domingo, 22 de junio de 2008

Salamandra y Dragón

Luis Ordóñez Gonçalves
Sun, Jun 22, 2008 at 12:01 PM
Ahí va un descripción de lo que simboliza la salamandra y el dragón....

Desde las profundidades ctónicas de la antigua Creta, ama de los fuegos
que, asimismo, la nutrían, surgió la legendaria figura de la Salamandra.
Animal mitológico de aspecto similar a una fusión entre serpiente y
dragón, en cuyos vuelos -amenazantes y arrasadores- despedía llamas que
destruían al paso todo mundo conocido.Son realmente pocos, y de dudosa
extracción documental, los datos sobre la Salamandra, pero casi todos
los relatos hablan de su rara e infrecuente aparición ante la vista de
los humanos, como la de una presencia devastadora, formas del mismo
fuego, que acompañaba el movimiento de los volcanes. Pero de aquella
destrucción, sin embargo, nacía lo nuevo; resurgía y se regeneraba la
naturaleza en todas sus formas de vida.
Una de las más interesantes citas sobre la Salamandra, acaso la más
antigua de las conocidas hasta hoy, la refiere como el espíritu
elemental del fuego; "…criatura majestuosa de violenta belleza, más
cercana a una serpiente de torso erguido, con dos extremidades
terminadas en cuatro garras a forma de dedos, alas cortas, cola alargada
afinándose hacia el extremo y cabeza dragontina, con lengua terminada
punta de flecha".Como espíritu elemental del fuego, la Salamandra
comparte y transporta su misma esencia. En efecto, el fuego da calor o
quema, es inquieto, movedizo, restella, crepita, arde y se consume,
causa placer o produce molestia. Expresa metafóricamente el devenir en
las sociedades y sus valores culturales. En otro plano, representa el
cambio en el conocimiento y en sus formas.
El fuego, elemento divino o sagrado, arjé o fundamento de todas las
cosas, plasmado a veces como el centro de los credos religiosos y de las
explicaciones mitológicas, se hunde en la lejanía de los tiempos.Los
mitos refieren a él desde espacios discursivos que actúan en diferentes
escalas: tratando de explicar su adquisición por parte del hombre; o
como componente fundante de la cultura; o como metáfora del recorrido
del conocimiento (logos).
En tanto símbolo que representa el componente fundante de la cultura, se
inscribe el mito de Prometeo, cuya falta cometida contra los dioses
motiva la ira de Zéus, quien castiga a la humanidad ocultado el fuego.
El robo del fuego, que es la segunda falta de Prometeo, lo muestra como
un mediador entre la divinidad y los hombres: usurpador de un don
privativo de los dioses, al tiempo que benefactor de la humanidad, al
hacerla poseedora de la propia cultura. Así, el acto de Prometeo
instaura un nuevo ordenamiento en el universo.El robo, la usurpación,
del fuego, puede verse también como expresión dramática de la conquista
del conocimiento por parte del hombre.Exsite un trasfondo común entre el
conocimiento oculto que los hombres deben arrancar a la naturaleza y el
arrancarle el fuego oculto a los dioses. Y, asimismo, un paralelo entre
Prometeo y la Salamandra. En efecto, así como Prometeo se interna en el
Olimpo para apropiarse del fuego, negado a los hombres por Zéus, y
conducirlo al mundo para hacerlo explícito, la Salamandra lo rescata
desde las profundidades y lo transporta hacia la superficie, al mundo
conocido.
¿Entidad maravillosa de insaciable apetito por la destrucción?… ¿alma de
la venganza que brota desde los tortuosos mundos enterrados debajo de la
superficie, donde yace el vientre mismo de los fuegos de la salvación de
una génesis profundamente ligada al elemento?. La Salamandra… personaje
de la mística dualidad forjada de cielos e infiernos, que, por momentos,
podríamos pensar escondida en las alcantarillas de nuestras ciudades y
pueblos, agazapada, esperando un signo divino para salir a nuestro mundo.


Significado de dragon

El dragón (del latín draco, y éste del griego drakon, "víbora" o
"serpiente") es un animal mitológico que aparece en diversas culturas en
todo el mundo. Se le representa como una gran serpiente o lagarto
escamado (o emplumado en América), provisto de alas de murciélago, y que
escupe fuego por la boca.

