas "versiones paralelas" provenientes de Corea del Sur o cortos de animación que no se localizan en ningún sitio... En fin, que hay trabajo y mucho. Si consigo hacer una primera aproximación ya me daré por contento, a ver si alguien se anima a llegar hasta el fondo o me dan los medios para completar el estudio. De todos modos, es probable que pasado el 2005 todo el mundo se olvide del Quijote y pasen a otra efemérides...