sábado, 19 de abril de 2008

Touraine analiza a Argentina

ARGENTINA, después de la tormenta.

ALAIN TOURAINE

Fragmentos

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...una disociación creciente entre un aparato productivo poco

competitivo, demasiado protegido y asistido, y unas crecientes

demandas sociales que ya no podían ser satisfechas... (15)

...la caída en la hiperinflación destruyó en unos pocos meses el

sistema político y también el sistema económico e hizo que el

debate ideológico quedara brutalmente obsoleto... (ídem)

...Los regímenes dirigistas que han dominado el siglo XX, se

hunden por todas partes y por todas partes se impone el principio

sobre el que reposa la modernidad económica: la autonomía de la

sociedad civil, la subordinación de los criterios políticos,

religiosos u otros de gestión de la economía a criterios

propiamente económicos que tienen un nombre muy simple: mercado.

Por todas partes se impone igualmente la antirrevolución, es

decir, un retroceso brutal del papel director del Estado, lo cual

puede conducir tanto a la regresión y al caos como a la

racionalización de la asignación de los recursos. (ídem)

...Dos vías de modernización se han intentado en aquellos países

que no habían conocido un poderoso modo de desarrollo endógeno,

de los que Holanda y Gran Bretaña en primer lugar, después

Francia y a continuación Estados Unidos de Norteamérica habían

sido los principales ejemplos.

La primera fue el BISMARCKISMO, es decir, la construcción por

parte de un Estado nacional e incluso nacionalista, apoyado en

élites antiguas, pero modernizadas, de u capitalismo moderno, de

una sociedad civil que toma su autonomía aun permaneciendo ligada

al Estado mediante lazos financieros y políticos poderosos. El

éxito del BISMARCKISMO fue inmenso, primero en Alemania, en

Italia y en Japón y, después, en Turquía, en la India, en Corea

y en Taiwán y, también, en Brasil.

La otra vía fue la del Estado totalitario, que en lugar de servir

de padre nutricio al capitalismo fue devorando cada vez más a la

sociedad civil, hablando en su nombre y dándose un tono popular

hasta que la capacidad de desarrollo económico, en principio

estimulada por una movilización autoritaria de los recursos,

disminuyó hasta llegar al estancamiento e incluso a la parálisis

que conoció la Unión Soviética, en particular a partir de los

años setenta. (16)

...La causa profunda del mal es en todos los sitios la misma: la

ausencia de criterios económicos de gestión de la economía, la

ausencia de eso que podría denominarse la racionalidad

económica. (ídem)

...¿cuál es la condición para que la destrucción del antiguo

sistema conduzca a la construcción de uno nuevo?

...reposa en la idea de que el tránsito a la economía de mercado,

que es ídem medio conocido y eficaz para liquidar el control

político y corporativista de la economía, no constituye por sí

mismo la construcción de un nuevo sistema económico y social. (17)

...la modernización económica reposa en tres pilares

fundamentales: la inversión, y por tanto una asignación racional

de los recursos; la distribución, ya que si los beneficios se

expatrían o se dilapidan en el lujo o en la formación de rentas,

el desarrollo no se produce; por último, la integración y la

conciencia nacional apoyadas en un sistema jurídico y

administrativo que produce y hace aplicar normas sobre el

conjunto de un territorio. (ídem)

...Estas tres condiciones son: la reconstrucción del Estado

nacional, el surgimiento de empresarios y el aumento de la

participación social y del mercado interior.

La cuestión más urgente es: ¿cuál es el orden de prioridades

entre estos tres factores? La gravedad del coste social de la

crisis hiperinflacionista y la amplia extensión de la pobreza

parecen exigir el que se dé prioridad a la redistribución. Pero,

¿cómo va a distribuirse lo que no se ha producido y cómo van a

volver unos recursos exteriores, que siempre han tenido un papel

central en América Latina, mientras no se haya restaurado la

estabilidad política y la capacidad de producción?

Lo que más a las claras evidencia esta severa conclusión es la

debilidad de las fuerzas de reivindicación sindical en todos

estos países...

Volvamos atrás. El hundimiento del antiguo sistema económico ha

arrastrado en su caída al sistema político. La mutación ha sido

realizada por un hombre o un grupo dirigente en este contexto de

vacío político. El riesgo de caos o de lo contrario, de

autoritarismo, es grande. La prioridad se sitúa, pues, con

claridad, del lado de la reconstrucción del Estado, importante

es privatizar la economía, pero nacionalizar el Estado también

lo es. Allí donde no existe administración pública ni justicia

eficaz ni información económica ni orden público, el

enderezamiento de la situación es imposible... (ídem)

...La segunda prioridad es la de construir un mundo de

empresarios. Argentina está lejos de conseguirlo. Los capitales

que masivamente habían huido del país, tratan de volver, pero más

para beneficiarse de las ventajosas tasas de interés que para

invertir en la producción...Muchos observadores constatan que la

privatización no ha debilitado la tendencia al monopolio ni la

dependencia de las subvenciones del Estado. El mundo financiero,

asociado de múltiples maneras al Estado, controla la situación

y apenas se pone al servicio de la industria (18).

...Todas estas incertidumbres se ven reforzadas por el

debilitamiento de la vida intelectual debido en gran parte a la

miseria material de las Universidades, pero también y sobre

todo, al agotamiento de los viejos debates y a la desaparición

del más mínimo modelo de referencia. (ídem)

...He dicho aquí que la primera etapa era la construcción del

Estado, la segunda, la construcción bismarckiana de una clase de

empresarios y la tercera, la formación de fuerzas sociales y

políticas que aceleren la lucha contra la pobreza y la

desigualdad.

Evidentemente, este orden no es el que el corazón demanda, pero

útil sería cuestionarse cómo podría ser modificado este orden de

prioridades que parecen imponerse.

La única manera de cambiarlo es la de reconstruir el sistema

político. Ahora bien, es ahí precisamente donde el vacío es

total.

La opinión pública está fuera del sistema político pese a que

vota por candidatos elegidos por los grandes partidos...La

reconstrucción de la vida política argentina, o más bien, la

creación de un sistema político complejo y equilibrado es hoy las

etapa intermedia que permitir pasar de los objetivos más

urgentes a la lucha fundamental, pero más difícil contra la

pobreza y la desigualdad (19).

Diciembre de 1992

ALAIN TOURAINE es sociólogo y director del Instituto de Estudios

Superiores de París.

RESUMEN: Modernización del sistema económico-político.

Condiciones para el desarrollo de los países en crisis. Rusia,

Europa oriental.