miércoles, 16 de abril de 2008

Ciencia y poesía

EL PAIS - Siempre he pensado que las ciencias naturales son altamente poeticas.
SALVADOR REGUANT
(02-02-00)
Keats afirmó que Newton había destruido la poesía del arco iris al reducir el fenómeno a un conjunto de colores del prisma. Otros poetas también, entre los que cabe citar a Yeats y Blake, no sólo desdeñaban la ciencia, sino que creían que era destructiva de la capacidad humana para el sentimiento y eliminaba el asombro y la belleza del mundo. Así se expresa Charles M. Vest, presidente del Massachusetts Institute of Technology, en su reseña del libro de Richard Dawkins Unweaving the Rainbow publicada en la revista Science. Como hace notar Vest, el propio título del libro (Destejiendo el Arco Iris, Tusquets Editores) hace referencia a esta anécdota de Keats.

Es evidente que una opinión peyorativa de la ciencia por parte de los literatos es aún frecuente y, aún, el hombre de la calle no sabe ver las posibilidades de creación de belleza en el propio desarrollo de la ciencia. Como ejemplo de la defensa de la opinión contraria está el libro reseñado, que pretende mostrar cómo la ciencia es y debe ser poética y de qué manera necesita la poesía para encontrar las imágenes que le son imprescindibles para construirse en lo que parece ser la buena ciencia, una metáfora de la realidad.

Hoy día, en un mundo que se cree ser muy práctico, se insiste mucho en la utilidad de la ciencia, en los retornos útiles de la ciencia llamada básica o pura. Sin embargo, la ciencia nace del asombro de los humanos ante la realidad y sus misterios y los científicos acostumbran a estar más motivados en su trabajo de investigación por el deseo de descubrir un mundo asombrosamente complejo y simple a la vez, que no por las consecuencias técnico-aplicadas de los resultados a adquirir.

Por todo ello, una mente preclara en la poesía como la de Goethe pretendía también explorar la ciencia. Es cierto que su reputación como literato es mucho más grande que su reputación como científico, pero su actitud científica estaba íntimamente unida a su actitud profunda enfrente de este mundo asombroso. Por otra parte, los científicos hacen uso con frecuencia de imágenes poéticas y expresan sus ideas vehiculándolas con imágenes de gran belleza. Quizá, como señala Dawkins, hay que ir con cuidado con la poetización del lenguaje científico, para no falsear en el receptor de la ciencia el contenido de lo que la ciencia realmente conoce o ha descubierto.

También han existido siempre científicos que han dedicado su tiempo e inspiración a la confección de poesía de alta calidad, a veces referida a temas considerados científicos. En estos últimos días acaba de salir la segunda edición de un libro de un eminente catedrático de física y poeta catalán que está dedicado, en gran parte, a poemas cuya inspiración es de base científica, con los temas de la luz y la materia como ejes directores. Las leyes y la historia de la ciencia, los objetos estudiados por ella y consideraciones en torno a los resultados de la investigación científica se convierten en núcleo de los diversos poemas.

David Jou expresa su convicción de que aunque sepamos por qué el cielo es azul, cómo se mueven los astros e incluso podamos manipular la lluvia y la tempestad, "todo continuará siendo misterioso como hasta ahora, aunque sólo estemos rodeados de enigmas desvelados".

Como muestra de este libro traduzco un poema titulado Lente: luz y materia que, en versión inglesa, está en la primera página del libro Fundamentals of semiconductors. Physics and materials properties, escrito por los profesores Manuel Cardona, del Max-Planck Institute, y Peter Yu, de la Universidad de California: "Yo que fui arena y soy ahora cristal / por obra de un gran fuego, / yo que me he sometido / al exigente rigor de la talla abrasiva, / tengo hoy el poder / de convocar la llama. / Así el poeta y la desazón y la palabra: / arena, fuego, cristal, estrofa, ritmo./ ¡Ay de aquel poema que no inflama!".

---------------------------------------------------------------------- Salvador Reguant es catedrático emérito de Geología de la Universidad de Barcelona.