Los dragones chinos (o Longs), los japoneses (o Ryûs) y los coreanos son
vistos generalmente como benévolos (en el Himalaya representan la buena
suerte), mientras que los dragones europeos son generalmente malévolos.
Sin embargo, los dragones malévolos no están restringidos a Europa y
ocurren también en la mitología persa, tal es el caso del Azi Dahaka y
en otras culturas también pueden encontrarse dragones malévolos. Entre
los romanos, el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.

La mitología germana incluye al dragón entre las fuerzas del inframundo.
Se alimenta de las raíces de Yggdrasil, el fresno sagrado en el que
moran los dioses. Para los celtas, el dragón era una divinidad de los
bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los magos.
Entre los celtas de Britania fue símbolo de soberanía, y durante la
ocupación romana de la isla adornó los estandartes de guerra. Para la
mitología eslava, el dragón era una de las formas que adoptaba el dios
Veles, señor del Mundo Subterráneo, adversario de Perún, dios del trueno.

En el simbolismo medieval los dragones eran a menudo representaciones de
la apostasía, la herejía y la traición, pero también de cólera y
envidia, y presagiaban grandes calamidades. Varias veces significaban la
decadencia y la opresión, aunque sirvieron también como símbolos para la
independencia, el liderazgo y la fuerza. Los colores a menudo
determinaron el simbolismo que un dragón tenía. En la pauta del viaje
del héroe, los dragones representaron el temor. Muchos dragones se
presentan también como la encarnación de la sabiduría, por lo que en
esas tradiciones matar a uno de ellos no sólo daba acceso a sus riquezas
sino también significaba que el caballero había vencido a la más astuta
de las criaturas.

Para el cristianismo, que lo vincula con el mal en el Apocalipsis, de
San Juan, el dragón aparece vencido por la fe, en la figura de San
Jorge, durante el Medievo.

Los dragones a menudo pasan por tener significado espiritual mayor en
varias religiones y culturas del mundo. En muchas culturas orientales
los dragones eran, y en algunos cultos son todavía, reverenciados como
representantes de las fuerzas primitivas de la naturaleza y el Universo.


Psicoanálisis Significado de soñar con Dragón

Se deja arrastrar por sus pasiones. Debe intentar dominar su
temperamento y su naturaleza violenta. -

El que sueña con un dragón muere. Verse arrastrado por un dragón es un
castigo que recibirá de las autoridades civiles, de Dios o de su jefe
inmediato. - Verse convertido en un dragón vivirá muchos años y será
exaltado a altas posiciones. Comer de la carne de un dragón es dinero
que recibirá del gobierno. Acercar- se al dragón y no ser dañado por
dicha serpiente, es signo de bienestar y abundancia. -

Tener un dragón en el sueño es un triunfo. Esta última visión se
interpreta esotéricamente en la forma siguiente: el dragón es símbolo de
nuestro instinto; dominarlo por medio de las fuerzas morales y la Razón
Esencial, es dominar los pensamientos agresivos y destructivos. - Por
consiguiente el que sueña de este modo revela un hombre que ha vencido a
sus caprichos, pasiones, frenando su animalidad en las horas de prueba y
triunfando sobre su “yo” inferior. -

No todos los hombres se hallan capacitados para enfrentarse a sí mismo
en sus luchas internas. Es por esto que muchos perecen en la lid,
moralmente hablando. - El dragón es el "animal" por excelencia, el
guardián del tesoro o de la doncella (el alma), el enemigo primordial, y
combatir contra él es la gran prueba, la gran iniciación. -

Puede decirse que la lucha contra el dragón simboliza la lucha del YO
contra las tendencias e instintos regresivos, para liberar el alma. -
Verlo: presagia graves dificultades con los suyos o en su medio
profesional. Furioso, lanzando llamas y humo: amenaza de un peligro
inminente del que haría bien en cuidarse. -

De colores múltiples y vivos: mal augurio, traición, perfidia de sus
adversarios. - Matarlo o hacerlo huir: triunfo sobre sus enemigos. -

Es posible que en el transcurso de un sueño aparezca solamente una parte
de este animal. El significado sería el mismo, pero con menores
consecuencias. -