miércoles, 4 de junio de 2008

Planificando una investigación sociológica

* Antes de decidir acerca de los estudios empíricos necesarios para la tarea que tengo ante mí, empiezo a esbozar un proyecto más amplio dentro del cual comenzar a surgir varios estudios en pequeña escala.

* Otra vez recurro a los archivos:

* Aún no estoy en situación de estudiar los altos círculos en conjunto de un modo sistemático y empírico. Así, lo que hago es formular algunas definiciones y procedimientos que forman una especie de proyecto ideal de dicho estudio.

Después puedo intentar: primero, recoger materiales existentes que se aproximen a ese proyecto; segundo, pensar en los modos convenientes de recoger materiales, dados los índices existentes, que los satisfagan en puntos fundamentales; y tercero, al avanzar, especificar más las investigaciones empíricas en gran escala que al fin serán necesarias.

* Los altos círculos deben, desde luego, ser definidos sistemáticamente en relación con variables específicas. Formalmente -y esto es más o menos al modo de PARETO- hay las personas que "tienen" casi todo lo que puede tenerse de cualquier valor o tabla de valores dada.

Tengo, pues, que decidir dos cosa: ¿Qué variables tomaré como criterios, y que quiero decir con "casi todo"? Después de decidir acerca de las variables, debo formular los mejores índices que pueda, a ser posibles índices cuantificables, a fin de distribuir la población de acuerdo con ellos. Sólo entonces puedo empezar a decidir lo que entiendo por "casi todo". Pues quedaría en parte, para determinarlo por la inspección empírica de las diferentes distribuciones y sus traslapos o imbricaciones.

* Mis variables clave serían, a lo primero, suficientemente generales para permitirme alguna latitud en la elección de índices, pero suficientemente específicas para invitar a la busca de índices empíricos. Al avanzar en mi trabajo, tendré que moverme entre concepciones e índices, guiado por el deseo de no perder significaciones propuestas y ser, sin embargo, totalmente específico acerca de ellas. He aquí las cuatro variables weberianas con que empezaré:

* I. Clase, con referencia a la fuente y cuantía del ingreso. Necesitaré, pues, distribuciones de la propiedad y distribuciones del ingreso. El material ideal (muy escaso y desgraciadamente sin fechas) es una tabulación transversal de la fuente y la cuantía del ingreso anual.

Así sabemos que el X por ciento de la población recibió en 1936 Y millones o más, y que el Z por ciento de todo ese dinero procedía de la propiedad, el W por ciento de ganancias de empresas de negocios, y el Q por ciento de sueldos y salarios. De acuerdo con esta dimensión de la clase, puedo definir los altos círculos -los que tienen más- ya como los que reciben cuantías dadas de ingresos durante un tiempo dado, o como los que forman el dos por ciento más elevado de la pirámide del ingreso.

Examinar los informes de Hacienda y las listas de grandes contribuyentes. Ver si pueden ponerse al día las tablas de TNEC sobre fuente y cuantía del ingreso.

* II. Posición, con referencia a la suma de deferencias recibidas. Para esto no hay índices simples ni cuantificables. Los índices existentes requieren para su aplicación entrevistas personales, se limitan hasta ahora a estudios de comunidades locales y en su mayor parte no son de ningún modo buenos. Hay además el problema de que, a diferencia de la clase, la posición implica relaciones sociales: por lo menos uno que reciba y otro que otorgue la deferencia.

* Es fácil confundir la publicidad con la deferencia, o más bien no sabemos aún si el volumen de publicidad debe usarse o no como un indicio de la posición social, aunque es sumamente fácil de mediados de marzo de 1952 fueron mencionadas por su nombre las siguientes categorías de personas en el New York Times, o en páginas selectas. Acabar esto.)

* III. Poder, referido a la realización de la voluntad propia, aunque otras se le opongan. Como la posición, esto no ha sido bien recogido en índices. No creo que pueda considerarlo en una sola dimensión, sino que tendré que hablar

a) de autoridad formal, definida por facultades y derechos de posiciones en diferentes instituciones, especialmente militares, políticas y económicas, y

b) poderes que se sabe se ejercen informalmente pero no formalmente instituidos: líderes de grupos de presión o influencia, propagandistas con amplios medios a su disposición, y así sucesivamente.

* IV. Ocupación, referida a actividades pagadas. También aquí tengo que decidir qué característica de la ocupación debo tomar en cuenta:

a) Si uso los ingresos medios de diferentes ocupaciones para jerarquizarlas, estoy usando, naturalmente, la ocupación como índice de clase y como la base de ésta. Del mismo modo:

b), si uso la posición o el poder típicamente inherentes a diferentes ocupaciones, uso las ocupacionest de ningún modo es un modo fácil de clasificar a la gente. La habilidad o destreza no es, al igual que la posición, una cosa homogénea de la que hay más o menos. Los intentos de tratarla como tal se han hecho por lo común en relación con el tiempo necesario para adquirir diversas habilidades, y quizá habrá que hacerlo así, aunque espero encontrar algo mejor.

de
W.Mills
La Imaginación Sociológica.
Apendice: Sobre Artesanía Intelectual.
F.C.E.